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Édgar Vázquez
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La incertidumbre por los cupos disponibles en el Centro Regional de Educación “Mariscal Francisco Solano López” (CREP) desató una inédita vigilia de padres, quienes desde la noche del martes instalaron carpas, sillas y colchones frente a la institución para no perder su turno de inscripción, prevista para el lunes 1 de diciembre.
Padres piden intervención del CREP al detectar varias irregularidades
La multitud se formó luego de que se informara que, a partir de este año, las inscripciones serían por orden de llegada, dejando atrás el sistema anterior que priorizaba calificaciones y orden de carpeta.
Esto generó tensión, malestar e improvisados mecanismos de organización entre las familias que buscan un lugar para el séptimo grado, el nivel más disputado del emblemático centro educativo pilarense.
Los padres denunciaron que la lista y el acta firmadas a instancias de la coordinadora de supervisión fueron descartadas por la directora del colegio, situación que desató mayor enojo.
“Nos hizo firmar un acta, pero después nos aclaró que eso no es seguro. Tengo miedo de que venga otra persona y ocupe mi lugar. Estoy en el número 52 y no quiero perderlo, por eso seguimos acá”, relató Carolina Pérez.
La madre de otro alumno, Calixta Pintos recordó que nunca antes se vivió una situación similar. “Antes entregabas la carpeta y se anotaba según las notas. Si tu hijo tenía buenas calificaciones, quedaba dentro de la lista. Ahora todo es por orden de llegada y nadie nos explica bien por qué”, cuestionó.
En medio del caos surgieron incluso personas que, aprovechando la desesperación de algunos padres , cobran entre G. 100.000 y G. 150.000 por día para “guardar lugares”. “Es inhumano lo que estamos viviendo. No tengo para pagar esa suma. Estamos sufriendo calor, hambre y sin respuestas claras”, expresó otra madre afectada.
Consultada sobre la situación, la directora departamental de Educación, Doris Centeno, afirmó que el CREP “nunca tomó examen de ingreso”, pero evitó aclarar si la modalidad por orden de llegada responde a una resolución del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) o es una decisión interna del colegio.
“Los padres están esperando porque quieren un lugar para sus hijos, especialmente los que vienen de otras escuelas”, se limitó a señalar.
Intentamos hablar con la directora de la institución Sonia Muñoz, pero en la secretaria general nos informaron que la misma se encontraba fuera de la institución.
Mientras tanto, la fila crece, la tensión aumenta y las familias continuarán la vigilia hasta el lunes, con la esperanza de no quedar fuera de una de las instituciones más demandadas del departamento.
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Padres piden intervención del CREP al detectar varias irregularidades
La multitud se formó luego de que se informara que, a partir de este año, las inscripciones serían por orden de llegada, dejando atrás el sistema anterior que priorizaba calificaciones y orden de carpeta.
Esto generó tensión, malestar e improvisados mecanismos de organización entre las familias que buscan un lugar para el séptimo grado, el nivel más disputado del emblemático centro educativo pilarense.
Los padres denunciaron que la lista y el acta firmadas a instancias de la coordinadora de supervisión fueron descartadas por la directora del colegio, situación que desató mayor enojo.
“Nos hizo firmar un acta, pero después nos aclaró que eso no es seguro. Tengo miedo de que venga otra persona y ocupe mi lugar. Estoy en el número 52 y no quiero perderlo, por eso seguimos acá”, relató Carolina Pérez.
La madre de otro alumno, Calixta Pintos recordó que nunca antes se vivió una situación similar. “Antes entregabas la carpeta y se anotaba según las notas. Si tu hijo tenía buenas calificaciones, quedaba dentro de la lista. Ahora todo es por orden de llegada y nadie nos explica bien por qué”, cuestionó.
En medio del caos surgieron incluso personas que, aprovechando la desesperación de algunos padres , cobran entre G. 100.000 y G. 150.000 por día para “guardar lugares”. “Es inhumano lo que estamos viviendo. No tengo para pagar esa suma. Estamos sufriendo calor, hambre y sin respuestas claras”, expresó otra madre afectada.
Consultada sobre la situación, la directora departamental de Educación, Doris Centeno, afirmó que el CREP “nunca tomó examen de ingreso”, pero evitó aclarar si la modalidad por orden de llegada responde a una resolución del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) o es una decisión interna del colegio.
“Los padres están esperando porque quieren un lugar para sus hijos, especialmente los que vienen de otras escuelas”, se limitó a señalar.
Intentamos hablar con la directora de la institución Sonia Muñoz, pero en la secretaria general nos informaron que la misma se encontraba fuera de la institución.
Mientras tanto, la fila crece, la tensión aumenta y las familias continuarán la vigilia hasta el lunes, con la esperanza de no quedar fuera de una de las instituciones más demandadas del departamento.
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