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Fabiola Pomareda García
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Un 58% de la población que vive en los territorios indígenas del país y que acudió a votar el pasado 1 de febrero le dio su voto a la candidata Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), de acuerdo con los datos de voto en zonas indígenas del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Líderes y lideresas de diferentes territorios indígenas opinaron sobre lo que posiblemente pesó en la decisión de voto de quienes sí acudieron a las urnas y votaron por el PPSO como el discurso, las promesas, el clientelismo, la religión y la influencia de personas no indígenas con poder político o económico en la zona.
Zeidy Brukwa, indígena ngäbe del territorio Comte Burica y parte de la coordinación del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (Frenapi), lo explicó así: “Fue una estrategia del mismo partido que empezó a gobernar y a hacer campaña política con este discurso de ofrecer puente, escuela, salón comunal, cuando esos beneficios son propios de la gestión del mismo Gobierno. Fue un discurso de trazar esa línea y lograr el objetivo, que fue que la mayoría de las personas le dieran el voto a la señora Laura Fernández”.
Aun así, el abandono, el olvido y la desigualdad en que viven los pobladores de territorios indígenas se reflejó en el abstencionismo, que alcanzó un 56%, ya que de 44.548 electores inscritos en estas zonas, el 1 de febrero únicamente votaron 19.676 de ellos, según los datos del TSE. Esta cifra casi duplica el abstencionismo promedio a nivel nacional, que fue de un 30,92%.
En estas zonas, el Partido Pueblo Soberano (PPSO) obtuvo 11.392 votos; es decir, un 57,8% del total de votos emitidos, según las cifras del TSE, analizadas por UNIVERSIDAD.
El Partido Liberación Nacional (PLN) recibió 3.788 votos; el Partido Nueva República (NR) 1.329; el Partido Unidad Socialcristiana (PUSC) 855; el Partido Frente Amplio (FA) 655; y la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) 435.
Entre las comunidades indígenas donde el PLN obtuvo mayor número de votos se pueden mencionar Quitirrisí de Mora; Almirante y Alto Coen, en el Valle de La Estrella; Bribri, en Talamanca; La Casona, en Coto Brus; Guagaral, en Colinas de Buenos Aires; Boruca en Buenos Aires; y Matambú, en Hojancha. Con respecto al PUSC, este partido consiguió más votos en Bribri; así como en los poblados de Amubri, Coroma y Sepecue, en Telire, Talamanca. Nueva República recibió numerosos votos en Alto Chirripó, mientras que el Frente Amplio lo hizo en Rey Curré, en Buenos Aires, y en Keköldi, en el Caribe Sur.
El discurso caló y el clientelismo perdura
Para la líder del territorio indígena cabécar de China Kichá, Doris Ríos, algo que ha incidido en las decisiones a la hora de dar el voto en los territorios indígenas es la religión: “Casi nos hace borrar nuestra identidad, que si no aceptamos las religiones somos personas malas y la espiritualidad de los pueblos indígenas es visto como algo sumamente maligno”.
“Otra cosa que vi es que las personas que votaron por este Partido Pueblo Soberano eran influidas por personas no indígenas con un interés político o económico a nivel de cantón, sus patrones, personas finqueras, que las personas indígenas dependen en su trabajo de ellos”, indicó.
“Históricamente, el abandono, el olvido, la desigualdad que se ve, y que se ve que pasan gobiernos y gobiernos sin ninguna diferencia o cambio en los territorios también tiene que ver en eso. Y los que no están en lucha no pueden entender lo que está pasando, lo que pasó y lo que posiblemente se puede venir”, reflexionó la lideresa.
De acuerdo con Emanuel Buitrago, promotor social de los derechos de los pueblos indígenas e integrante del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (Frenapi), ante la desesperanza en las comunidades indígenas el discurso del PPSO caló, el clientelismo perdura y también influyeron las encuestas.
“En pleno 2026 seguimos teniendo una comunidad indígena muy clientelista; entonces, si le regalas una camiseta o un sombrero, pues solo ese hecho representa algo, algo, (pero) nada para las comunidades. En esta campaña también ha habido comunidades donde se ha pagado ₡10.000 o ₡5.000 a dirigentes, y es una oportunidad para ellos, aunque a la larga el poder esté en manos de personas no interesadas en las agendas indígenas”, declaró Buitrago.
“El día de las elecciones incluso fue un día muy lluvioso, muchos indígenas no salieron a votar, aunque estaban cerca de las urnas, solamente los que quizás recibieron por parte de Laura Fernández, de su partido, algún tipo de pago se movilizaron y estaban moviendo a la gente; pero muchos miembros de las comunidades se mantuvieron en casa porque estaba lloviendo muy fuerte”, narró.
La estrategia que empezó en 2022
Zeidy Brukwa, por ejemplo, expuso que “Comte Burica está muy alejada, y es más evidente allá la campaña política de Panamá que la de Costa Rica; no nos vemos reflejados en una agenda política electoral, aunque estemos dentro del país”.
“Mucha gente prefiere ir a cosechar su maíz, o limpiar su parcela de cultivo, o ver un animalito que está a punto de parir, o ir a buscar agua al pozo o ir al río a lavar que ir a darle el voto a alguien que ni sabemos quién es ni qué intenciones tiene”, expuso.
En su criterio, el alto número de votos para PPSO responde a “una estrategia que manejó este partido y el gobierno actual” de hacer campaña política, ya que en 2023 el presidente Rodrigo Chaves visitó Buriquí, en Comte Burica, y este año lo hizo Laura Fernández “y se comprometió con hacer carreteras, varios servicios y devolver tierras”.
Asimismo, Brukwa planteó que desde un inicio hubo personas en el territorio que mostraron interés en encontrar un puesto en el partido o aspirar a algo político, y como las familias son numerosas “hubo una persona que desde un inicio se alió al partido y que influye en estas 30 o 40 personas de su familia”.
Las promesas
La joven indígena brunca María Galiana Figueroa Lázaro, de Rey Curré-Yímba Cájc, sostuvo que se jugó con la desinformación de las personas y el desinterés, y que hubo presión de familiares y por parte de las encuestas. También señaló obstáculos como los de personas que vivían en la capital y querían ir a votar, pero no cambiaron su lugar de residencia, y otras que vivían al otro lado del río (Térraba); pero no tenían cómo pagar el bote o el bus.
“Solo hubo como mucha presencia de un partido en específico; pero de los otros partidos no. Quizás el interés, la divulgación de información fue muy rápida y no sé qué tanto se tomaron el tiempo de ir de casa en casa a hablar con las personas. Como que a la gente le llegó a aburrir los debates, creo que las personas no se sientan a ver tanto los debates, solo toman cierta información del resumen de los debates que se pone en Facebook o Instagram”, dijo.
Figueroa sostuvo que en Curré “varias personas me dijeron que los representantes del territorio les decían a las demás personas, familiares, que si votaban por tal persona le iban a dar una casa, un espacio, un algo, o dinero”.
Nelcie Vindas Hernández, vecina de la comunidad indígena huetar de Zapatón, en Puriscal, declaró que puede ser que Pueblo Soberano fue “uno de los pocos partidos políticos que se interesaron más en llegar, porque había hermanos indígenas que subían fotos en estados de Whatsapp en redes, porque ellos también llegaron ahí”. “Siento que se dieron más a conocer, a escuchar a las comunidades”.
“En el caso de nosotros, llegaron diputados a escucharnos, siento que eso influyó para que votáramos por ese partido, el de Laura, porque yo lo vi como una oportunidad de nosotros como territorio para salir adelante”, afirmó Vindas.
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