I
Irma Becerra
Guest
No hay duda que el presidente norteamericano, Donald Trump, es un autócrata que necesita de enemigos internos y externos, que le permitan destruir la democracia a nivel nacional e internacional, en la medida en que la plantea como una forma ineficaz, débil y poco ambiciosa de gobierno, frente a la cual él enarbola la banderilla del Estado de mano dura, de fuerza bruta y decisiones rápidas y…
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