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macsep2005
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Gastarse la piel, de Carolina Gölcher
La novela breve Gastarse la piel, de Carolina Gölcher, gira en torno a Miranda y Santiago, dos personajes que no se conocen. Miranda deja su diario en un tren; Santiago lo recoge y lo lee. En esas páginas encuentra algo que no esperaba: su propia historia.
El relato se caracteriza por una intensidad poco común sobre dos desconocidos con la misma herida, donde de alguna forma sana por fin alguien lee la historia del otro.
Carolina Gólcher es psicoanalista y psicóloga costarricense, quien escribe no solo acerca de lo que cambia cuando alguien por fin escucha nuestra historia, sino que se adentra en los vínculos desde su oficio.
Gastarse la piel es su primera novela, la cual se publica en su segunda edición por Uruk Editores. Gölcher ha obtenido premios y menciones especiales por sus cuentos y microrrelatos.
La novela se lee de una sentada y queda impregnada en la emoción, pues el o la lectora reconoce algo de sí mismo o de sí misma en ella, y encuentra las palabras para nombrarlo, sin detenerse ni regodearse en la herida
Es un doble juego en el que las personas lectoras se reflejan en Miranda, y Santiago hace exactamente eso: identificarse en lo que lee. Esa duplicación es el corazón emocional del libro.
La novela Ceniza y miel, de Tatiana Serrano, consta de 12 relatos entrelazados sobre los Patay, una familia que llegó de Filipinas en barco y que en Costa Rica montó una funeraria.
No parece fortuito que el apellido en su lengua de origen signifique “muerto”, ni que el abuelo Patay lleve la cuenta de los difuntos en una libreta forrada en cuero, mientras un niño aprende que la muerte también da de comer y de reír.
Esto imprime una alegría inesperada a un relato basado en una familia costarricense de raíz filipina, cuya historia no se había contado antes.
La narrativa, humorística y tierna, lleva a los lectores por la experiencia familiar en el contexto de un oficio relacionado con la muerte y lo heredado sin haberlo elegido.
Tatiana Serrano es abogada y escritora costarricense, formada en la escritura a través de la lectura, estudios especializados y talleres internacionales. Ha publicado cuentos en España y América Latina.
“Desde las primeras páginas, los lectores van a sentirse conectados con la historia. No porque los Patay sean iguales a su familia, sino porque todos tenemos un origen y somos un resultado. La novela tiende un puente y convierte la lectura en un acto de reconocimiento humano. Ceniza y miel es una historia que sigue acompañándonos mucho después de cerrar la última página. Este rebaño es inolvidable”, dice Serrano sobre su novela.
Ceniza y miel es, como su título lo poetiza, una historia poco representada en la narrativa costarricense, es decir, aquella de la migración asiática al país y sus vicisitudes, contada en un registro jocoso.
La novela experimental Vidas ajenamente propias, de Ileana Rodríguez, trata, en su primera parte titulada “Lo ajeno propio”, sobre diez mujeres y la maternidad, la seducción, la santidad, el erotismo, el abuso, la amistad, el rencor y la perfección.
En la segunda parte, “Lo propio ajeno”, la mirada se posa sobre la propia autora, planteada como una niña de ocho años y una anciana que se visitan, cada una a un lado de los rieles del tren.
El libro, caracterizado como alta literatura latinoamericana escrita por mujeres, plantea la pregunta de hasta dónde la vida de otra mujer es también la de una.
Uruk Editores ofrece, así, a las lectoras y lectores exigentes, una novedad literaria local construida con rigor formal, una voz de largo recorrido y una pregunta inquietante sostenida hasta el final.
Vidas ajenamente propias es un libro donde la forma es parte del argumento y donde la vida ajena y la propia se leen con la misma incomodidad.
Ileana Rodríguez es doctora en Literatura Hispánica, de la University of California, San Diego, así como profesora emérita distinguida de Humanidades, de The Ohio State University.
Sus áreas de investigación son las literaturas y culturas latinoamericanas, la teoría poscolonial, los estudios feministas y subalternos y los afectos, con especial atención a las literaturas de Centroamérica y el Caribe.
“Vidas ajenamente propias es un homenaje a las mujeres que acompañan la vida de las mujeres, en todas sus edades y etapas; mujeres que somos y no somos ni seremos nosotras mismas; mujeres que admiramos y amamos a profundidad. Estas son nuestras propias historias y las ajenas, vistas desde el tejido más íntimo de la memoria de otra mujer, desde el recuerdo y la ausencia, desde la amistad, la admiración, el amor y la extrañeza”, describe Rodríguez sobre su novela.
La entrada Tres novelas de mujeres: erotismo, humor y otras intimidades aparece primero en Semanario Universidad.
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