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Giovanna Alvear
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Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia la mañana del lunes 10 de agosto de 2026 y dejó al menos 132 muertos y más de 570 heridos. El movimiento provocó el colapso de decenas de edificios, saturó hospitales y obligó a varios aeropuertos del centro y oeste del país a suspender sus operaciones. Los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate entre los escombros.
Pereira concentra, hasta ahora, la mayor cantidad de víctimas mortales entre las capitales colombianas, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). La cifra no incluye los muertos y heridos registrados en otros municipios y localidades cercanas al epicentro. En esas zonas también se reportaron daños en edificios, hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) registró el terremoto a las 07:34 hora local (12:34 GMT). El epicentro se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros.
El movimiento se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín, además de otras ciudades del centro y oeste de Colombia. También hubo reportes del sismo en Ecuador, Panamá y Venezuela.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia aparecen entre las ciudades más afectadas. La magnitud de los daños llevó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella a declarar la situación de “desastre nacional”. El mandatario asumió el cargo hace apenas tres días.
De la Espriella instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta. Luego viajó a Quibdó, capital del Chocó, donde se reunió con autoridades locales. Después se trasladó a Cali.
“El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado”, afirmó el presidente. También anunció un encuentro regional con todo su Gobierno para analizar las necesidades de los municipios afectados.
Durante su visita, De la Espriella informó que Chocó registraba 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos. El mandatario aseguró que el Gobierno ya dispone de recursos económicos para enfrentar la emergencia y que el Estado mantiene desplegados sus equipos para atender a los damnificados.
En Pereira, los organismos de emergencia concentran esfuerzos en varios puntos críticos. Los rescatistas buscan a personas que podrían permanecer atrapadas bajo los escombros.
El alcalde Mauricio Salazar decretó un toque de queda desde las 18:00 del lunes (23:00 GMT) hasta las 05:00 del martes (10:00 GMT). La medida busca “proteger el comercio de la ciudad” ante posibles saqueos.
El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta. Los equipos de emergencia también atienden a personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de Pereira.
Cali también adoptó medidas de emergencia. La Alcaldía estableció un toque de queda desde las 20:00 del lunes hasta las 06:00 del martes y ordenó la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos. La medida también busca facilitar el trabajo de los organismos de emergencia.
“Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, dijo el alcalde Alejandro Eder. La Policía y el Ejército reforzarán su presencia, especialmente en las zonas más afectadas.
Eder advirtió que las primeras 48 horas resultan “críticas” para intentar rescatar con vida a las personas que podrían permanecer atrapadas en los edificios colapsados. Como refuerzo, Cali recibirá 60 rescatistas provenientes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
Los hospitales de Cali declararon la alerta roja porque llegaron al 100 % de su capacidad. El terremoto dejó al menos 26 muertos y 456 heridos en la ciudad, según el secretario de Salud local, Germán Escobar.
Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que evacuar completamente a sus pacientes. Entre ellos figura el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.
La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. El evento estaba previsto entre el 12 y el 17 de agosto.
El terremoto afectó además el transporte aéreo. Varios aeropuertos del centro y oeste de Colombia suspendieron sus operaciones mientras las autoridades realizan evaluaciones estructurales de las terminales.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) también suspendió dos partidos previstos para esta semana. Se trata del encuentro de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle, en Ibagué, y del partido de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate, en Bogotá.
La emergencia activó también la respuesta internacional. Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares para refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños. El Departamento de Estado expresó su solidaridad con Colombia y aseguró que está preparado para apoyar al Gobierno de De la Espriella mientras las autoridades determinan las necesidades en las zonas afectadas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había señalado previamente que su país seguía de cerca la situación y estaba listo para respaldar a Colombia.
El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron donaciones por un total de 700 000 dólares, según informó el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo. El Banco Mundial entregará 200 000 dólares de cooperación no reembolsable para evaluar los daños. El BID aportará 500 000 dólares. De ese monto, 350 000 estarán disponibles de inmediato para la Cruz Roja y otros 150 000 financiarán apoyo técnico.
CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe anunció otros 500 000 dólares de ayuda humanitaria.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció equipos de rescate, personal médico y paramédico e insumos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó la disposición de su Gobierno para entregar la ayuda que Colombia necesite.
Venezuela, que todavía se recupera del terremoto que sufrió en junio, ofreció enviar rescatistas y ayuda humanitaria. La líder opositora venezolana María Corina Machado también expresó su solidaridad con Colombia.
El sismo traspasó las fronteras colombianas. En Panamá provocó la evacuación de edificios y hospitales. En Ecuador se sintió en varias provincias, incluida Pichincha, donde se encuentra Quito, además de zonas andinas cercanas a la frontera con Colombia.
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Pereira concentra, hasta ahora, la mayor cantidad de víctimas mortales entre las capitales colombianas, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). La cifra no incluye los muertos y heridos registrados en otros municipios y localidades cercanas al epicentro. En esas zonas también se reportaron daños en edificios, hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.
El terremoto golpeó varias ciudades y activó la emergencia
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) registró el terremoto a las 07:34 hora local (12:34 GMT). El epicentro se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros.
El movimiento se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín, además de otras ciudades del centro y oeste de Colombia. También hubo reportes del sismo en Ecuador, Panamá y Venezuela.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia aparecen entre las ciudades más afectadas. La magnitud de los daños llevó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella a declarar la situación de “desastre nacional”. El mandatario asumió el cargo hace apenas tres días.
De la Espriella instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta. Luego viajó a Quibdó, capital del Chocó, donde se reunió con autoridades locales. Después se trasladó a Cali.
“El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado”, afirmó el presidente. También anunció un encuentro regional con todo su Gobierno para analizar las necesidades de los municipios afectados.
Durante su visita, De la Espriella informó que Chocó registraba 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos. El mandatario aseguró que el Gobierno ya dispone de recursos económicos para enfrentar la emergencia y que el Estado mantiene desplegados sus equipos para atender a los damnificados.
En Pereira, los organismos de emergencia concentran esfuerzos en varios puntos críticos. Los rescatistas buscan a personas que podrían permanecer atrapadas bajo los escombros.
El alcalde Mauricio Salazar decretó un toque de queda desde las 18:00 del lunes (23:00 GMT) hasta las 05:00 del martes (10:00 GMT). La medida busca “proteger el comercio de la ciudad” ante posibles saqueos.
El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta. Los equipos de emergencia también atienden a personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de Pereira.
Cali refuerza la seguridad mientras hospitales llegan al límite
Cali también adoptó medidas de emergencia. La Alcaldía estableció un toque de queda desde las 20:00 del lunes hasta las 06:00 del martes y ordenó la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos. La medida también busca facilitar el trabajo de los organismos de emergencia.
“Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, dijo el alcalde Alejandro Eder. La Policía y el Ejército reforzarán su presencia, especialmente en las zonas más afectadas.
Eder advirtió que las primeras 48 horas resultan “críticas” para intentar rescatar con vida a las personas que podrían permanecer atrapadas en los edificios colapsados. Como refuerzo, Cali recibirá 60 rescatistas provenientes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
Los hospitales de Cali declararon la alerta roja porque llegaron al 100 % de su capacidad. El terremoto dejó al menos 26 muertos y 456 heridos en la ciudad, según el secretario de Salud local, Germán Escobar.
Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que evacuar completamente a sus pacientes. Entre ellos figura el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.
La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. El evento estaba previsto entre el 12 y el 17 de agosto.
El terremoto afectó además el transporte aéreo. Varios aeropuertos del centro y oeste de Colombia suspendieron sus operaciones mientras las autoridades realizan evaluaciones estructurales de las terminales.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) también suspendió dos partidos previstos para esta semana. Se trata del encuentro de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle, en Ibagué, y del partido de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate, en Bogotá.
La emergencia activó también la respuesta internacional. Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares para refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños. El Departamento de Estado expresó su solidaridad con Colombia y aseguró que está preparado para apoyar al Gobierno de De la Espriella mientras las autoridades determinan las necesidades en las zonas afectadas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había señalado previamente que su país seguía de cerca la situación y estaba listo para respaldar a Colombia.
El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron donaciones por un total de 700 000 dólares, según informó el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo. El Banco Mundial entregará 200 000 dólares de cooperación no reembolsable para evaluar los daños. El BID aportará 500 000 dólares. De ese monto, 350 000 estarán disponibles de inmediato para la Cruz Roja y otros 150 000 financiarán apoyo técnico.
CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe anunció otros 500 000 dólares de ayuda humanitaria.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció equipos de rescate, personal médico y paramédico e insumos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó la disposición de su Gobierno para entregar la ayuda que Colombia necesite.
Venezuela, que todavía se recupera del terremoto que sufrió en junio, ofreció enviar rescatistas y ayuda humanitaria. La líder opositora venezolana María Corina Machado también expresó su solidaridad con Colombia.
El sismo traspasó las fronteras colombianas. En Panamá provocó la evacuación de edificios y hospitales. En Ecuador se sintió en varias provincias, incluida Pichincha, donde se encuentra Quito, además de zonas andinas cercanas a la frontera con Colombia.
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