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Laura Martínez Quesada
Guest
Viendo el paisaje de estas elecciones tan caóticas, quería dejar un mensaje desde mi sentir y mi vivir.
Agradezco a mi país porque recibió a mi mamá hace 24 años como una migrante chilena; le permitió estudiar en la UCR con beca y así salir adelante. Le enseñó la importancia de defender el territorio, los bosques, nuestras playas y su hermosa vida silvestre, pero sobre todo, a luchar por quienes defienden el bienestar de las personas y del ambiente.
Agradezco a la Caja, que la cuidó cuando estuvo enferma. Aunque muchas veces me enojé porque no había camillas y pasaba días sentada en emergencias, la cuidaron y acompañaron hasta lo último. Es un sistema de salud solidario y puedo decir que es un privilegio que este país ha construido con mucho esfuerzo.
Actualmente el Estado está en deuda con esta institución, su destino está en manos de muchxs. Ojalá no quede en el poder de aquellxs, que quieren debilitarlo y privatizarlo sabiendo que no todxs tendremos acceso a lo privado cuando algo nos suceda.
Agradezco a quienes han defendido el territorio hasta su último aliento y a quienes continúan luchando. Aunque no a todxs nos impacte la realidad de la misma manera, no dejemos que el privilegio nos nuble ver las distintas realidades del país.
Nuestras comunidades resisten a convertirse en espacios solo para extranjeros, pero es difícil cuando la falta de oportunidades y de perspectivas termina expulsándonos. Quienes vivimos en las costas sabemos lo gentrificadas y acomodadas que están para extranjeros gringos o europeos, mientras se obliga a lxs locales a dejar su hogar porque el costo de vida sigue aumentando y el acceso a servicios públicos es cada vez más difícil. La inseguridad en las calles y los feminicidios son cada vez más frecuentes y normalizados.
Por eso es tan importante recordar que nuestro voto no es solo llenar una casilla, sino definir la vida y el futuro de nuestras familias, de sus vecinxs, de los árboles y animales que vemos todos los días, de las playas que visitamos y, sobre todo, de las comunidades en las que vivimos y crecimos, de la tierra que pisamos y que también pisarán las siguientes generaciones.
Es un privilegio ser de un país que tiene una naturaleza tan diversa y salvaje, de un pueblo tan resiliente y diverso.
Voten por una candidatura que tenga memoria histórica, que no repita los mismos errores, que trabaje para su pueblo y no contra el, que cuide esta tierra que nos ha criado y enseñado la importancia de lo colectivo y solidario.
La entrada Tejiendo la democracia desde la memoria aparece primero en Semanario Universidad.
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