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Betty Jumbo
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Los datos de la Policía indican que los delitos se redujeron en Quito entre enero y el 9 de mayo de 2026 en relación a 2025, aunque la percepción ciudadana es que se vive en permanente zozobra por la inseguridad.
En términos generales, los siete delitos o indicadores que se monitorean en Quito, incluido los robos a personas, tuvieron una disminución del 25%, según el coronel Patricio Almendáriz, comandante del Distrito Metropolitano de Quito.
El comandante de la Policía explicó que se trabaja con siete indicadores principales para medir la delincuencia: robos a personas, robo de accesorios y autopartes de los vehículos, robo a carros, robo a motocicletas, robo a los domicilios, robos a locales comerciales y robo en ejes viales.
Según el oficial, entre el 1 de enero y el 9 de mayo de este año se registró una reducción de 1 388 eventos delictivos en esos siete indicadores. Esto representa una disminución del 25% frente al mismo período de 2025.
El delito con mayor incidencia en Quito sigue siendo el robo a personas. El año pasado, en el mismo período, se registraron 2 418 casos y actualmente suman 2 016, es decir, 402 eventos menos.
Para medir estos delitos, la Policía utiliza denuncias ciudadanas, reportes del ECU 911, información recogida por la Policía Comunitaria y reportes obtenidos en asambleas barriales.
El robo a personas es “un delito de oportunidad”. Esto quiere decir que los delincuentes buscan víctimas expuestas, especialmente en lugares desolados, poco iluminados o sin presencia policial o de guardias de seguridad. También, los delincuentes suelen fijarse en ciudadanos que exhiben celulares, joyas, computadoras o artículos de valor.
Por ello recomendó medidas de autoprotección, como caminar por vías iluminadas y concurridas, evitar exhibir objetos costosos y utilizar corredores seguros. “El delincuente busca sacar provecho de la oportunidad”. Los antisociales analizan dónde tienen menos riesgo de ser detenidos.
Otro delito que preocupa en Quito es el robo de accesorios y autopartes de vehículos. Entre enero y el 9 de mayo del año pasado hubo 1 101 denuncias, mientras que este año se reportan 691 casos, una reducción de 410 eventos, equivalente al 37%.
Los robos de carros y motocicletas requieren conocimientos técnicos y, en muchos casos, son ejecutados por estructuras criminales especializadas. Un robo puede perpetrarse en uno o dos minutos, explica Armendáriz.
Los otros indicadores registran menos casos y también presentan una disminución importante en sus cifras, detalla el informe estadístico.
En los mapas de calor, una mancha naranja aparece sobre la zona del hipercentro de Quito. Es un indicador que es el área donde se producen más casos de inseguridad.
El coronel Armendáriz dice que se trata de los polígonos de recurrencia de delincuencia y violencia, como la Policía identifica a los lugares donde se cometen los delitos, sobre todo los de oportunidad. En esa zona se concentran las actividades de los bancos, entidades públicas, locales comerciales, restaurantes, parques, embajadas, colegios, empresa privada y otros segmentos.
Precisamente, Luis Segarra, presidente del Comité de Seguridad del sector de la República de El Salvador y sus alrededores, dice que los robos y asaltos a personas, el uso de la escopolamina y más hechos de violencia son preocupantes en esta zona del norte de Quito.
Pero lo más grave es que en esa área, dice Segarra, se encontraron armas, drogas y casos de trata de personas. El dirigente comenta que esos hechos se relacionan con la delincuenca organizada.
De la información recopilada se detectó que grupos del crimen organizado viven en la zona por la renta temporal de apartamentos. Por esa razón, el líder barrial pide que además de los patrullajes y de la presencia de la Policía intervengan otras entidades, como el Municipio, para controlar el espacio público, debido a que en el comercio informal se camuflan los delincuentes.
En otra zona del hipercentro se vive algo parecido. José Briones, presidente del Comité de Seguridad de El Batán-Estadio Olímpico Atahualpa, manifiesta que se debe mejorar el control, ya que se actúa cuando ya ha ocurrido el delito, es decir, las medidas son reactivas.
En su área, las personas no ponen las denuncias ante la Fiscalía, por lo que no aparecen en las estadísticas. Dice que a la Policía le faltan recursos no porque no existan, sino porque no se ejecutan los presupuestos.
Si bien se coordinan acciones con la Policía, hay un problema, comenta: los procesos empiezan de cero por la rotación de las autoridades policiales en las zonas, con cambios cada cuatro meses. Eso impide avanzar en medidas o acciones a mediano y largo plazo. Por eso, cree que se debe mejorar la organización interna de la Policía.
También es necesario que la comunidad participe e intervenga para encontrar soluciones colectivas, considera Briones.
El principal objetivo del toque de queda en la capital es reducir las muertes violentas y debilitar a las estructuras criminales vinculadas a delitos violentos y microtráfico, asegura el comandante Armendáriz.
Según las cifras expuestas por el comandante, en enero de 2026 hubo un incremento de muertes violentas: se registraron 23 casos frente a 11 del año anterior. La Policía atribuyó este aumento a disputas entre grupos de delincuencia organizada por territorios para la venta de droga.
Sin embargo, aseguró que en abril se logró una reducción del 45% en muertes violentas. Ese mes se registraron 16 casos, frente a 29 del año pasado. En los primeros nueve días de mayo no se presentó una sola muerte violenta en relación al mismo período de 2025 que hubo cuatro casos.
Para el control durante el toque de queda, explicó, la Policía identificó 17 puntos estratégicos en vías principales de Quito donde se instalaron checkpoints. Además, operan grupos móviles denominados “convoys”, encargados de patrullar zonas interiores para verificar el cumplimiento de la restricción.
La Policía también utiliza drones y helicópteros para detectar circulación de personas y vehículos durante las horas restringidas.
Información externa: Quito estuvo en toque de queda por 18 días
¿Cuánto se redujeron los delitos en Quito en 2026?
La Policía reportó una reducción del 25% en los siete principales indicadores delictivos entre el 1 de enero y el 9 de mayo de 2026. Según el comandante del Distrito Metropolitano de Quito, Patricio Almendáriz, en ese período hubo 1 388 eventos delictivos menos en comparación con 2025. Entre los delitos monitoreados están los robos a personas, vehículos, motocicletas, domicilios, locales comerciales y robos en ejes viales.
¿Cuál es el delito que más afecta actualmente a los quiteños?
El robo a personas sigue siendo el delito con mayor incidencia en Quito. Entre enero y el 9 de mayo de 2025 se registraron 2 418 casos, mientras que en el mismo período de 2026 hubo 2 016 denuncias, es decir, 402 hechos menos. La Policía considera que este es un “delito de oportunidad”, cometido principalmente en lugares desolados o contra ciudadanos que exhiben objetos de valor como celulares, computadoras o joyas.
¿Qué zonas de Quito concentran más hechos de inseguridad?
El hipercentro de Quito aparece como la zona con mayor recurrencia delictiva en los mapas de calor de la Policía. El coronel Almendáriz explicó que allí se concentran bancos, restaurantes, comercios, parques, embajadas y entidades públicas, lo que atrae delitos de oportunidad. Sectores como la República de El Salvador y El Batán reportan robos, violencia, microtráfico y presencia de estructuras criminales vinculadas al alquiler temporal de departamentos.
¿Por qué algunos dirigentes barriales cuestionan las estadísticas de inseguridad?
Dirigentes barriales aseguran que muchos delitos no aparecen en las estadísticas porque las víctimas no presentan denuncias. José Briones, representante del Comité de Seguridad de El Batán, sostiene que existe subregistro de delitos y critica que las medidas de seguridad suelen ser reactivas. Además, menciona que la rotación frecuente de autoridades policiales impide sostener estrategias de largo plazo en los barrios.
¿Cómo busca la Policía reducir la violencia durante el toque de queda en Quito?
La Policía instaló 17 puntos de control y desplegó grupos móviles para vigilar el cumplimiento del toque de queda. Según el comandante Almendáriz, la medida busca reducir muertes violentas y debilitar estructuras criminales ligadas al microtráfico. Para los operativos se utilizan checkpoints en vías principales, convoys de patrullaje, drones y helicópteros. La Policía sostiene que en abril de 2026 las muertes violentas disminuyeron 45% frente al mismo mes de 2025.
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Los delitos disminuyeron en Quito, según la Policía
En términos generales, los siete delitos o indicadores que se monitorean en Quito, incluido los robos a personas, tuvieron una disminución del 25%, según el coronel Patricio Almendáriz, comandante del Distrito Metropolitano de Quito.
El comandante de la Policía explicó que se trabaja con siete indicadores principales para medir la delincuencia: robos a personas, robo de accesorios y autopartes de los vehículos, robo a carros, robo a motocicletas, robo a los domicilios, robos a locales comerciales y robo en ejes viales.
Según el oficial, entre el 1 de enero y el 9 de mayo de este año se registró una reducción de 1 388 eventos delictivos en esos siete indicadores. Esto representa una disminución del 25% frente al mismo período de 2025.
- Este tema le interesa: La falta de coordinación entre autoridades se refleja en la seguridad de Quito
El delito que más afecta a los quiteños
El delito con mayor incidencia en Quito sigue siendo el robo a personas. El año pasado, en el mismo período, se registraron 2 418 casos y actualmente suman 2 016, es decir, 402 eventos menos.
Para medir estos delitos, la Policía utiliza denuncias ciudadanas, reportes del ECU 911, información recogida por la Policía Comunitaria y reportes obtenidos en asambleas barriales.
El robo a personas es “un delito de oportunidad”. Esto quiere decir que los delincuentes buscan víctimas expuestas, especialmente en lugares desolados, poco iluminados o sin presencia policial o de guardias de seguridad. También, los delincuentes suelen fijarse en ciudadanos que exhiben celulares, joyas, computadoras o artículos de valor.
Por ello recomendó medidas de autoprotección, como caminar por vías iluminadas y concurridas, evitar exhibir objetos costosos y utilizar corredores seguros. “El delincuente busca sacar provecho de la oportunidad”. Los antisociales analizan dónde tienen menos riesgo de ser detenidos.
Los robos de accesorios a vehículos es lo más común en Quito
Otro delito que preocupa en Quito es el robo de accesorios y autopartes de vehículos. Entre enero y el 9 de mayo del año pasado hubo 1 101 denuncias, mientras que este año se reportan 691 casos, una reducción de 410 eventos, equivalente al 37%.
Los robos de carros y motocicletas requieren conocimientos técnicos y, en muchos casos, son ejecutados por estructuras criminales especializadas. Un robo puede perpetrarse en uno o dos minutos, explica Armendáriz.
Los otros indicadores registran menos casos y también presentan una disminución importante en sus cifras, detalla el informe estadístico.
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El hipercentro de Quito es la zona con mayor impacto de los delitos
En los mapas de calor, una mancha naranja aparece sobre la zona del hipercentro de Quito. Es un indicador que es el área donde se producen más casos de inseguridad.
El coronel Armendáriz dice que se trata de los polígonos de recurrencia de delincuencia y violencia, como la Policía identifica a los lugares donde se cometen los delitos, sobre todo los de oportunidad. En esa zona se concentran las actividades de los bancos, entidades públicas, locales comerciales, restaurantes, parques, embajadas, colegios, empresa privada y otros segmentos.
Dos zonas de Quito donde los delitos son cotidianos
Precisamente, Luis Segarra, presidente del Comité de Seguridad del sector de la República de El Salvador y sus alrededores, dice que los robos y asaltos a personas, el uso de la escopolamina y más hechos de violencia son preocupantes en esta zona del norte de Quito.
Pero lo más grave es que en esa área, dice Segarra, se encontraron armas, drogas y casos de trata de personas. El dirigente comenta que esos hechos se relacionan con la delincuenca organizada.
De la información recopilada se detectó que grupos del crimen organizado viven en la zona por la renta temporal de apartamentos. Por esa razón, el líder barrial pide que además de los patrullajes y de la presencia de la Policía intervengan otras entidades, como el Municipio, para controlar el espacio público, debido a que en el comercio informal se camuflan los delincuentes.
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En otra zona del hipercentro se vive algo parecido. José Briones, presidente del Comité de Seguridad de El Batán-Estadio Olímpico Atahualpa, manifiesta que se debe mejorar el control, ya que se actúa cuando ya ha ocurrido el delito, es decir, las medidas son reactivas.
En su área, las personas no ponen las denuncias ante la Fiscalía, por lo que no aparecen en las estadísticas. Dice que a la Policía le faltan recursos no porque no existan, sino porque no se ejecutan los presupuestos.
Si bien se coordinan acciones con la Policía, hay un problema, comenta: los procesos empiezan de cero por la rotación de las autoridades policiales en las zonas, con cambios cada cuatro meses. Eso impide avanzar en medidas o acciones a mediano y largo plazo. Por eso, cree que se debe mejorar la organización interna de la Policía.
También es necesario que la comunidad participe e intervenga para encontrar soluciones colectivas, considera Briones.
- Más sobre el tema: ¿Quién está a cargo de la seguridad en Quito?
El control de los delitos en Quito con el toque de queda
El principal objetivo del toque de queda en la capital es reducir las muertes violentas y debilitar a las estructuras criminales vinculadas a delitos violentos y microtráfico, asegura el comandante Armendáriz.
Según las cifras expuestas por el comandante, en enero de 2026 hubo un incremento de muertes violentas: se registraron 23 casos frente a 11 del año anterior. La Policía atribuyó este aumento a disputas entre grupos de delincuencia organizada por territorios para la venta de droga.
Sin embargo, aseguró que en abril se logró una reducción del 45% en muertes violentas. Ese mes se registraron 16 casos, frente a 29 del año pasado. En los primeros nueve días de mayo no se presentó una sola muerte violenta en relación al mismo período de 2025 que hubo cuatro casos.
Para el control durante el toque de queda, explicó, la Policía identificó 17 puntos estratégicos en vías principales de Quito donde se instalaron checkpoints. Además, operan grupos móviles denominados “convoys”, encargados de patrullar zonas interiores para verificar el cumplimiento de la restricción.
La Policía también utiliza drones y helicópteros para detectar circulación de personas y vehículos durante las horas restringidas.
Información externa: Quito estuvo en toque de queda por 18 días
Preguntas frecuentes sobre los delitos que se cometen en Quito
La Policía reportó una reducción del 25% en los siete principales indicadores delictivos entre el 1 de enero y el 9 de mayo de 2026. Según el comandante del Distrito Metropolitano de Quito, Patricio Almendáriz, en ese período hubo 1 388 eventos delictivos menos en comparación con 2025. Entre los delitos monitoreados están los robos a personas, vehículos, motocicletas, domicilios, locales comerciales y robos en ejes viales.
El robo a personas sigue siendo el delito con mayor incidencia en Quito. Entre enero y el 9 de mayo de 2025 se registraron 2 418 casos, mientras que en el mismo período de 2026 hubo 2 016 denuncias, es decir, 402 hechos menos. La Policía considera que este es un “delito de oportunidad”, cometido principalmente en lugares desolados o contra ciudadanos que exhiben objetos de valor como celulares, computadoras o joyas.
El hipercentro de Quito aparece como la zona con mayor recurrencia delictiva en los mapas de calor de la Policía. El coronel Almendáriz explicó que allí se concentran bancos, restaurantes, comercios, parques, embajadas y entidades públicas, lo que atrae delitos de oportunidad. Sectores como la República de El Salvador y El Batán reportan robos, violencia, microtráfico y presencia de estructuras criminales vinculadas al alquiler temporal de departamentos.
Dirigentes barriales aseguran que muchos delitos no aparecen en las estadísticas porque las víctimas no presentan denuncias. José Briones, representante del Comité de Seguridad de El Batán, sostiene que existe subregistro de delitos y critica que las medidas de seguridad suelen ser reactivas. Además, menciona que la rotación frecuente de autoridades policiales impide sostener estrategias de largo plazo en los barrios.
La Policía instaló 17 puntos de control y desplegó grupos móviles para vigilar el cumplimiento del toque de queda. Según el comandante Almendáriz, la medida busca reducir muertes violentas y debilitar estructuras criminales ligadas al microtráfico. Para los operativos se utilizan checkpoints en vías principales, convoys de patrullaje, drones y helicópteros. La Policía sostiene que en abril de 2026 las muertes violentas disminuyeron 45% frente al mismo mes de 2025.
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