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Ashley Quesada
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El Museo del Banco Central comenzó un ciclo gratuito de cine en agosto de este año, y se extenderá hasta febrero de 2027. La iniciativa llevará varias películas a San José, sin embargo, la capital no será únicamente el lugar donde se proyectarán las películas.
Durante los próximos meses, la capital costarricense ocupará un lugar central en un ciclo que busca mostrar cómo sus calles, barrios, espacios cotidianos y formas de vida han sido retratados por cineastas nacionales.
Se trata de San José en Pantalla, la iniciativa conjunta de los Museos del Banco Central de Costa Rica y la Municipalidad de San José que reunirá seis largometrajes costarricenses filmados total o parcialmente en la ciudad. Las funciones serán gratuitas y se realizarán entre agosto de 2026 y febrero de 2027 en el edificio de los Museos, bajo la Plaza de la Cultura.
Para Karina Salguero, gerente de estrategia e innovación cultural de los Museos del Banco Central, el proyecto nace de una visión compartida con la Municipalidad para reflexionar sobre la capital y sus desafíos, pero también sobre el vínculo que los cineastas han construido con ella.
“Tenemos grandes retos y realidades, pero con este primer ciclo es evidente que San José merece nuestros esfuerzos y el cine lo demuestra”, señaló.
La propuesta parte de reconocer a la ciudad como una presencia que atraviesa las historias aunque no siempre sea el centro explícito de ellas. Según Salguero, las películas permiten encontrar “colores, luces, sonidos” y detalles de la vida josefina que muestran cómo sus habitantes viven, sienten y construyen nuevos discursos culturales.
La ciudad aparece como una protagonista silenciosa, pero definida, cuya representación permite al espectador detenerse en aspectos que pueden pasar inadvertidos en la experiencia cotidiana.
El ciclo también busca que la exhibición cinematográfica sea un punto de encuentro entre las diferentes maneras de interpretar San José. Para los Museos, no se trata únicamente de llevar películas nacionales a un espacio cultural, sino de abrir conversaciones sobre la ciudad desde las perspectivas de quienes la filman y quienes la habitan.
“Lo que queremos es poner en diálogo las diferentes miradas tanto de los cineastas nacionales como de los públicos y detonar reflexiones de ciudad”, explicó Salguero.
Esta intención se relaciona con la concepción que los museos tienen de su propio edificio como un espacio patrimonial que puede albergar distintas experiencias culturales. La institución busca explorar nuevos formatos que amplíen la relación tradicional entre el museo y sus visitantes.
“Queremos saber el interés de las personas por nuevos formatos en nuestro edificio patrimonial, que también es un hito de la ciudad y con esto poco a poco ampliar la visión de un museo hacia otras dimensiones de nuestros espacios culturales”, afirmó Salguero.
El cine nacional funciona, en ese sentido, como una puerta para acercarse al patrimonio desde el presente. Salguero considera que este se construye cotidianamente y que las instituciones culturales también pueden actuar como mediadoras de nuevas expresiones y formas de relacionarse con la ciudad.
La iniciativa busca además reconocer el trabajo de los equipos que participan en las producciones cinematográficas nacionales. Aunque las películas seleccionadas cuentan con distintos recorridos y reconocimientos, para los museos su valor también está en acercar ese trabajo al público local.
“Es fundamental conocer la extraordinaria calidad del cine costarricense”, sostuvo Salguero.
La intención podría extenderse hacia otras producciones y formatos, incluidos documentales y cortometrajes, con una eventual programación durante 2027.
“La producción nacional es prolija y de gran cantidad y variedad, así que luego de esta gran acogida, estamos listos para dar nuevos pasos”, indicó Salguero.
Para la encargada de comunicación de los museos, Dayana González, la iniciativa busca también generar nuevos espacios de encuentro cultural y “revalorizar la capital como escenario legítimo para la narrativa cinematográfica que se produce en el país”.
Las funciones tienen un cupo de 70 personas y requieren inscripción previa. La convocatoria se realiza mensualmente a través de las redes sociales de los Museos del Banco Central y de la Municipalidad de San José, donde se habilita el enlace de inscripción correspondiente a cada película.
La programación tendrá además una particularidad en noviembre. La función de Cascos indomables, dirigida por Neto Villalobos, se realizará el viernes 20 de noviembre como parte de la Noche en Blanco del Art City Tour, en lugar del tercer jueves del mes.
El ciclo continuará el 15 de octubre con Medea, de Alexandra Latishev; seguirá el 20 de noviembre con Cascos indomables; retomará la programación el 28 de enero de 2027 con Violeta al fin, de Hilda Hidalgo, y concluirá el 18 de febrero con El baile de la gacela, de Iván Porras.
Más allá de la exhibición de las películas, los Museos plantean San José en Pantalla como un primer paso para ampliar las formas en que la ciudadanía puede experimentar un espacio patrimonial y relacionarse con la ciudad.
La apuesta es que la pantalla permita devolverle a San José una mirada distinta: reconocer sus espacios desde las historias que han sido construidas en ellos y abrir, a partir del cine, una conversación colectiva sobre la ciudad que se habita.
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