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Édgar Vázquez
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La situación en el distrito de Laureles, departamento de Ñeembucú, se torna cada vez más preocupante debido al avance de las inundaciones y la ausencia de intervenciones que permitan el desagüe de las aguas acumuladas.
Inundaciones golpean al sector ganadero en Ñeembucú y crece la tensión con arroceras
Productores de la zona sostienen que, de no ejecutarse medidas inmediatas, las próximas precipitaciones podrían desencadenar una emergencia de grandes proporciones, afectando a comunidades enteras y ocasionando severos perjuicios a la producción agropecuaria del departamento.
Mario Villamayor, productor de la compañía Ka’a Rogue, distrito de Laureles, describió un escenario “crítico” y señaló que uno de los principales obstáculos es un terraplén de aproximadamente 20 kilómetros que se extiende desde Punta Diamante hasta el Cruce Aguaray.
Según explicó, esta estructura bloquea el escurrimiento natural del agua y habría sido construida de manera artificial por empresas arroceras instaladas en los departamentos de Misiones y Ñeembucú.
El productor recordó que días atrás representantes de instituciones nacionales, departamentales y del Poder Judicial habían anunciado la apertura de varios pasos en el terraplén para facilitar la circulación del agua.
Sin embargo, aseguró que los trabajos aún no comenzaron, mientras la inundación continúa avanzando. Advirtió, además, que, de confirmarse los pronósticos de intensas lluvias asociados al fenómeno de El Niño, incluso el casco urbano de Laureles podría quedar anegado.
A esta problemática se suma el deplorable estado de los caminos y puentes. Villamayor manifestó que, ante la falta de respuestas, son los propios pobladores quienes improvisan pasos utilizando troncos y maderas para poder trasladarse entre las distintas comunidades.
Según explicó, varios animales ya murieron porque los establecimientos permanecen inundados y el ganado no dispone de lugares secos donde resguardarse.
Asimismo, comentó que algunos bovinos presentan alteraciones similares a las detectadas recientemente en el distrito de Cerrito, donde se investiga un extraño cambio en el pelaje del ganado. Los productores consideran que las condiciones del agua podrían estar vinculadas con estos casos.
Villamayor insistió en que la apertura de canales y pasos de agua resulta indispensable para evitar una tragedia mayor.
“Si no se actúa ahora, vamos a desaparecer todos los que vivimos en esta zona”, expresó, al solicitar una intervención urgente de las autoridades para prevenir una crisis social, ambiental y económica.
Por su parte, el diputado Diosnel Aguilera (PLRA) anunció que volverá a plantear la problemática en la plenaria de la Cámara de Diputados con el objetivo de impulsar una solución definitiva.
“No podemos permitir que compatriotas que trabajan todos los días y cumplen con sus impuestos al día continúen sufriendo esta situación”, afirmó el legislador.
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Inundaciones golpean al sector ganadero en Ñeembucú y crece la tensión con arroceras
Productores de la zona sostienen que, de no ejecutarse medidas inmediatas, las próximas precipitaciones podrían desencadenar una emergencia de grandes proporciones, afectando a comunidades enteras y ocasionando severos perjuicios a la producción agropecuaria del departamento.
Mario Villamayor, productor de la compañía Ka’a Rogue, distrito de Laureles, describió un escenario “crítico” y señaló que uno de los principales obstáculos es un terraplén de aproximadamente 20 kilómetros que se extiende desde Punta Diamante hasta el Cruce Aguaray.
Según explicó, esta estructura bloquea el escurrimiento natural del agua y habría sido construida de manera artificial por empresas arroceras instaladas en los departamentos de Misiones y Ñeembucú.
El productor recordó que días atrás representantes de instituciones nacionales, departamentales y del Poder Judicial habían anunciado la apertura de varios pasos en el terraplén para facilitar la circulación del agua.
Sin embargo, aseguró que los trabajos aún no comenzaron, mientras la inundación continúa avanzando. Advirtió, además, que, de confirmarse los pronósticos de intensas lluvias asociados al fenómeno de El Niño, incluso el casco urbano de Laureles podría quedar anegado.
A esta problemática se suma el deplorable estado de los caminos y puentes. Villamayor manifestó que, ante la falta de respuestas, son los propios pobladores quienes improvisan pasos utilizando troncos y maderas para poder trasladarse entre las distintas comunidades.
Según explicó, varios animales ya murieron porque los establecimientos permanecen inundados y el ganado no dispone de lugares secos donde resguardarse.
Asimismo, comentó que algunos bovinos presentan alteraciones similares a las detectadas recientemente en el distrito de Cerrito, donde se investiga un extraño cambio en el pelaje del ganado. Los productores consideran que las condiciones del agua podrían estar vinculadas con estos casos.
Villamayor insistió en que la apertura de canales y pasos de agua resulta indispensable para evitar una tragedia mayor.
“Si no se actúa ahora, vamos a desaparecer todos los que vivimos en esta zona”, expresó, al solicitar una intervención urgente de las autoridades para prevenir una crisis social, ambiental y económica.
Por su parte, el diputado Diosnel Aguilera (PLRA) anunció que volverá a plantear la problemática en la plenaria de la Cámara de Diputados con el objetivo de impulsar una solución definitiva.
“No podemos permitir que compatriotas que trabajan todos los días y cumplen con sus impuestos al día continúen sufriendo esta situación”, afirmó el legislador.
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