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Maria Nuñez Chacón
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El primer grupo de 25 personas deportadas desde Estados Unidos arribó la tarde de este 11 de abril al país, incluyendo a personas de Albania, Camerún, China, Guatemala, Honduras, India, Kenia, Marruecos y una costarricense.
La llegada de estas personas es parte de un memorándum de acuerdo migratorio que firmó a finales de marzo el presidente Rodrigo Chaves con la enviada especial de Estados Unidos, Kristi Noem.
A eso de las 2:45 de la tarde aterrizó el vuelo en el Base Dos del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y las autoridades de la Dirección General de Migración y Extranjería aseguraron en un comunicado de prensa que las personas expulsadas de Estados Unidos fueron eximidas del requisito de visa, particularmente para quienes son de Albania, Camerún, Kenia, China, India y Marruecos.
Además, las personas hondureñas fueron eximidas del requisito de antecedentes policiales, pero garantizaron que se les realizarán consultas a los sistemas del Poder Judicial, Interpol y otras instancias internacionales.
“Las personas migrantes tendrán opción de retorno voluntario, realizar solicitud de refugio o un programa de regularización migratoria temporal por razones humanitarias y en primera instancia están recibiendo atención primaria por parte de la Policía Profesional de Migración, en cooperación con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)”, detalló el comunicado oficial.
De hecho, el gobierno confirmó que la OIM ofreció su colaboración para que las personas migrantes, se queden un hotel de forma gratuita, y allí reciban hospedaje, alimentación y asistencia humanitaria durante los primeros siete días de su estancia en el país.
Los costos serán asumidos por dicha agencia en ese período, para luego determinar quiénes aceptarán aplicar al programa de “Retorno Voluntario Asistido” y aquellos que manifiesten su deseo de permanecer en Costa Rica podrán hacerlo de manera legal, y se les autorizaría su estancia bajo un programa de regularización migratoria temporal por razones humanitarias.
“Podrán aplicar en cualquier momento por la categoría especial de Refugio, cumpliendo los procedimientos ordinarios establecidos en la legislación; y si no escogen alguna de esas dos alternativas, deberán manifestarlo y egresar de las instalaciones donde se realiza el control migratorio por sus propios medios y dirigirse donde deseen”, añadió el comunicado.
Quienes decidan salir del país, deberán comunicarlo a la Dirección General de Migración y Extranjería, de manera que establezcan si se acogen a la ayuda humanitaria del “Retorno Voluntario Asistido” o si pagarán el costo de su viaje.
Este grupo se suma a los 200 migrantes que fueron deportados y traídos a territorio costarricense en 2025 y que fueron retenidos durante varios meses en el Centro de Atención Temporal para Migrantes (CATEM), un acuerdo que fue seriamente cuestionado por diversas instituciones nacionales como la Defensoría de los Habitantes, la Sala Constitucional, diputados de la República, así como organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.
De hecho, un reciente informe regional, dado a conocer por este Semanario, señaló este caso como uno de los que vulneró el derecho a la libertad de las personas expulsadas de Estados Unidos y que fueron traídas al país forzadamente y privadas de libertad sin base legal suficiente.
Por ejemplo, hubo personas que no tuvieron acceso a información adecuada en sus idiomas, no recibieron atención médica oportuna, sus documentos de viaje fueron retenidos y no contaron con las condiciones adecuadas para su estancia en el Catem-Sur, el cual se usó prácticamente como una cárcel, además, muchos fueron retornados, pese a sufrir persecución política en sus países.
De acuerdo con Adam Álvarez, director del Servicio Jesuita Costa Rica, la experiencia con las familias que fueron traídas en ese grupo de 200 personas evidencia el fracaso de este tipo de acuerdos, porque a hoy, un año después, las que lograron quedarse en el país, están ubicadas en Monteverde y Liberia, luego de ser acogidas por la comunidad cuáquera y están en una situación muy vulnerable; mientras muchas otras fueron enviadas a sus países de origen sin que recibieran la información suficiente, ni en sus idiomas para tomar una decisión de lo que querían hacer.
El estudio de campo fue realizado por la American Friends Service Committee (ASFC); Casa Violeta, en Guatemala; el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdoba y la Coalición por los Derechos Humanos de Inmigrantes en México; el Centro de Integración para Migrantes Trabajadores y Trabajadoras y el Grupo de Monitoreo Independiente de El Salvador; y el Servicio Jesuita para Migrantes en Costa Rica (SJM-CR).
En esta ocasión, las personas que arribaron al país son:
Albania: una mujer (Femenina)
Camerún: cuatro personas, dos hombres y dos mujeres
China: dos hombres
Guatemala: ocho personas, cinco hombres y tres mujeres
Honduras: cuatro personas, dos mujeres y dos hombres
India: tres mujeres
Kenia: una mujer
Marruecos 2 personas (M)
La entrada Primeros 25 deportados desde EE. UU. llegaron a Costa Rica como parte de acuerdo migratorio aparece primero en Semanario Universidad.
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