Pietro Parolin llama desde Guatemala a combatir “injusticias provocadas por las desigualdades y la corrupción” y recuerda viajes papales

Prensa Libre

New member
PIETRO PAROLIN EN CATEDRAL DE GUATEMALA

Política

Pietro Parolin llama desde Guatemala a combatir “injusticias provocadas por las desigualdades y la corrupción” y recuerda viajes papales

Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, reflexiona durante su visita a Guatemala sobre la labor de la Iglesia con el prójimo e invita a combatir la desigualdad.​

O╠uscar-Fernando-Garci╠ua-Reyes.jpg


Óscar García

2 de agosto de 2026 |
time-clock
12:55h





Añadir
en Google




Unirse al
canal






Añadir
en Google




Unirse al
canal



Compartir en Facebook

Compartir en X

Compartir en LinkedIn

Compartir en Whatsapp



Copiar enlace



Guardar artículo

Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, presidió la misa este domingo 2 de agosto en la Catedral Metropolitana e hizo un llamado a amar al prójimo y combatir las injusticias derivadas de la corrupción.

En la homilía estuvieron presentes el presidente Bernardo Arévalo, la vicepresidenta Karin Herrera y otros funcionarios de Estado.

«Deseo transmitirles, en primer lugar, el afectuoso saludo de su santidad el papa León XIV, que les tiene muy presentes y me pidió hacerles llegar su cercanía y su paternal bendición», externó Parolin al inicio de su reflexión.

Destacó que la Providencia Divina los reunió en la Catedral Metropolitana, dedicada al apóstol Santiago, «en esta bendita tierra de Guatemala para celebrar con alegría la Eucaristía como comunidad creyente formada por los hijos de este pueblo guatemalteco de viva fe y amor a Dios».

EN ESTE MOMENTO​

El Decreto 15-2026 exonerará del IUSI a los inmuebles de uso residencial cuando entre en vigor; mientras tanto, el cobro del impuesto continúa conforme a la ley vigente, según explicación del diputado Juan Carlos Rivera. (Foto, Prensa Libre: ShutterStock).

Impuesto IUSI Guatemala, decreto 18-2026: cuándo dejarían de pagar el impuesto las viviendas y qué pasará con las deudas pendientes

Right

Energía Foco electricidad

Así quedan las tarifas de energía eléctrica para el trimestre a partir del 1 de agosto

Right


«Solo Dios, solo Dios puede saciar el hambre más profunda del ser humano. Y no solo el hambre de pan, sino también la sed de sentido, de amor, de esperanza, la sed de vida, de vida plena, abundante, de vida eterna», remarcó.

Dijo que todos podemos percibir cómo el caminar de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo avanza hoy por nuevos caminos, con cambios profundos y sustanciales, que nos hacen pensar en un rápido cambio de época, el cual plantea serios desafíos y replanteamientos de aquello a lo que hasta ahora estábamos acostumbrados.

Parolin reflexionó que la humanidad no es una realidad estática, sino que se mueve por un hambre y una sed que el mundo no puede colmar, pues necesita otra agua para saciarse más profundamente.

Destacó que el deseo de verdad y de felicidad necesita un horizonte más grande, más alto y más amplio.

LECTURAS RELACIONADAS


¿Quién es el cardenal Pietro Parolin, que está de visita en Guatemala?

chevron-right

El Papa mantiene un discurso coherente.

El Vaticano responde a la afirmación estadounidense de que el papa León habla como político

chevron-right


«En esta realidad humana es donde la Iglesia encuentra su verdadera vocación: llevar el pan de la Palabra y el pan de la Eucaristía a los hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares, siguiendo lo que Cristo manda en el Evangelio: “Denles ustedes de comer”», indicó.

Externó que esta invitación resuena siempre con fuerza y nos lleva necesariamente al encuentro con el otro, allí donde está y en la situación en la que se encuentre, como lo dijo el profeta Isaías: «Todos los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan y coman».

«La invitación exigente de Dios, “Denles ustedes de comer”, nos apremia a no permanecer indiferentes ante las necesidades de nuestros semejantes. Allí donde los discípulos vieron un problema, mucha gente y pocos recursos, Jesús vio una oportunidad para manifestar el amor de Dios», destacó.

Agregó que aquellas palabras no eran solo para los 12 discípulos, sino también para la actualidad, ya que, frente a las necesidades del mundo, la pobreza, la soledad, la injusticia y el sufrimiento, a menudo consecuencia de la corrupción, podríamos pensar que poco podemos hacer.


Hizo énfasis en que el milagro comienza precisamente cuando los discípulos ponen en manos de Jesús lo poco que poseen. Lo mismo ocurre en nuestra vida: cuando entregamos al Señor nuestro tiempo, nuestras capacidades, nuestra generosidad y hasta nuestras limitaciones, Él multiplica esos dones para el bien de muchos.

Parolin dijo que esta reflexión le llevó a pensar que es precisamente el amor de Dios, que colma el ansia de todo ser humano, el que impulsa todas las acciones de la Iglesia y su misión en el mundo, pues el deseo de anunciar la buena nueva del Evangelio la lleva a abrazar a toda la humanidad y a no cerrar ningún camino que pueda conducir a la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria, rompiendo las dinámicas del desprecio, de la indiferencia y de las injusticias provocadas por las desigualdades y la corrupción.

Añadió que existe la necesidad de confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de una nación, pues es consciente de que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad y promueve un mensaje de paz para todos los pueblos de la Tierra.

Afirmó que incluso la diplomacia vaticana, como acción eclesial, no está exenta de esta realidad. En ese sentido, el Papa esbozó con claridad la naturaleza profunda de la diplomacia pontificia, al definirla no como un acto político, sino como una expresión de la catolicidad de la Iglesia, íntimamente ligada a su acción pastoral y a su misión evangélica, dirigida no a buscar privilegios, sino a intensificar su misión evangélica al servicio de la humanidad.

«Se podría decir que el amor de Dios está también en el origen de las relaciones diplomáticas que la Santa Sede teje entre los pueblos, así como sucedió entre la Santa Sede y Guatemala hace ahora 90 años, por los que hoy nuestra memoria agradecida se eleva en acción de gracias a Dios por todos estos años y por todas las personas que han puesto su granito de arena», recordó.

Imágenes: Juan Pablo II en Guatemala: Las históricas visitas de uno de los más queridos y máximos representantes de la Iglesia Católica

Dijo que Guatemala da testimonio de su fe no solo por medio del lenguaje, del arte, de una honda piedad popular y de sus nobles tradiciones de profundas raíces cristianas, como lo manifiestan la solemnidad de sus procesiones y los vistosos colores de las alfombras que cada año elaboran los fieles.

Recordó el testimonio de quienes entregaron su vida por Cristo. Entre ellos mencionó al beato Tullio Maruzzo y a fray Augusto Rafael.

Remarcó que la Providencia Divina nunca ha dejado de la mano al pueblo guatemalteco ni a la Iglesia que aquí peregrina.

En ese sentido, dijo, lo atestiguan tantos momentos cruciales y significativos como los que lo trajeron a Guatemala para conmemorar los 90 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República de Guatemala y el 400 aniversario del nacimiento del tan venerado hermano Pedro.

Parolin recuerda visitas del Papa a Guatemala​


En la misa también recordó que Guatemala recibió en tres ocasiones al papa Juan Pablo II: en marzo de 1983, en febrero de 1996 y en julio de 2002.

Recordó que en la última visita canonizó al hermano Pedro, en una conmovedora ceremonia en la que el Papa, además de destacar la espiritualidad del nuevo santo, exhortó a los indígenas y a todo el pueblo guatemalteco a construir un futuro basado en la justicia, la paz y el desarrollo, y los alentó a superar con esperanza las situaciones más difíciles.

«Guatemala podrá contar siempre con la colaboración y el compromiso de la Santa Sede, para que cada hijo e hija de esta nación pueda alzar el vuelo como un ser libre hasta llegar a la patria final que Dios les tiene prometida a quienes pasaron por esta vida amando al hermano y trabajando por la paz», culminó.

Sigue leyendo...
 
Atras
Superior