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Manuel Bermúdez
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No se había cumplido el primer año de su segunda administración y el presidente Donald Trump estremece a Estados Unidos (EE. UU.) al instaurar una nueva forma de gobierno que la ciudadanía no está acostumbrada a asumir.
El próximo 4 de julio se conmemora el 250 aniversario de la independencia de EE. UU. y el país enfrenta una tensión inusual en medio de la sorpresa y la polarización. La policía de inmigración y aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se ha convertido en una fuerza que siembra el terror, particularmente en algunas ciudades de gobierno de la oposición demócrata que el oficialismo llama “santuarios”, lo que significa que su policía no coopera con las fuerzas migratorias federales porque rechaza sus métodos.
Por sus prácticas violentas, sus rostros enmascarados y su impunidad, pues tratándose de una policía federal no rinde cuentas a las fuerzas locales, el ICE actúa muchas veces sin control y ya existen numerosas denuncias por violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
“Tratan de retratar a los agentes de la Patrulla Fronteriza y del ICE como la Gestapo, nazis y otras muchas palabras”, Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza.
Sus víctimas mayoritarias han sido inmigrantes, principalmente latinoamericanos indocumentados e incluso residentes, estos casos no han tenido mucha repercusión en la prensa, pero recientemente los asesinatos en Minesota de ciudadanos estadounidenses encendieron las protestas.
No solo se trata de los abusos de esas fuerzas especiales, sino que muchos estadounidenses empiezan a percatarse de que el sistema de gobierno en su país está cambiando.
Irrespeto a los debidos procesos de la ley, respuestas falsas y mentiras por parte de las autoridades, abusos impunes, acciones injustificadas hacen sospechar a algunos que la institucionalidad democrática está en peligro.
Gregory Bovino y sus huestes enmascaradas.
Mineápolis, fuego en la tormenta invernal
El presidente Donald Trump culpó el domingo de las muertes de dos estadounidenses abatidos a tiros por agentes federales en Mineápolis al “caos” demócrata. “Las ciudades y estados santuario dirigidos por demócratas se NIEGAN a cooperar con el ICE”, escribió en su plataforma Truth Social. “Trágicamente, dos ciudadanos estadounidenses han perdido la vida como resultado de este caos provocado por los demócratas”, añadió.
Los asesinatos de Pretti y Good
Alex Pretti, un enfermero de 37 años que trabajaba en un hospital para veteranos de guerra, fue masacrado con diez balazos en la espalda por parte de agentes del ICE (Immigration and Customs Enforcement) en una calle de Mineápolis mientras grababa con su teléfono e intentaba ayudar a una mujer.
La respuesta de las autoridades fue una serie de mentiras que intentaban justificar un acto brutal que se dio a conocer en redes sociales y medios gracias a las grabaciones de otros testigos del hecho.
La administración Trump responsabilizó inmediatamente al hombre, afirmando que pretendía herir a los agentes con una pistola que dijo haberle descubierto. Pero un análisis de varios videos realizado por el New York Times demuestra con claridad que el joven enfermero estaba reducido en el suelo y un oficial le había quitado el arma que portaba en su espalda, pero que nunca intentó sacar, cuando otro agente inició los disparos. Seguidamente se logra ver el ensañamiento, pues otro oficial se suma al tiroteo sobre el cuerpo indefenso.
El hecho ocurrió menos de tres semanas después de que la ciudadana Renee Good madre de tres hijos, también de 37 años, fuera asesinada en su coche por otro oficial del ICE el 7 de enero. También, los videos demuestran la forma alevosa en que fue baleada.
La administración Trump excluyó de forma polémica a los investigadores locales de las indagaciones sobre la muerte de Good. El hecho avivó aún más las protestas contra la presencia de agentes federales en Mineápolis, donde unas 1.000 personas se unieron a una manifestación el domingo pese a la fuerte tormenta invernal que azota EE. UU., informó la Agence France-Presse (AFP).
“Estoy enojada y triste por esta pérdida”, declaró una vecina llamada Lucy en la avenida Nicollet, en el sur de Mineápolis, donde cientos de personas se reunieron para honrar a Pretti. “Me enteré del tiroteo de Alex y vine con unas compañeras enfermeras que querían venir a rendir nuestros respetos”, dijo a la AFP Anna Parthun.
El área alrededor del lugar donde mataron a Pretti quedó acordonada el domingo con cinta amarilla de precaución y patrullas estacionadas a lo ancho de la carretera, según reportó la agencia.
El domingo en Mineápolis, un manifestante sostenía un cartel de cartón con un juego de palabras basado en los apellidos de las víctimas: “Be Pretti, be Good” (“Sean lindos, sean buenos”).
“Basta con mirar el video. Cualquiera que tenga ojos puede ver lo que pasó ese día. Esta no es la América que queremos”, declaró a la AFP Tricia Dolley, enfermera de 38 años.
Renee Good, de 37 años, fue asesinada el 7 de enero por tres disparos del agente Jonathan Ross de ICE cuando trataba de alejarse en su auto mientras otro oficial pretendía bajarla del vehículo.
“Mentiras repugnantes”
Los padres de Pretti acusaron al gobierno de Trump de propagar “mentiras repugnantes” sobre su hijo. “Estaba claramente desarmado cuando fue atacado por los agentes cobardes y asesinos del ICE”, afirmaron en un comunicado.
La secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, señaló en una rueda de prensa que Pretti había atacado a las fuerzas del orden. Pero, ante la abundante evidencia, su tono fue diferente el domingo, cuando aseguró compartir el dolor de los padres, en el programa de Fox News “The Sunday Briefing”.
“Estamos observando, estamos revisando todo y daremos a conocer una decisión”, dijo Trump al Wall Street Journal en una breve entrevista el domingo. Varios senadores del Partido Republicano han pedido una investigación exhaustiva sobre los homicidios y cooperación con las autoridades locales. El fiscal general adjunto de Estados Unidos, Todd Blanche, declaró por su parte al canal NBC que una investigación era necesaria.
El enfermero de 37 años, Alex Pretti, momentos antes de ser masacrado por varios agentes del ICE con diez balazos en la espalda.
Orden judicial
El gobernador de Minesota, el demócrata Tim Walz, insistió en que Trump ponga fin al operativo antiinmigración. “Minesota cree en la ley y el orden. Creemos en la paz. Y creemos que Trump debe retirar de Minesota a sus 3.000 agentes sin entrenar antes de que asesinen a otro estadounidense en las calles”, escribió en X.
“¿Cuál es el plan, Donald Trump?”, dijo Walz al cuestionar al presidente de forma directa en una rueda de prensa el domingo. “¿Qué se necesita para sacar a estos agentes federales fuera de nuestro estado?”.
El fiscal general de Minnesota ha solicitado a una jueza federal que detenga el despliegue de agentes del ICE en la zona. Líderes empresariales de 60 corporaciones con sede en Minnesota, incluida la cadena minorista Target, el gigante alimentario General Mills y varias franquicias deportivas profesionales, entre otras, firmaron el domingo una carta abierta “en la que piden una desescalada inmediata de las tensiones” y que las autoridades trabajen conjuntamente.
Respuesta demócrata
Los demócratas en el Congreso amenazan con bloquear votaciones presupuestarias inminentes si no se suspende el despliegue de ICE y la policía fronteriza en las ciudades santuario.
El expresidente estadounidense Barack Obama calificó el domingo la muerte de Pretti como una “tragedia desgarradora” y “un llamado de atención” de que muchos valores fundamentales de Estados Unidos están cada vez más “bajo ataque”.
“Depende de cada uno de nosotros, como ciudadanos, alzar la voz contra la injusticia, proteger nuestras libertades fundamentales y exigir responsabilidades a nuestro gobierno”, escribió el demócrata en un comunicado conjunto con su esposa Michelle Obama.
El expresidente Bill Clinton condenó el domingo las “horribles escenas” en Mineápolis. “Depende de todos los que creemos en la promesa de la democracia estadounidense alzarnos alzar la voz y demostrar que nuestra nación todavía pertenece a ‘Nosotros, el Pueblo’”, dijo Clinton.
Miles de manifestantes en Mineápolis desafían la megatormenta invernal que azota EE. UU. al protestar en las calles por los crímenes del ICE, el cual piden que sea abolido.
ICE y el terror de Estado
En una redada migratoria en Mineápolis, Gregory Bovino viste su equipo táctico y lanza una bomba lacrimógena contra manifestantes. Este comandante de la Patrulla Fronteriza se ha convertido en la cara visible de la agresiva campaña antiinmigrantes de Donald Trump en Estados Unidos, reporta AFP.
Bovino va con el rostro al descubierto, a diferencia de sus agentes que se tapan con pasamontañas negros, y defiende las operaciones del ICE, pese a que en solo este mes ya mataron a dos ciudadanos estadounidenses en el estado de Minesota.
Para Bovino, las víctimas eran sus agentes y no Pretti y Good, un eco del mismo discurso del gobierno. “El hecho de que tengan un alto entrenamiento evitó un tiroteo específico contra las fuerzas del orden, así que buen trabajo por parte de nuestras fuerzas al abatirlo antes de que pudiese hacerlo”, afirmó el comandante en una entrevista con CNN el domingo.
“Es una lástima que se haya tenido que pagar las consecuencias de que él (Pretti) se haya introducido en esa escena del crimen. No puedo dejar de repetirlo. Él tomó la decisión de estar en ese lugar”, añadió con lo que parece una advertencia amenazante a la ciudadanía.
Bovino es el hombre que puede cumplir con el plan de Trump de deportar a millones de inmigrantes sin documentos, opinó a AFP Cesar García Hernández, profesor de derecho migratorio de la universidad estatal de Ohio.
“Está convirtiendo la retórica agresiva” de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el presidente Trump y “otros altos funcionarios en una realidad operativa”, dijo García Hernández.
A la cabeza de las redadas
Bovino también dirigió en el último año otras redadas masivas en Los Ángeles y Chicago, usando la táctica de capturar rápido a los migrantes y retirarse antes de que lleguen los manifestantes.
El agente encabezó la redada en Mineápolis del 7 de enero, cuando un agente disparó fatalmente a Renee Good y defendió a los agentes que detuvieron al pequeño Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Adrián Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, cuando llegaban a su casa. “Somos expertos tratando con niños”, afirmó.
Rememorar las SS
En videos que circularon la semana pasada, Bovino aparece lanzando una bomba lacrimógena contra manifestantes en Minneapolis. “Voy a lanzar gas, retrocedan. Viene el gas”, dice en medio de una redada en la que a sus espaldas se ve a dos de sus agentes someter a una persona contra el suelo, informó la AFP.
Cuando no usa su equipo táctico, se lo ve con un largo abrigo verde oliva de solapas anchas, que fue popular durante la Primera y Segunda Guerra Mundial.
Algunos incluso asocian su aspecto con el de las tropas nazis: “Greg Bovino literalmente se vistió como si hubiera entrado a eBay y comprado indumentaria de las SS”, dijo la semana pasada Gavin Newsom, el gobernador demócrata de California.
Bovino se defendió diciendo que tiene ese abrigo desde hace 25 años y que es parte del uniforme estándar de la Patrulla Fronteriza. También acusó a políticos demócratas de alimentar sin cesar críticas contra su agencia.
“Tratan de retratar a los agentes de la Patrulla Fronteriza y del ICE como la Gestapo, nazis y otras muchas palabras”, dijo en CNN, donde además afirmó que el enfermero Pretti pudo haber sido influenciado por esas afirmaciones. “¿Fue esta persona víctima, como tantos otros, de este tipo de retórica incendiaria?”, cuestionó.
“No deja lugar a confusiones: la posición del gobierno de Trump es que no hay espacio para la disidencia en Estados Unidos, y ese es un planteamiento aterrador”, añadió el profesor García Hernández a AFP.
Pugna electoral
La muerte de Alex Pretti, ese manifestante de 37 años que filmaba a los agentes, es una “tragedia” que se debe a “una resistencia deliberada y hostil de los líderes demócratas en Minesota”, dijo el lunes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Durante semanas, el gobernador Walz, el alcalde Jacob Frey y otros demócratas electos estuvieron difundiendo mentiras sobre los agentes federales del orden que arriesgan la vida a diario para sacar de nuestras calles a los peores extranjeros criminales en situación ilegal”, acusó la portavoz.
“Esta represión violenta debe detenerse. No puedo votar a favor de financiar el DHS mientras este Gobierno siga aplicando esta política violenta en nuestras ciudades”, aseguró Mark Warner, senador demócrata de Virginia, en su cuenta de X.
El líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, explicitó la posición de su partido, asegurando que bloquearía cualquier nueva financiación que incluya al DHS, que considera “lamentablemente inadecuado para controlar los abusos del ICE”.
La entrada Muerte, caos y protestas en Mineápolis mientras Trump intenta implantar una nueva forma de gobierno en EE. UU. aparece primero en Semanario Universidad.
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