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Daniel Sebastian Flores
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La relación entre Ecuador y China ya no se sostiene únicamente en la compraventa de productos. El Tratado de Libre Comercio (TLC), vigente desde el 1 de mayo de 2024, es el instrumento económico más amplio entre ambos países, pero forma parte de una relación bilateral que también comprende cooperación económica y técnica, financiamiento, educación, tecnología, infraestructura y otros mecanismos construidos durante más de cuatro décadas de relaciones diplomáticas.
El peso económico de esa relación se ha profundizado. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones ecuatorianas hacia China alcanzaron 3 102,6 millones de dólares y crecieron 32,9% frente al mismo período del 2025, según el Banco Central del Ecuador (BCE).
China se ubicó así como el segundo destino de las ventas externas del país, detrás de Estados Unidos.
El TLC es el eje de la relación comercial actual. Ecuador y China lo firmaron en mayo de 2023, tras aproximadamente un año de negociaciones, y comenzó a aplicarse el 1 de mayo de 2024, luego de que ambos países completaron sus procedimientos internos. Fue el primer tratado de libre comercio que Ecuador concretó con un país asiático.
El acuerdo establece que aproximadamente el 90% de los productos comercializados entre ambos países quedará libre de aranceles, mientras alrededor del 60% obtuvo arancel cero desde la entrada en vigencia.
Para Ecuador, el Ministerio de Producción señaló durante la negociación que el 99,6% de su oferta exportable tendría acceso a China mediante categorías de desgravación inmediata o en períodos inferiores a 10 años.
La reducción arancelaria beneficia a productos ecuatorianos como camarón, banano, pescado y aceite de pescado, además de abrir condiciones preferenciales para otros bienes de la oferta nacional.
Del lado ecuatoriano, la desgravación también alcanza progresivamente mercancías procedentes de China, entre ellas maquinaria, equipos eléctricos, productos de acero y otros bienes utilizados por consumidores y sectores productivos.
El beneficio, sin embargo, no depende exclusivamente de eliminar aranceles. El TLC establece reglas de origen y procedimientos que determinan cuándo una mercancía puede acogerse al tratamiento preferencial.
El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) señala que los importadores deben acreditar el origen de las mercancías para acceder a las preferencias previstas en el acuerdo.
Dos años después de la entrada en vigencia, las cifras muestran una expansión de las ventas ecuatorianas hacia el mercado chino, aunque el comportamiento varía según producto y período.
Entre enero y marzo de 2026, las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia China llegaron a 1 755 millones de dólares, un crecimiento de 39,9% frente al mismo período de 2025. China se convirtió durante esos tres meses en el principal mercado para la oferta no petrolera ecuatoriana, ligeramente por encima de Estados Unidos.
La tendencia se mantuvo al ampliar el período. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones totales hacia China sumaron 3 102,6 millones de dólares, según el BCE.
Como publicó EL COMERCIO el 3 de mayo de 2026, cuando el acuerdo cumplió dos años, las exportaciones totales de Ecuador hacia China habían crecido 29% durante el primer bimestre del año, mientras las ventas no petroleras aumentaron 28%.
En ese período, el camarón continuaba como el principal producto ecuatoriano enviado al mercado chino, mientras banano, cacao, madera, pitahaya y otros productos buscaban ampliar su participación.
Hablar de los “tratados” entre Ecuador y China requiere una precisión. El TLC es el principal instrumento comercial bilateral, pero alrededor de la relación existen convenios, memorandos, declaraciones y mecanismos de cooperación con alcances jurídicos y económicos diferentes.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países se establecieron en 1980. Posteriormente, Ecuador y China elevaron sus vínculos hasta establecer una Asociación Estratégica y, en 2016, una Asociación Estratégica Integral.
En diciembre de 2018, Ecuador se incorporó a la iniciativa de la Franja y la Ruta y, posteriormente, se vinculó al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura.
La agenda bilateral también ha incluido convenios de cooperación económica y técnica, ciencia, tecnología y educación, así como instrumentos financieros.
En 2015, por ejemplo, los dos países suscribieron acuerdos relacionados con cooperación económica y técnica, ciencia y tecnología, educación y líneas de crédito, además de instrumentos vinculados con proyectos de eficiencia energética y construcción de infraestructura educativa.
Por ello, no todos estos instrumentos deben denominarse TLC ni tienen el mismo alcance. Algunos regulan directamente el intercambio comercial; otros establecen mecanismos de cooperación, financiamiento o coordinación entre instituciones de ambos países.
La relación bilateral incorporó un nuevo instrumento el 27 de junio de 2025, cuando Ecuador y China suscribieron un documento de planificación para fomentar conjuntamente la construcción de la Franja y la Ruta.
Según información de la Cancillería ecuatoriana, esta planificación orienta la cooperación hacia infraestructura, comercio, educación, cultura, gestión de riesgos, finanzas y tecnología. Durante 2026, instituciones ecuatorianas coordinaban mesas de trabajo para avanzar en su implementación.
La participación ecuatoriana en esta iniciativa tiene antecedentes desde 2018. La Franja y la Ruta funciona como un marco de cooperación internacional impulsado por China y, en el caso ecuatoriano, se conecta con áreas que van desde infraestructura hasta financiamiento y comercio.
Otra vertiente de la relación son los convenios de cooperación económica y técnica. El 29 de octubre de 2025, los gobiernos de Ecuador y China suscribieron un instrumento mediante el cual el país asiático otorgó 200 millones de yuanes renminbi, equivalentes entonces a aproximadamente 28 millones de dólares, en cooperación no reembolsable.
La Cancillería informó que los recursos fueron planteados para apoyar políticas de reactivación económica y social, con atención a zonas afectadas por las movilizaciones registradas ese año en Imbabura y Pichincha, además del impulso a emprendimientos, innovación y productividad.
Este mecanismo es diferente de los créditos que históricamente han formado parte de la relación financiera con China. En años anteriores, instituciones chinas como el Eximbank participaron en acuerdos vinculados con proyectos ecuatorianos de infraestructura y energía.
La reducción de aranceles tampoco implica que cualquier producto ecuatoriano pueda ingresar automáticamente a China. Las exportaciones agrícolas y alimentarias continúan sujetas a protocolos sanitarios, fitosanitarios, certificaciones y habilitaciones exigidas por las autoridades del país asiático.
Este punto ha adquirido relevancia en 2026. China continúa siendo el principal destino del camarón ecuatoriano, pero empresas del sector han enfrentado restricciones sanitarias. Al 9 de julio, la Cámara Nacional de Acuacultura informó que 14 empresas estaban involucradas en diferentes etapas de procesos relacionados con medidas adoptadas por las autoridades chinas.
El caso muestra la diferencia entre acceso arancelario y acceso efectivo al mercado. El TLC puede reducir o eliminar el impuesto que paga un producto al ingresar a China, pero el exportador todavía debe cumplir las reglas de origen, controles sanitarios, requisitos técnicos y demás condiciones establecidas para comercializarlo.
El propio acuerdo incorpora mecanismos para facilitar estos procedimientos. El Ministerio de Producción explicó que se establecieron disposiciones para agilizar procesos sanitarios y fitosanitarios, además de mecanismos de cooperación y solución de controversias comerciales.
El avance de los acuerdos coincide con un mayor peso de China dentro del comercio exterior ecuatoriano. El mercado asiático absorbe productos clave como camarón, banano, minerales y otros bienes, mientras Ecuador importa principalmente maquinaria, tecnología, vehículos, equipos y manufacturas chinas.
A la vez, el TLC mantiene un calendario de desgravación progresiva. Esto significa que parte de sus efectos todavía se desarrollará durante los próximos años, a medida que nuevos productos alcancen arancel cero y las empresas puedan aprovechar las preferencias comerciales.
En paralelo, Ecuador y China mantienen abierta una agenda que incluye inversión, infraestructura, educación, tecnología, cooperación económica y la implementación de la Franja y la Ruta. El TLC constituye así la pieza comercial central de una relación bilateral más amplia, construida mediante instrumentos de distinta naturaleza y alcance.
Ecuador y China firmaron siete nuevos acuerdos este 18 de agosto de 2026, durante la reunión entre los presidentes Daniel Noboa y Xi Jinping en Pekín. Los instrumentos abarcan seguridad, salud, educación, producción, prevención de riesgos, economía digital, energía renovable, comercio e inversión. Los dos gobiernos acordaron acuerdos contemplan cerca de 43 millones de dólares en cooperación no reembolsable.
Los convenios también incluyen 125 camionetas para patrullaje policial, equipamiento médico y cooperación en inteligencia artificial y energía fotovoltaica. En materia económica, ambos países acordaron fortalecer el diálogo comercial, atraer inversiones y aprovechar el TLC para ampliar mercados para las exportaciones ecuatorianas.
¿Desde cuándo está vigente el TLC entre Ecuador y China?
Desde el 1 de mayo de 2024.
Ecuador y China firmaron el Tratado de Libre Comercio en mayo de 2023, después de aproximadamente un año de negociaciones. El acuerdo comenzó a aplicarse una vez concluidos los procedimientos internos de ambos países y se convirtió en el primer TLC de Ecuador con un país asiático.
¿Qué beneficios arancelarios establece el TLC con China?
Aproximadamente el 90% de los productos comercializados quedará libre de aranceles.
Alrededor del 60% obtuvo arancel cero desde la entrada en vigencia del acuerdo, mientras otros productos tienen calendarios progresivos de desgravación. Para Ecuador, bienes como camarón, banano, pescado y aceite de pescado están entre los productos beneficiados.
¿Cuánto exportó Ecuador a China en 2026?
3 102,6 millones de dólares entre enero y mayo.
Según las cifras del BCE incluidas en el texto, las exportaciones ecuatorianas hacia China aumentaron 32,9% frente al mismo período de 2025. China se ubicó como el segundo destino de las exportaciones del país, detrás de Estados Unidos.
¿La relación entre Ecuador y China se limita al TLC?
No. Existen otros instrumentos de cooperación económica, financiera y técnica.
La relación bilateral comprende iniciativas relacionadas con infraestructura, educación, tecnología, financiamiento y cooperación económica. Ecuador también participa en la iniciativa de la Franja y la Ruta y mantiene otros convenios y mecanismos bilaterales que no deben confundirse jurídicamente con un tratado de libre comercio.
¿Tener arancel cero garantiza que un producto ecuatoriano pueda ingresar a China?
No. Los exportadores todavía deben cumplir otros requisitos.
Los productos deben respetar reglas de origen y, dependiendo de su naturaleza, protocolos sanitarios y fitosanitarios, certificaciones, controles técnicos y habilitaciones. Por eso, el acceso arancelario otorgado por el TLC no equivale automáticamente al acceso efectivo al mercado chino.
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El peso económico de esa relación se ha profundizado. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones ecuatorianas hacia China alcanzaron 3 102,6 millones de dólares y crecieron 32,9% frente al mismo período del 2025, según el Banco Central del Ecuador (BCE).
China se ubicó así como el segundo destino de las ventas externas del país, detrás de Estados Unidos.
Ecuador y China amplían comercio y exportaciones con menos aranceles
El TLC es el eje de la relación comercial actual. Ecuador y China lo firmaron en mayo de 2023, tras aproximadamente un año de negociaciones, y comenzó a aplicarse el 1 de mayo de 2024, luego de que ambos países completaron sus procedimientos internos. Fue el primer tratado de libre comercio que Ecuador concretó con un país asiático.
El acuerdo establece que aproximadamente el 90% de los productos comercializados entre ambos países quedará libre de aranceles, mientras alrededor del 60% obtuvo arancel cero desde la entrada en vigencia.
Para Ecuador, el Ministerio de Producción señaló durante la negociación que el 99,6% de su oferta exportable tendría acceso a China mediante categorías de desgravación inmediata o en períodos inferiores a 10 años.
La reducción arancelaria beneficia a productos ecuatorianos como camarón, banano, pescado y aceite de pescado, además de abrir condiciones preferenciales para otros bienes de la oferta nacional.
Del lado ecuatoriano, la desgravación también alcanza progresivamente mercancías procedentes de China, entre ellas maquinaria, equipos eléctricos, productos de acero y otros bienes utilizados por consumidores y sectores productivos.
El beneficio, sin embargo, no depende exclusivamente de eliminar aranceles. El TLC establece reglas de origen y procedimientos que determinan cuándo una mercancía puede acogerse al tratamiento preferencial.
El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) señala que los importadores deben acreditar el origen de las mercancías para acceder a las preferencias previstas en el acuerdo.
El TLC ya se refleja en las exportaciones hacia China
Dos años después de la entrada en vigencia, las cifras muestran una expansión de las ventas ecuatorianas hacia el mercado chino, aunque el comportamiento varía según producto y período.
Entre enero y marzo de 2026, las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia China llegaron a 1 755 millones de dólares, un crecimiento de 39,9% frente al mismo período de 2025. China se convirtió durante esos tres meses en el principal mercado para la oferta no petrolera ecuatoriana, ligeramente por encima de Estados Unidos.
La tendencia se mantuvo al ampliar el período. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones totales hacia China sumaron 3 102,6 millones de dólares, según el BCE.
Como publicó EL COMERCIO el 3 de mayo de 2026, cuando el acuerdo cumplió dos años, las exportaciones totales de Ecuador hacia China habían crecido 29% durante el primer bimestre del año, mientras las ventas no petroleras aumentaron 28%.
En ese período, el camarón continuaba como el principal producto ecuatoriano enviado al mercado chino, mientras banano, cacao, madera, pitahaya y otros productos buscaban ampliar su participación.
La relación con China no se limita al Tratado de Libre Comercio
Hablar de los “tratados” entre Ecuador y China requiere una precisión. El TLC es el principal instrumento comercial bilateral, pero alrededor de la relación existen convenios, memorandos, declaraciones y mecanismos de cooperación con alcances jurídicos y económicos diferentes.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países se establecieron en 1980. Posteriormente, Ecuador y China elevaron sus vínculos hasta establecer una Asociación Estratégica y, en 2016, una Asociación Estratégica Integral.
En diciembre de 2018, Ecuador se incorporó a la iniciativa de la Franja y la Ruta y, posteriormente, se vinculó al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura.
La agenda bilateral también ha incluido convenios de cooperación económica y técnica, ciencia, tecnología y educación, así como instrumentos financieros.
En 2015, por ejemplo, los dos países suscribieron acuerdos relacionados con cooperación económica y técnica, ciencia y tecnología, educación y líneas de crédito, además de instrumentos vinculados con proyectos de eficiencia energética y construcción de infraestructura educativa.
Por ello, no todos estos instrumentos deben denominarse TLC ni tienen el mismo alcance. Algunos regulan directamente el intercambio comercial; otros establecen mecanismos de cooperación, financiamiento o coordinación entre instituciones de ambos países.
La Franja y la Ruta abre otra línea de cooperación
La relación bilateral incorporó un nuevo instrumento el 27 de junio de 2025, cuando Ecuador y China suscribieron un documento de planificación para fomentar conjuntamente la construcción de la Franja y la Ruta.
Según información de la Cancillería ecuatoriana, esta planificación orienta la cooperación hacia infraestructura, comercio, educación, cultura, gestión de riesgos, finanzas y tecnología. Durante 2026, instituciones ecuatorianas coordinaban mesas de trabajo para avanzar en su implementación.
La participación ecuatoriana en esta iniciativa tiene antecedentes desde 2018. La Franja y la Ruta funciona como un marco de cooperación internacional impulsado por China y, en el caso ecuatoriano, se conecta con áreas que van desde infraestructura hasta financiamiento y comercio.
China también mantiene cooperación económica no reembolsable
Otra vertiente de la relación son los convenios de cooperación económica y técnica. El 29 de octubre de 2025, los gobiernos de Ecuador y China suscribieron un instrumento mediante el cual el país asiático otorgó 200 millones de yuanes renminbi, equivalentes entonces a aproximadamente 28 millones de dólares, en cooperación no reembolsable.
La Cancillería informó que los recursos fueron planteados para apoyar políticas de reactivación económica y social, con atención a zonas afectadas por las movilizaciones registradas ese año en Imbabura y Pichincha, además del impulso a emprendimientos, innovación y productividad.
Este mecanismo es diferente de los créditos que históricamente han formado parte de la relación financiera con China. En años anteriores, instituciones chinas como el Eximbank participaron en acuerdos vinculados con proyectos ecuatorianos de infraestructura y energía.
Los acuerdos no eliminan las exigencias para entrar al mercado chino
La reducción de aranceles tampoco implica que cualquier producto ecuatoriano pueda ingresar automáticamente a China. Las exportaciones agrícolas y alimentarias continúan sujetas a protocolos sanitarios, fitosanitarios, certificaciones y habilitaciones exigidas por las autoridades del país asiático.
Este punto ha adquirido relevancia en 2026. China continúa siendo el principal destino del camarón ecuatoriano, pero empresas del sector han enfrentado restricciones sanitarias. Al 9 de julio, la Cámara Nacional de Acuacultura informó que 14 empresas estaban involucradas en diferentes etapas de procesos relacionados con medidas adoptadas por las autoridades chinas.
El caso muestra la diferencia entre acceso arancelario y acceso efectivo al mercado. El TLC puede reducir o eliminar el impuesto que paga un producto al ingresar a China, pero el exportador todavía debe cumplir las reglas de origen, controles sanitarios, requisitos técnicos y demás condiciones establecidas para comercializarlo.
El propio acuerdo incorpora mecanismos para facilitar estos procedimientos. El Ministerio de Producción explicó que se establecieron disposiciones para agilizar procesos sanitarios y fitosanitarios, además de mecanismos de cooperación y solución de controversias comerciales.
China gana peso en la estructura comercial de Ecuador
El avance de los acuerdos coincide con un mayor peso de China dentro del comercio exterior ecuatoriano. El mercado asiático absorbe productos clave como camarón, banano, minerales y otros bienes, mientras Ecuador importa principalmente maquinaria, tecnología, vehículos, equipos y manufacturas chinas.
A la vez, el TLC mantiene un calendario de desgravación progresiva. Esto significa que parte de sus efectos todavía se desarrollará durante los próximos años, a medida que nuevos productos alcancen arancel cero y las empresas puedan aprovechar las preferencias comerciales.
En paralelo, Ecuador y China mantienen abierta una agenda que incluye inversión, infraestructura, educación, tecnología, cooperación económica y la implementación de la Franja y la Ruta. El TLC constituye así la pieza comercial central de una relación bilateral más amplia, construida mediante instrumentos de distinta naturaleza y alcance.
Ecuador y China suman siete nuevos acuerdos
Ecuador y China firmaron siete nuevos acuerdos este 18 de agosto de 2026, durante la reunión entre los presidentes Daniel Noboa y Xi Jinping en Pekín. Los instrumentos abarcan seguridad, salud, educación, producción, prevención de riesgos, economía digital, energía renovable, comercio e inversión. Los dos gobiernos acordaron acuerdos contemplan cerca de 43 millones de dólares en cooperación no reembolsable.
Los convenios también incluyen 125 camionetas para patrullaje policial, equipamiento médico y cooperación en inteligencia artificial y energía fotovoltaica. En materia económica, ambos países acordaron fortalecer el diálogo comercial, atraer inversiones y aprovechar el TLC para ampliar mercados para las exportaciones ecuatorianas.
Preguntas frecuentes sobre el TLC y la relación entre Ecuador y China:
Desde el 1 de mayo de 2024.
Ecuador y China firmaron el Tratado de Libre Comercio en mayo de 2023, después de aproximadamente un año de negociaciones. El acuerdo comenzó a aplicarse una vez concluidos los procedimientos internos de ambos países y se convirtió en el primer TLC de Ecuador con un país asiático.
Aproximadamente el 90% de los productos comercializados quedará libre de aranceles.
Alrededor del 60% obtuvo arancel cero desde la entrada en vigencia del acuerdo, mientras otros productos tienen calendarios progresivos de desgravación. Para Ecuador, bienes como camarón, banano, pescado y aceite de pescado están entre los productos beneficiados.
3 102,6 millones de dólares entre enero y mayo.
Según las cifras del BCE incluidas en el texto, las exportaciones ecuatorianas hacia China aumentaron 32,9% frente al mismo período de 2025. China se ubicó como el segundo destino de las exportaciones del país, detrás de Estados Unidos.
No. Existen otros instrumentos de cooperación económica, financiera y técnica.
La relación bilateral comprende iniciativas relacionadas con infraestructura, educación, tecnología, financiamiento y cooperación económica. Ecuador también participa en la iniciativa de la Franja y la Ruta y mantiene otros convenios y mecanismos bilaterales que no deben confundirse jurídicamente con un tratado de libre comercio.
No. Los exportadores todavía deben cumplir otros requisitos.
Los productos deben respetar reglas de origen y, dependiendo de su naturaleza, protocolos sanitarios y fitosanitarios, certificaciones, controles técnicos y habilitaciones. Por eso, el acceso arancelario otorgado por el TLC no equivale automáticamente al acceso efectivo al mercado chino.
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