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Giovanni Astudillo
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Los aranceles del 30% y tasa de seguridad entre Ecuador y Colombia entraron en vigencia desde este domingo 1 de febrero. Estos gravámenes tienen un impacto directo en el comercio exterior, las exportaciones e importaciones y la integración económica andina.
La medida afecta un intercambio anual de 2 800 millones de dólares, con una balanza comercial negativa para Ecuador superior a los 1 000 millones.
Mientras las exportaciones de Colombia a Ecuador bordean los 1 800 millones de dólares, las ventas ecuatorianas a Colombia apenas alcanzan los 900 millones.
A este factor se sumaron acusaciones de seguridad. Noboa señaló al presidente colombiano Gustavo Petro por una supuesta falta de cooperación contra el narcotráfico regional.
La reacción de Colombia fue inmediata con aranceles equivalentes para medio centenar de productos ecuatorianos, incluidos arroz, frijoles, plátano, azúcar, aceites, camarón, calzado y neumáticos, además de insumos industriales.
Los gremios empresariales de Ecuador y Colombia advierten que la guerra arancelaria genera pérdidas para ambas economías y debilita la integración comercial latinoamericana.
En la frontera norte, el paso de Rumichaca registró filas de camiones de hasta 600 metros antes de la entrada en vigor de los aranceles internacionales, reflejando la urgencia por evitar sobrecostos logísticos.
Exportadores ecuatorianos estiman pérdidas anuales de 273 millones de dólares, afectando al empleo, la cadena productiva y el crecimiento económico.
Más allá del comercio de bienes, la interconexión eléctrica binacional se convirtió en el eje más delicado del conflicto. En 2024, durante la crisis energética ecuatoriana, Colombia vendió electricidad por 334 millones de dólares, convirtiéndose en la principal importación desde Colombia.
Como parte de la respuesta a los aranceles del 30%, el Gobierno colombiano suspendió desde el 22 de enero el suministro eléctrico a Ecuador.
Ecuador respondió elevando de tres a 30 dólares por barril la tarifa de transporte de crudo de Ecopetrol por oleoductos ecuatorianos.
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La medida afecta un intercambio anual de 2 800 millones de dólares, con una balanza comercial negativa para Ecuador superior a los 1 000 millones.
Más noticias:
- Colombia prepara nuevos aranceles del 30% a productos ecuatorianos
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- Camiones se acumulan en Rumichaca en la frontera entre Ecuador y Colombia
Balanza comercial negativa y acusaciones políticas
Mientras las exportaciones de Colombia a Ecuador bordean los 1 800 millones de dólares, las ventas ecuatorianas a Colombia apenas alcanzan los 900 millones.
A este factor se sumaron acusaciones de seguridad. Noboa señaló al presidente colombiano Gustavo Petro por una supuesta falta de cooperación contra el narcotráfico regional.
Respuesta de Colombia y productos afectados
La reacción de Colombia fue inmediata con aranceles equivalentes para medio centenar de productos ecuatorianos, incluidos arroz, frijoles, plátano, azúcar, aceites, camarón, calzado y neumáticos, además de insumos industriales.
Los gremios empresariales de Ecuador y Colombia advierten que la guerra arancelaria genera pérdidas para ambas economías y debilita la integración comercial latinoamericana.
Frontera de Rumichaca y pérdidas millonarias
En la frontera norte, el paso de Rumichaca registró filas de camiones de hasta 600 metros antes de la entrada en vigor de los aranceles internacionales, reflejando la urgencia por evitar sobrecostos logísticos.
Exportadores ecuatorianos estiman pérdidas anuales de 273 millones de dólares, afectando al empleo, la cadena productiva y el crecimiento económico.
El suministro de electricidad, el punto más sensible del conflicto
Más allá del comercio de bienes, la interconexión eléctrica binacional se convirtió en el eje más delicado del conflicto. En 2024, durante la crisis energética ecuatoriana, Colombia vendió electricidad por 334 millones de dólares, convirtiéndose en la principal importación desde Colombia.
Como parte de la respuesta a los aranceles del 30%, el Gobierno colombiano suspendió desde el 22 de enero el suministro eléctrico a Ecuador.
Ecuador respondió elevando de tres a 30 dólares por barril la tarifa de transporte de crudo de Ecopetrol por oleoductos ecuatorianos.
Elaborado con información de EFE
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