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Daniel Sebastian Flores
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Daniel Sebastian Flores
En marzo de 2020, Ecuador se convirtió en uno de los epicentros mundiales de la pandemia. Guayaquil colapsó, con funerarias desbordadas y hospitales saturados. Las imágenes de cadáveres en viviendas recorrieron el planeta mientras miles de familias buscaban oxígeno y medicinas desesperadamente. En medio de esta emergencia, surgió un mercado oscuro: el de las pruebas rápidas Covid-19. La Fiscalía acusa a Abadala Bucaram de estar involucrado.
Seis años después, la Fiscalía solicitó condena contra Abdalá Bucaram Ortiz, su hijo Jacobo Bucaram y otros procesados por presunta delincuencia organizada en el caso conocido como Pruebas Covid-19 y Agentes AMT. Pero, ¿cómo se construyó este caso? ¿Qué halló la Fiscalía? ¿Por qué se convirtió en un símbolo de corrupción durante la pandemia?
El 16 de marzo de 2020, Ecuador decretó estado de excepción. La pandemia avanzó rápidamente, saturando hospitales y generando escasez de medicinas. Durante este periodo crítico, comenzaron importaciones aceleradas de pruebas rápidas, mascarillas y equipos médicos. Según la Fiscalía, entre marzo y agosto de 2020 operó una estructura dedicada a comercializar irregularmente insumos médicos durante la pandemia, destacando la cifra de 21 mil pruebas rápidas.
Uno de los elementos más delicados del caso surgió del testimonio del ciudadano israelí Shy Dahan. La Fiscalía sostiene que Jacobo Bucaram pagó USD 321 600 en efectivo por pruebas rápidas Covid-19, lo que se convirtió en una pieza central del proceso judicial.
Shy Dahan era un ciudadano israelí de 30 años que apareció como una de las piezas clave dentro de la investigación por la comercialización de pruebas rápidas COVID-19 en Ecuador. Según la Fiscalía, mantenía contactos con Jacobo Bucaram y participó en negociaciones relacionadas con la venta de insumos médicos durante la pandemia.
El 3 de junio de 2020, la Fiscalía y la Policía allanaron la casa de Abdalá Bucaram en Guayaquil. Durante este operativo se encontraron pruebas rápidas Covid-19, mascarillas y documentos que vinculaban a los Bucaram con irregularidades en el hospital Teodoro Maldonado Carbo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Este hallazgo cambió radicalmente la percepción pública sobre el caso.
El hospital Teodoro Maldonado Carbo se convirtió en un foco principal de investigaciones por corrupción durante la pandemia. Se detectaron desapariciones de insumos médicos y denuncias por sobreprecios. En julio de 2020, surgió otro componente inesperado: la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), implicada en el uso indebido de recursos públicos para mover insumos médicos.
El 8 de agosto de 2020, Shy Dahan fue asesinado dentro de la Penitenciaría del Litoral. Considerado clave para el caso, su muerte elevó la tensión política alrededor del expediente mientras Ecuador superaba los 90 mil contagios.
A partir de 2022, comenzó formalmente el juicio por presunta delincuencia organizada. La Fiscalía argumentó que existió una estructura coordinada para obtener beneficios económicos durante la crisis sanitaria. Sin embargo, la defensa alegó que las pruebas fueron adquiridas legalmente.
El 14 de mayo de 2026, tras seis años de investigaciones, la Fiscalía presentó su alegato final pidiendo condena contra Abdalá Bucaram y otros procesados por delincuencia organizada. La pena podría alcanzar hasta diez años de prisión.
Aparte del veredicto, el caso de Bucaram se ha convertido en un símbolo emblemático de corrupción durante la pandemia. Mientras las familias luchaban por sobrevivir y los hospitales colapsaban, según Fiscalía, grupos hicieron negocios ilícitos alrededor de esta crisis sanitaria.
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En marzo de 2020, Ecuador se convirtió en uno de los epicentros mundiales de la pandemia. Guayaquil colapsó, con funerarias desbordadas y hospitales saturados. Las imágenes de cadáveres en viviendas recorrieron el planeta mientras miles de familias buscaban oxígeno y medicinas desesperadamente. En medio de esta emergencia, surgió un mercado oscuro: el de las pruebas rápidas Covid-19. La Fiscalía acusa a Abadala Bucaram de estar involucrado.
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Inicio de las investigaciones
Seis años después, la Fiscalía solicitó condena contra Abdalá Bucaram Ortiz, su hijo Jacobo Bucaram y otros procesados por presunta delincuencia organizada en el caso conocido como Pruebas Covid-19 y Agentes AMT. Pero, ¿cómo se construyó este caso? ¿Qué halló la Fiscalía? ¿Por qué se convirtió en un símbolo de corrupción durante la pandemia?
Marzo de 2020: Emergencia sanitaria
El 16 de marzo de 2020, Ecuador decretó estado de excepción. La pandemia avanzó rápidamente, saturando hospitales y generando escasez de medicinas. Durante este periodo crítico, comenzaron importaciones aceleradas de pruebas rápidas, mascarillas y equipos médicos. Según la Fiscalía, entre marzo y agosto de 2020 operó una estructura dedicada a comercializar irregularmente insumos médicos durante la pandemia, destacando la cifra de 21 mil pruebas rápidas.
Abril de 2020: El pago en efectivo
Uno de los elementos más delicados del caso surgió del testimonio del ciudadano israelí Shy Dahan. La Fiscalía sostiene que Jacobo Bucaram pagó USD 321 600 en efectivo por pruebas rápidas Covid-19, lo que se convirtió en una pieza central del proceso judicial.
Pero, ¿quién era Shy Dahan?
Shy Dahan era un ciudadano israelí de 30 años que apareció como una de las piezas clave dentro de la investigación por la comercialización de pruebas rápidas COVID-19 en Ecuador. Según la Fiscalía, mantenía contactos con Jacobo Bucaram y participó en negociaciones relacionadas con la venta de insumos médicos durante la pandemia.
Junio de 2020: El allanamiento decisivo
El 3 de junio de 2020, la Fiscalía y la Policía allanaron la casa de Abdalá Bucaram en Guayaquil. Durante este operativo se encontraron pruebas rápidas Covid-19, mascarillas y documentos que vinculaban a los Bucaram con irregularidades en el hospital Teodoro Maldonado Carbo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Este hallazgo cambió radicalmente la percepción pública sobre el caso.
Investigaciones adicionales y corrupción sanitaria
El hospital Teodoro Maldonado Carbo se convirtió en un foco principal de investigaciones por corrupción durante la pandemia. Se detectaron desapariciones de insumos médicos y denuncias por sobreprecios. En julio de 2020, surgió otro componente inesperado: la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), implicada en el uso indebido de recursos públicos para mover insumos médicos.
Agosto de 2020: El asesinato que conmocionó al país
El 8 de agosto de 2020, Shy Dahan fue asesinado dentro de la Penitenciaría del Litoral. Considerado clave para el caso, su muerte elevó la tensión política alrededor del expediente mientras Ecuador superaba los 90 mil contagios.
Desarrollo del juicio y acusaciones
A partir de 2022, comenzó formalmente el juicio por presunta delincuencia organizada. La Fiscalía argumentó que existió una estructura coordinada para obtener beneficios económicos durante la crisis sanitaria. Sin embargo, la defensa alegó que las pruebas fueron adquiridas legalmente.
Mayo de 2026: La solicitud final
El 14 de mayo de 2026, tras seis años de investigaciones, la Fiscalía presentó su alegato final pidiendo condena contra Abdalá Bucaram y otros procesados por delincuencia organizada. La pena podría alcanzar hasta diez años de prisión.
Un símbolo oscuro para Ecuador
Aparte del veredicto, el caso de Bucaram se ha convertido en un símbolo emblemático de corrupción durante la pandemia. Mientras las familias luchaban por sobrevivir y los hospitales colapsaban, según Fiscalía, grupos hicieron negocios ilícitos alrededor de esta crisis sanitaria.
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