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Adair Mendez
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La agrupación independiente IMAGOdanza presentará la temporada Texturas de la memoria los próximos 19, 20 y 21 de junio en el Teatro de la Danza, una propuesta que reúne cuatro obras emblemáticas del repertorio coreográfico nacional con el objetivo de preservar la memoria artística y reivindicar el repertorio como parte fundamental del patrimonio cultural costarricense.
La temporada se construye alrededor de la conmemoración de los 33 años de Texturas Urbanas, obra creada por Luisángel Piedra en 1993 y considerada una de las piezas más representativas de la danza contemporánea nacional. Su director explicó que la iniciativa surgió a partir de este aniversario y del interés por rescatar obras históricas que han marcado el desarrollo de la disciplina en el país.
Piedra señaló que la idea tomó fuerza luego de que en el Festival de Coreógrafos del año pasado se realizara un homenaje a Martha Ávila, ocasión en la que volvió a presentarse “La mujer rota”. Esa experiencia motivó la creación de una temporada dedicada al repertorio costarricense y a la recuperación de obras de gran relevancia histórica.
La programación incluye “La mujer rota” (1988), de Maureen Llewelyn Jones; “Aproximaciones 1, 2 y 3” (1974), de Cristina Gigirey; “Coraje” (2021), de Rogelio López; y “Texturas urbanas” (1993), de Luisángel Piedra. En conjunto, las obras permiten observar distintas etapas de la creación coreográfica nacional y establecen un diálogo entre generaciones de artistas.
Más de tres décadas después de su estreno, “Texturas Urbanas” continúa conectando con problemáticas presentes en la sociedad actual. “Esta coreografía no está para nada lejana a nuestra realidad actual, donde en la sociedad vivimos para trabajar, vivimos para servir. Vivimos para ser productivos y mecanizados”, afirmó Piedra a UNIVERSIDAD. Según el coreógrafo, las imágenes y cuestionamientos planteados por la obra han adquirido una fuerza renovada con el paso de los años.
Luisángel Piedra, director de IMAGOdanza y creador de “Texturas urbanas”, impulsa una temporada dedicada a la preservación del repertorio coreográfico costarricense. (Foto: José Wong)
La temporada también destaca por reunir en un mismo escenario a intérpretes provenientes del sector independiente, de la Compañía Nacional de Danza, de Danza Universitaria, de la Universidad Nacional y a personas que participaron en montajes anteriores de algunas de las obras. Piedra explicó que esta diversidad de experiencias y generaciones ha enriquecido el proceso de remontaje y ha fortalecido los vínculos dentro de la comunidad dancística.
Además de ofrecer un recorrido por la historia de la danza contemporánea costarricense, la propuesta busca generar reflexión entre quienes asistan. El director indicó que las cuatro obras abordan emociones, cuestionamientos y temas sociales que mantienen vigencia, a pesar de haber sido creadas en contextos históricos distintos.
“Nos gustaría mucho que la sala pudiera estar llena todos los días, ya que es una temporada independiente, autogestionada, y la estamos preparando con mucho cariño para que cualquier persona que vaya pueda tener un viaje en el tiempo”, expresó Piedra.
Las funciones tendrán lugar el viernes 19 y sábado 20 de junio a las 7:00 p.m., mientras que la presentación del domingo 21 se realizará a las 6:00 p.m. Las entradas tienen un valor de ₡12.000 para público general y ₡6.000 para estudiantes y personas adultas mayores.
Para Piedra, uno de los principales objetivos de la temporada consiste en fortalecer el vínculo entre el público y la danza contemporánea nacional. “Esperamos que las personas salgan muy satisfechas y que valoren el esfuerzo de este arte independiente para poco a poco lograr tener más públicos en este sector de la danza”, concluyó.
La entrada La danza costarricense vuelve al escenario con obras emblemáticas aparece primero en Semanario Universidad.
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