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Iván Leguizamón
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Jorge Rafaat Toumani era brasileño, pero con cédula paraguaya. Tenía 56 años de edad. Jorge y Rafaat eran sus nombres. Toumani era su apellido.
Pese a una condena de 47 años de prisión en Brasil, respondía a su proceso en libertad desde Paraguay.
Vivía en una fortaleza en Pedro Juan Caballero, la capital del departamento de Amambay, pero tenía también gran incidencia al otro lado de la frontera, en Ponta Porã, estado de Mato Grosso del Sur.
Quedó con el título de “patrón de la frontera” luego del alejamiento de Fahd Jamil justamente por sus problemas judiciales. Este último vive aún en Brasil, tiene 85 años de edad y soporta arresto domiciliario.
Jorge Rafaat Toumani acaparaba la mayoría de los emprendimientos comerciales en la frontera y monopolizaba los negocios el submundo.
De hecho, prácticamente no permitía que nadie más operara en la región. Ni siquiera poderosos grupos criminales como Primer Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) tenían cabida en Pedro Juan Caballero y Ponta Porã.
Rafaat también desplazó a organizaciones locales, como la de Jarvis Chimenes Pavão, quien estaba preso en Asunción desde 2009.
La conducta intransigente de Jorge Rafaat Toumani pronto empezó a caer mal entre otros capos que pretendían al menos compartir con él “pequeñas porciones de la torta”.
Uno de ellos era justamente Jarvis Chimenes Pavão, quien seguía traficando cocaína desde la cárcel en Asunción, pero que ya no tenía la misma libertad para mover su mercadería por la frontera.
Coincidentemente, en esa misma época asomó en Pedro Juan Caballero un brasileño apodado Galán, que era una especie de aliado del PCC, pero que a la vez tenía canal abierto con el CV.
Galán tenía tres identidades. Una era Oliver Giovanni Da Silva. Otra era Elton Leonel Rumich Da Silva. También tenía una cédula a nombre de Ronaldo Rodrigo Benites.
Supuestamente, Jarvis y Galán se aliaron para desplazar a Rafaat del mando en la frontera y después compartir el poder.
El primer intento de matar a Rafaat fue el 7 de marzo de 2016, cuando apareció en Pedro Juan Caballero un camión blindado, similar a los transportadores de caudales.
Este rodado tenía montado adentro un fusil antiaéreo calibre 7.62. Los sicarios quisieron atropellar la fortaleza de Rafaat, pero literalmente fueron corridos a tiros por los guardias del capo.
El blindado de los criminales fue abandonado al otro lado de la frontera, en Ponta Porã.
Este incidente, antes que asustar a Rafaat, hizo que se creyera verdaderamente invencible. Aunque sí reforzó su seguridad, él estaba convencido de que nadie podría eliminarlo.
Finalmente, en un segundo intento, los sicarios sí ya aseguraron a Rafaat, un día como hoy, el miércoles 15 de junio de 2016, hace 10 años.
En ese ataque, los sicarios usaron un fusil antiaéreo calibre punto 50, más poderoso que el anterior, que fue montado dentro de una camioneta Toyota Fortuner, más ágil que el blindado utilizado tres meses antes.
El operador de ese antiaéreo fue el ex agente de la Policía Militar de Brasil Sergio Lima dos Santos, quien actualmente cumple una condena total de 35 años.
El brasileño Sergio Lima dos Santos disparó en desplazamiento contra la camioneta Hummer de Rafaat. El espeso blindaje del vehículo fue atravesado como si nada.
Las cuatro camionetas que escoltaban a la de Rafaat quedaron todas varadas. Los guardaespaldas del capo salieron corriendo, asustados por los disparos del antiaéreo, y dejaron morir a su jefe.
Así, Jorge Rafaat Toumani, el máximo capo de la frontera, perdió la vida en su propio feudo y su imperio empezó a caer automáticamente.
Los considerados mandantes del crimen, Jarvis y Galán, coincidentemente están presos en Brasil. El primero fue extraditado en 2017 y el segundo cayó preso en 2018.
Desde la muerte de Rafaat, ya nunca más hubo un patrón de la frontera. El PCC, por ejemplo, intentó instalar a varios de sus enviados, pero todos fueron capturados y expulsados de nuestro país.
También hubo paraguayos aspirantes a patrón, pero terminaron igualmente presos o incluso muertos.
Video: Crimen y Castigo: Estos fueron los últimos “patrones” de la frontera
Esa acefalía en el hampa fronteriza, paradójicamente, trajo más violencia a la región, ya que desde la época de Fahd Jamil y también durante el periodo de Jorge Rafaat Toumani estos al menos regulaban la criminalidad.
Ahora, como no hay una cabeza visible en la mafia, todos hacen lo que quieren, sin nadie que los controle, porque obviamente las instituciones del Estado tampoco funcionan como deberían.
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Pese a una condena de 47 años de prisión en Brasil, respondía a su proceso en libertad desde Paraguay.
Vivía en una fortaleza en Pedro Juan Caballero, la capital del departamento de Amambay, pero tenía también gran incidencia al otro lado de la frontera, en Ponta Porã, estado de Mato Grosso del Sur.
Quedó con el título de “patrón de la frontera” luego del alejamiento de Fahd Jamil justamente por sus problemas judiciales. Este último vive aún en Brasil, tiene 85 años de edad y soporta arresto domiciliario.
Jorge Rafaat Toumani acaparaba la mayoría de los emprendimientos comerciales en la frontera y monopolizaba los negocios el submundo.
De hecho, prácticamente no permitía que nadie más operara en la región. Ni siquiera poderosos grupos criminales como Primer Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) tenían cabida en Pedro Juan Caballero y Ponta Porã.
Rafaat también desplazó a organizaciones locales, como la de Jarvis Chimenes Pavão, quien estaba preso en Asunción desde 2009.
Alianza estratégica contra Jorge Rafaat Toumani
La conducta intransigente de Jorge Rafaat Toumani pronto empezó a caer mal entre otros capos que pretendían al menos compartir con él “pequeñas porciones de la torta”.
Uno de ellos era justamente Jarvis Chimenes Pavão, quien seguía traficando cocaína desde la cárcel en Asunción, pero que ya no tenía la misma libertad para mover su mercadería por la frontera.
Coincidentemente, en esa misma época asomó en Pedro Juan Caballero un brasileño apodado Galán, que era una especie de aliado del PCC, pero que a la vez tenía canal abierto con el CV.
Galán tenía tres identidades. Una era Oliver Giovanni Da Silva. Otra era Elton Leonel Rumich Da Silva. También tenía una cédula a nombre de Ronaldo Rodrigo Benites.
Supuestamente, Jarvis y Galán se aliaron para desplazar a Rafaat del mando en la frontera y después compartir el poder.
Murió recién en el segundo intento
El primer intento de matar a Rafaat fue el 7 de marzo de 2016, cuando apareció en Pedro Juan Caballero un camión blindado, similar a los transportadores de caudales.
Este rodado tenía montado adentro un fusil antiaéreo calibre 7.62. Los sicarios quisieron atropellar la fortaleza de Rafaat, pero literalmente fueron corridos a tiros por los guardias del capo.
El blindado de los criminales fue abandonado al otro lado de la frontera, en Ponta Porã.
Este incidente, antes que asustar a Rafaat, hizo que se creyera verdaderamente invencible. Aunque sí reforzó su seguridad, él estaba convencido de que nadie podría eliminarlo.
Finalmente, en un segundo intento, los sicarios sí ya aseguraron a Rafaat, un día como hoy, el miércoles 15 de junio de 2016, hace 10 años.
En ese ataque, los sicarios usaron un fusil antiaéreo calibre punto 50, más poderoso que el anterior, que fue montado dentro de una camioneta Toyota Fortuner, más ágil que el blindado utilizado tres meses antes.
El operador de ese antiaéreo fue el ex agente de la Policía Militar de Brasil Sergio Lima dos Santos, quien actualmente cumple una condena total de 35 años.
El brasileño Sergio Lima dos Santos disparó en desplazamiento contra la camioneta Hummer de Rafaat. El espeso blindaje del vehículo fue atravesado como si nada.
Las cuatro camionetas que escoltaban a la de Rafaat quedaron todas varadas. Los guardaespaldas del capo salieron corriendo, asustados por los disparos del antiaéreo, y dejaron morir a su jefe.
Así, Jorge Rafaat Toumani, el máximo capo de la frontera, perdió la vida en su propio feudo y su imperio empezó a caer automáticamente.
Los considerados mandantes del crimen, Jarvis y Galán, coincidentemente están presos en Brasil. El primero fue extraditado en 2017 y el segundo cayó preso en 2018.
Desde la muerte de Rafaat, ya nunca más hubo un patrón de la frontera. El PCC, por ejemplo, intentó instalar a varios de sus enviados, pero todos fueron capturados y expulsados de nuestro país.
También hubo paraguayos aspirantes a patrón, pero terminaron igualmente presos o incluso muertos.
Video: Crimen y Castigo: Estos fueron los últimos “patrones” de la frontera
Esa acefalía en el hampa fronteriza, paradójicamente, trajo más violencia a la región, ya que desde la época de Fahd Jamil y también durante el periodo de Jorge Rafaat Toumani estos al menos regulaban la criminalidad.
Ahora, como no hay una cabeza visible en la mafia, todos hacen lo que quieren, sin nadie que los controle, porque obviamente las instituciones del Estado tampoco funcionan como deberían.
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