Investigación del OIJ revela la muerte de 37 niños indígenas en Los Santos durante cosechas de café de la última década

F

Fabiola Pomareda García

Guest
copey-dota-1024x768.jpg

Entre 2016 y junio de 2026, 37 niños y adolescentes, en su mayoría migrantes indígenas Ngäbe-Buglé, han muerto en la zona cafetalera de Los Santos por enfermedades prevenibles como la bronconeumonía, según información que brindó el jefe de la Delegación Regional del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Cartago, Román Marchena, en entrevista con UNIVERSIDAD.

De acuerdo con una investigación iniciada por el OIJ a raíz de la muerte de una adolescente el año pasado, este fenómeno de muertes de menores está marcado por la falta de información sobre acceso a la salud y barreras culturales en pleno periodo de cosecha.

Foto-Roman-Marchena.jpg

Román Marchena. Foto Fabiola Pomareda

Según el funcionario, los hallazgos los motivaron a visibilizar la situación para ver cómo se pueden reducir esas muertes, con la intervención de las instituciones que trabajan en temas de salud y niñez.

La investigación muestra que 23 de estos niños eran menores de un año —14 varones y 9 mujeres—, indicó Marchena, cuya oficina supervisa la Oficina Regional del OIJ de Los Santos.

De las 37 muertes, 32 de ellas fueron por “causas naturales” ocasionadas por condiciones médicas graves. Patología Forense identificó que 23 de esas muertes naturales fueron por bronconeumonía y el resto por neumonía, choque séptico, pancreatitis, hemorragia pulmonar y deshidratación severa, señaló Marchena.

Las muertes se enmarcaron en los meses de setiembre, octubre, noviembre, diciembre y enero, durante la cosecha de café, enfatizó. Según datos del OIJ, la mayoría de los menores eran de nacionalidad panameña, pero también había costarricenses y nicaragüenses.

En la entrevista realizada el 6 de agosto, Marchena explicó que el año pasado, en tiempo de cosecha, falleció una menor Ngäbe-Buglé. “A la vista era bastante impactante porque tenía unas lesiones en la piel bastante profundas”. Al realizarse la autopsia y la investigación descubren que la niña tenía una enfermedad en la piel y le habían aplicado ungüentos naturales “que habían hecho que las lesiones fueran más profundas”. Marchena aclaró que la menor, sin embargo, no falleció por esas lesiones, sino por “otras situaciones”, sin detallar.

Esta situación hizo a los agentes volver la vista atrás y hacer un análisis profundo sobre la muerte de menores en la zona cafetalera, tomando como muestra los cantones de San Pablo León Cortés, San Marcos de Tarrazú y Santa María de Dota, en Los Santos, así como Frailes y San Cristóbal, en Desamparados.

Se podían prevenir

Se estima que entre 10.000 y 20.000 migrantes Ngäbe-Buglé cruzan anualmente la frontera desde la comarca panameña del mismo nombre, para laborar en la cosecha de café en Costa Rica. La gran mayoría de ellos se desplaza en grupos familiares.

Según Marchena, puede ser que las muertes estén relacionadas con asuntos médicos que “no hayan sido tratados o que no tengan un sistema médico medianamente robusto donde ellos viven y que ya vengan con ese tipo de enfermedades y con algún tipo de padecimiento”.

“Es un hecho que se pueden prevenir”, dijo Marchena; pero apuntó a la falta de información y a la migración de zonas climáticas cálidas a frías.

Por ejemplo, planteó que muchos Ngäbe-Buglé provienen de una zona caliente y tropical, mientras que la zona de Los Santos es una zona muy fría. “Entonces vemos que son bebés los que están falleciendo, entonces esos bebés no tienen tiempo de aclimatarse, además debe ser un traslado muy difícil para estas familias, en el que se deben debilitar y vienen sin medios económicos para llegar a esas fincas, a la recolección de café, donde no se les da tratamiento”, mencionó.

No obstante, Marchena dijo que a veces estas personas “no están acostumbradas a recibir tratamiento”. “Ellos tienen su cosmovisión, sus costumbres ancestrales; algunos tratamientos ellos los aplican. Hay una ignorancia también de que en Costa Rica la atención médica es gratuita y a raíz de esa situación es que se da esa cantidad de muertes que es bastante representativa de niños de tan corta edad”, declaró.

El funcionario afirmó que, según la investigación realizada, ninguno de esos menores asistía al programa conocido como “Casas de la Alegría”. Estos son centros de atención infantil que brindan protección, alimentación y educación a menores de 0 a 12 años, mientras sus padres y madres trabajan en la recolección de café.

Marchena también reconoció que algunos “baches”, donde viven estas familias recolectoras, no tienen acceso a agua potable ni electricidad. “Sí sé que existen, porque los investigadores de la zona me lo han hecho saber de que hay algunos que están en unas condiciones bastante deplorables”.

UNIVERSIDAD envió consultas a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y al Ministerio de Salud para este artículo desde el 12 de agosto, pero a la fecha de cierre estas aún se encontraban en trámite.

Desde 2020 se denunció

En días pasados, más de 500 personas, casi un centenar de organizaciones sociales de Costa Rica y Panamá y tres expresidentes de la República emitieron un pronunciamiento público de denuncia por el fallecimiento de niños indígenas Ngäbe-Buglé, durante las cosechas de café en el país.

El pronunciamiento destaca que esta situación “no puede analizarse como un hecho aislado” y recordaron que el 5 de agosto de 2020, en plena pandemia, otro pronunciamiento público advirtió sobre las condiciones de vulnerabilidad que enfrentaban estas personas, específicamente sobre “las precarias condiciones de alojamiento, las dificultades para acceder a servicios de salud (…), la falta de inspecciones laborales, la ausencia de mecanismos efectivos de seguimiento institucional, la exposición de mujeres embarazadas, niñas y niños a condiciones de riesgo y la necesidad de garantizar plenamente sus derechos humanos”.

“Seis años después, la información conocida evidencia que esas preocupaciones continúan vigentes y que, lejos de haberse resuelto, las consecuencias han adquirido una gravedad inaceptable”, resaltó el pronunciamiento.

Asimismo, exigieron que se fortalezcan los mecanismos de atención primaria en salud, vacunación, seguimiento epidemiológico y atención materno-infantil durante la temporada cafetalera; que se realicen inspecciones periódicas y efectivas sobre las condiciones de alojamiento, transporte, contratación y trabajo en todas las fincas y albergues utilizados durante las cosechas; y que se garantice el cumplimiento efectivo de toda la legislación laboral, sanitaria, migratoria y de seguridad social aplicable a las personas trabajadoras indígenas migrantes.

El documento fue presentado por el Programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Clínica de Derechos Humanos Ambientales del Instituto de Estudios Latinoamericanos (Idela) de la Universidad Nacional (UNA), el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (Cicde) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y el Observatorio de Relaciones Laborales de la Facultad de Derecho de la UCR.

La entrada Investigación del OIJ revela la muerte de 37 niños indígenas en Los Santos durante cosechas de café de la última década aparece primero en Semanario Universidad.

Sigue leyendo...
 
Atras
Superior