Prensa Libre
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Escenario de vida
Historias de barcos hundidos que merecen ser contadas
Las costas de la Florida y los secretos que aún emergen del océano
Vida Amor de Paz
20 de junio de 2026
|
00:02h
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En tiempos convulsionados, con muchos frentes de problemas políticos, sociales o económicos, me atrevo a separarme de los acechos del día a día para escribir de un tema totalmente diferente que nos hace soñar con tesoros escondidos. Al pensar en la Florida, Estados Unidos, la mayoría de los viajeros latinoamericanos imaginan Miami, sus playas y centros comerciales. Sin embargo, existe otra Florida menos conocida y fascinante: la Costa del Tesoro ubicada entre los condados de Indian River, St. Lucie y Martin, donde los tesoros continúan emergiendo del mar, y la otra en Key West, donde las sorpresas valoradas en millones de dólares no cesan.
El descubrimiento se convirtió en uno de los hallazgos arqueológicos submarinos más importantes del mundo.
Numerosos naufragios españoles ocurridos durante los siglos XVII y XVIII aún nos embelesan. Aún hoy vemos personas recorriendo las playas con detectores de metales, especialmente después de tormentas, con la esperanza de encontrar monedas de oro o plata, joyas o reliquias arrastradas por las olas. Y así proliferan hoy los cazadores de tesoros en la vida real.
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en 1622. Ese año, una flota española cargada con plata de Potosí, oro, joyas y esmeraldas del Nuevo Mundo partió de La Habana rumbo a España. Pocos días después fue sorprendida por un poderoso huracán cerca de los cayos de Florida. Ocho embarcaciones se hundieron, entre ellas, el famoso galeón Nuestra Señora de Atocha.
Durante más de tres siglos, el Atocha permaneció oculto bajo el mar hasta que el cazador de tesoros Mel Fisher inició una búsqueda que duró 16 años. Finalmente, en 1985 encontró el legendario cargamento valorado en más de US$400 millones, compuesto por lingotes de plata, monedas, joyas y esmeraldas colombianas. El descubrimiento se convirtió en uno de los hallazgos arqueológicos submarinos más importantes del mundo.
Muchas personas encuentran en las playas monedas de esas épocas valoradas en ocasiones en US$1 mil a US$10 mil. Recientemente, un chico encontró en la Costa del Tesoro una gran cantidad de monedas de oro valoradas en US$1 millón. Pero aunque se había creído que el océano ya había entregado todos sus secretos, más llegaron. El pasado 11 de junio, el océano volvió a entregar más sorpresas.
El equipo de Mel Fisher’s Shipwreck Expeditions recuperó un lingote de plata de 22.5 libras valorado en aproximadamente US$$100 mil justo en el sitio donde naufragó el Atocha, frente a Key West. Siendo el primer lingote encontrado en 27 años del galeón Atocha, hoy muchos cazadores de tesoros se han cargado de esperanza.
Este hallazgo confirma que aún permanecen dispersos en el fondo marino tesoros del Atocha, incluyendo monedas, piezas de oro y esmeraldas colombianas que nunca fueron recuperadas
La Costa del Tesoro ofrece mucho más que playas hermosas. Es una región donde la naturaleza y la historia conviven de manera extraordinaria. Cada tormenta puede revelar una nueva pista del pasado y cada hallazgo nos recuerda que la historia no desaparece.
Permanece oculta en los océanos, esperando pacientemente el momento en que una corriente, una tormenta, tsunami o un buzo curioso permitan que vuelva a contarnos sus historias. Quizás por eso esta costa sigue cautivando a viajeros, aventureros y soñadores: porque sus secretos mejor guardados aún continúan emergiendo desde el fondo del mar. Les adelanto a mis queridos lectores que pronto verán al aire un programa televisivo sobre este tema y la entrevista por pódcast a uno de los buzos. Suscríbanse a The Best Kept Secrets y Los secretos mejor guardados y vea este fin de semana, uno de nuestros especiales por Guatevisión, a las 21.30.
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