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Adair Mendez
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La fracción del Frente Amplio (FA) cuestionó este martes 11 de agosto la decisión de retomar en el Plenario el proyecto de jornadas laborales 12 horas aplicando un mecanismo de «vía rápida», a pesar de que esta medida no ha sido aprobada por los diputados actuales, al tiempo que denunció que ello está paralizando la discusión de otras iniciativas y limita el control político de las diputaciones durante las sesiones ordinarias.
La reacción ocurrió después de que el Plenario retomara la discusión del expediente 24.290, impulsado por el oficialismo, luego de que la jefatura del Partido Pueblo Soberano (PPSO), encabezada por Nogui Acosta, solicitara incluirlo nuevamente en el despacho legislativo. Al proyecto todavía le restan 4.248 mociones por votar: 1.684 de fondo y 2.564 revisiones.
Yara Jiménez, presidenta del directorio, anunció este martes que iba a dar un minuto y medio de tiempo para que se votaran las mociones al plan. Sin embargo, Jiménez recurrió a otra disposición en vista del rechazo de los legisladores a su propuesta. En su lugar está obligándolos a estar atentos a la votación para que ejerzan su voto porque de lo contrario, amenazó, con que le rebajarían la dieta correspondiente a la sesión legislativa.
Durante la conferencia de prensa, el jefe de fracción del FA, José María Villalta, calificó la decisión como un “bloqueo” de la agenda legislativa y sostuvo que se utiliza esa «vía rápida» para tramitar una iniciativa, que en su opinión ya perdió vigencia luego de que quedara suspendida su discusión por la resolución de la Sala Constitucional de considerar que el trámite del proyecto tenía vicios de procedimiento.
Villalta cuestionó que se esté aplicando un mecanismo aprobado por la Asamblea legislativa anterior para trasladarlo a la actual, pese a que las diputaciones que la integran no votaron por establecer ese procedimiento. Según el diputado, la vía rápida fue creada como un mecanismo excepcional para que un proyecto fuera discutido y votado en un periodo corto, por lo que su suspensión durante meses habría desnaturalizado el propósito original del trámite.
“Esto es un vicio de procedimiento”, afirmó Villalta, quien señaló que no aprobó con 38 votos la aplicación de esta vía rápida. El diputado agregó que el FA trabaja en los argumentos jurídicos que sustentan su posición y que será la Sala Constitucional la que eventualmente determine si existen vicios en el procedimiento.
La diputada María Eugenia Román también sostuvo que la decisión afecta la posibilidad de avanzar en otros asuntos que la fracción considera prioritarios., entre ellos mencionó la sustitución de las magistraturas suplentes de la Sala Constitucional, el descongelamiento de las pensiones del régimen del Magisterio Nacional y una iniciativa del propio FA para fortalecer la inspección laboral.
El cuestionamiento del FA también se dirigió contra la dinámica que tendrán los diputados durante el trámite de la iniciativa. Las diputaciones deberán votar las mociones una por una, sin intervenciones de fondo, mientras se mantienen las disposiciones sobre los tiempos de votación. Para Villalta, se trata de un procedimiento “absurdo” que genera frustración entre las diputaciones actuales, al obligarlas a continuar con una vía rápida que no ha sido aprobada por esta Asamblea.
El jefe de fracción afirmó además que el FA no considera que exista, por ahora, una estrategia conjunta de las bancadas opositoras para modificar el proyecto. Explicó que las diferentes fracciones pueden votar de manera distinta las mociones porque el texto contiene contradicciones y, a criterio del FA, no tiene viabilidad política.
En lugar de continuar con el trámite actual, Villalta planteó que el proyecto debería regresar a una comisión legislativa para abrir una discusión que permita construir un nuevo texto. A su criterio, el procedimiento vigente impide realizar modificaciones de fondo y concentra el trabajo del Plenario en un proyecto que, según afirmó, “no va para ningún lado”.
La fracción también vinculó la decisión con la discusión política que se ha desarrollado en las últimas semanas alrededor de la independencia entre poderes y el funcionamiento de las instituciones. Villalta señaló que el trámite del proyecto limita el espacio para que el Plenario discuta otros asuntos y ejerza control político sobre denuncias relacionadas con corrupción y crimen organizado.
Román, por su parte, relacionó la situación con otros cuestionamientos recientes al Poder Ejecutivo. Durante la conferencia mencionó un decreto relacionado con la información de las fuerzas de seguridad y cuestionó que se establezcan restricciones al acceso a información pública. Estas afirmaciones fueron planteadas por la diputada como parte de su crítica a lo que considera un intento de limitar la rendición de cuentas.
Sobre la posibilidad de que la decisión de retomar el proyecto sea una represalia por el plantón realizado recientemente en defensa de la democracia y la independencia judicial, Villalta evitó afirmar que exista una relación directa, aunque sostuvo que algunos discursos de diputados oficialistas posteriores a la manifestación tuvieron un tono que calificó como “revanchista”. Según dijo, el objetivo sería evitar que continúe el debate legislativo sobre temas en los que el Gobierno ha recibido cuestionamientos.
Con el regreso del expediente 24.290 al primer plano de la agenda, el Plenario deberá concentrar sus sesiones en la votación de las miles de mociones pendientes. De acuerdo con las estimaciones de las jefaturas de fracción que mencionas, este proceso podría extenderse hasta por nueve semanas, periodo durante el cual las diputaciones no podrán utilizar la palabra y deberán limitarse a votar cada una de las enmiendas.
La entrada Frente Amplio denuncia que oficialismo está aplicando una «vía rápida» al proyecto de jornada de 12 horas sin ser aprobada por diputados actuales aparece primero en Semanario Universidad.
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