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Mishell Sánchez González
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Con cucarachas, sangre en el piso y más irregularidades higiénicas fue encontrada una fábrica de embutidos en Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil. El establecimiento fue clausurado por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa).
La acción se produjo luego de un proceso de trazabilidad derivado de productos comercializados en la vía pública que generaron problemas, indica un comunicado de la institución.
Arcsa calificó a este fábrica de embutidos como clandestina, por no contar con los permisos de funcionamiento para esta labor. Además, antenía una fachada de vivienda residencial.
En el lugar, personal de Arcsa evidenció la presencia de fluidos hemáticos (sangre) y materia orgánica (restos de carne y grasa) en pisos, canales de drenaje, equipos de cocción y utensilios.
Y como era de esperarse, también se detectó la presencia de cucarachas, en las rejillas por donde evacuaban los fluidos y las aguas residuales del proceso.
A esto se sumaron deficiencias estructurales como ventilación nula y aberturas en la edificación que facilitaban la acumulación de polvo y suciedad del ambiente. Según la institución, las cámaras de conservación de frío presentaban corrosión avanzada y goteo por filtraciones hídricas.
Los técnicos registraron una inadecuada manipulación de alimentos mediante el empleo de desarmadores y utensilios punzocortantes deteriorados (cuchillos).
“El personal de planta incumplía los protocolos de indumentaria de protección sanitaria, como el uso de mascarillas y cubrebocas, representando un riesgo de contaminación física”, expresó la institución en su comunicado.
Para condimentar los embutidos habrían usado materia prima sin etiquetado sanitario, que además, se encontraba dispuesta en contacto directo con el suelo. El hielo destinado a la regulación térmica de los procesos de cocción permanecía almacenado de forma antihigiénica en sacos de polipropileno.
Ante estas irregularidades sanitarias y para evitar el riesgo inminente a la salud de los consumidores, Arcsa procedió a aplicar la medida cautelar de clausura temporal, amparada en los artículos 130 (ausencia de Permiso de Funcionamiento) y 146, literal e (incumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias) de la Ley Orgánica de Salud.
La institución recordó a los ciudadanos que pueden reportar irregularidades en productos de uso y consumo humano a través de la aplicación Arcsa Móvil, disponible en Play Store y Apple Store.
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La acción se produjo luego de un proceso de trazabilidad derivado de productos comercializados en la vía pública que generaron problemas, indica un comunicado de la institución.
Lo que encontró Arcsa
Arcsa calificó a este fábrica de embutidos como clandestina, por no contar con los permisos de funcionamiento para esta labor. Además, antenía una fachada de vivienda residencial.
En el lugar, personal de Arcsa evidenció la presencia de fluidos hemáticos (sangre) y materia orgánica (restos de carne y grasa) en pisos, canales de drenaje, equipos de cocción y utensilios.
Y como era de esperarse, también se detectó la presencia de cucarachas, en las rejillas por donde evacuaban los fluidos y las aguas residuales del proceso.
A esto se sumaron deficiencias estructurales como ventilación nula y aberturas en la edificación que facilitaban la acumulación de polvo y suciedad del ambiente. Según la institución, las cámaras de conservación de frío presentaban corrosión avanzada y goteo por filtraciones hídricas.
¡No se puede producir alimentos en estas condiciones!
Con nuestro Dir. @DanielSanchezEc inspeccionamos un inmueble de Monte Sinaí, en #Guayaquil, donde operaba una planta de embutidos sin permiso de funcionamiento y en medio de grave insalubridad.#ArcsaControlapic.twitter.com/MWncHt1DD6
— Arcsa Ecuador (@Arcsa_Ec) August 19, 2026
Desarmadores, en lugar de cuchillos
Los técnicos registraron una inadecuada manipulación de alimentos mediante el empleo de desarmadores y utensilios punzocortantes deteriorados (cuchillos).
“El personal de planta incumplía los protocolos de indumentaria de protección sanitaria, como el uso de mascarillas y cubrebocas, representando un riesgo de contaminación física”, expresó la institución en su comunicado.
Para condimentar los embutidos habrían usado materia prima sin etiquetado sanitario, que además, se encontraba dispuesta en contacto directo con el suelo. El hielo destinado a la regulación térmica de los procesos de cocción permanecía almacenado de forma antihigiénica en sacos de polipropileno.
Clausura temporal
Ante estas irregularidades sanitarias y para evitar el riesgo inminente a la salud de los consumidores, Arcsa procedió a aplicar la medida cautelar de clausura temporal, amparada en los artículos 130 (ausencia de Permiso de Funcionamiento) y 146, literal e (incumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias) de la Ley Orgánica de Salud.
La institución recordó a los ciudadanos que pueden reportar irregularidades en productos de uso y consumo humano a través de la aplicación Arcsa Móvil, disponible en Play Store y Apple Store.
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