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Moisés Cáceres
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Durante una jornada de limpieza interna, personal de un colegio del sector Chimbacalle, en el sur de Quito, encontró cuatro fundas plásticas negras con huesos almacenadas en una bodega del plantel. Tras el hallazgo, el rector notificó la novedad al ECU 911, que coordinó la atención con unidades especializadas la tarde del lunes 12 de enero de 2026.
El hallazgo ocurrió dentro de una bodega ubicada en las instalaciones del plantel educativo. Según el registro policial, las fundas contenían huesos de distintos tamaños y formas. En las primeras observaciones, el área no presentó señales de ingreso forzado ni alteraciones visibles en los accesos.
El colegio se ubica en Chimbacalle, un sector del sur de Quito con presencia de instituciones educativas, zonas residenciales y locales comerciales. Tras la alerta, el sitio quedó bajo resguardo mientras avanzaban las diligencias técnicas.
Agentes de la Policía Nacional y personal de Criminalística acudieron al lugar y realizaron la inspección técnica. El procedimiento incluyó conteo, clasificación y registro del material.
Los especialistas contabilizaron 1 385 piezas óseas, distribuidas en las cuatro fundas. Entre los fragmentos constaban partes de cráneos, extremidades y otros huesos. Tras el registro, los agentes embalaron las piezas conforme al protocolo y las trasladaron a las bodegas de Criminalística.
Los restos permanecen bajo cadena de custodia mientras avanzan las pericias. El informe preliminar no determina si las piezas corresponden a restos humanos o animales.
Los peritos desarrollan estudios antropológicos y osteológicos para establecer la naturaleza de los huesos y su antigüedad. De acuerdo con el procedimiento, el análisis puede incluir pruebas genéticas y procesos de datación, según las características del material.
Durante las diligencias, el rector del plantel explicó a las autoridades que los restos podrían corresponder a antiguos objetos de estudio utilizados en un laboratorio que funcionó años atrás en la institución educativa.
Esa versión forma parte del proceso investigativo y se contrasta con los resultados técnicos que entreguen los peritos especializados.
Además de los análisis forenses, los investigadores recopilan versiones de autoridades y personal del colegio para determinar cómo llegaron los restos al lugar y bajo qué condiciones permanecieron allí.
Las diligencias continúan mientras Criminalística avanza con los estudios que permitirán aclarar el origen, la antigüedad y el posible uso de los restos óseos encontrados en el colegio del sur de Quito.
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Dónde encontraron los huesos en el colegio de Quito
El hallazgo ocurrió dentro de una bodega ubicada en las instalaciones del plantel educativo. Según el registro policial, las fundas contenían huesos de distintos tamaños y formas. En las primeras observaciones, el área no presentó señales de ingreso forzado ni alteraciones visibles en los accesos.
El colegio se ubica en Chimbacalle, un sector del sur de Quito con presencia de instituciones educativas, zonas residenciales y locales comerciales. Tras la alerta, el sitio quedó bajo resguardo mientras avanzaban las diligencias técnicas.
Cuántos restos óseos encontró la Policía en Chimbacalle
Agentes de la Policía Nacional y personal de Criminalística acudieron al lugar y realizaron la inspección técnica. El procedimiento incluyó conteo, clasificación y registro del material.
Los especialistas contabilizaron 1 385 piezas óseas, distribuidas en las cuatro fundas. Entre los fragmentos constaban partes de cráneos, extremidades y otros huesos. Tras el registro, los agentes embalaron las piezas conforme al protocolo y las trasladaron a las bodegas de Criminalística.
Qué analizan los peritos sobre los huesos encontrados en Quito
Los restos permanecen bajo cadena de custodia mientras avanzan las pericias. El informe preliminar no determina si las piezas corresponden a restos humanos o animales.
Los peritos desarrollan estudios antropológicos y osteológicos para establecer la naturaleza de los huesos y su antigüedad. De acuerdo con el procedimiento, el análisis puede incluir pruebas genéticas y procesos de datación, según las características del material.
- Esta información le puede interesar: El hallazgo de más de 1 000 huesos en un colegio sacude a Chimbacalle, en el sur de Quito
Qué dijo el colegio sobre el origen de los restos óseos
Durante las diligencias, el rector del plantel explicó a las autoridades que los restos podrían corresponder a antiguos objetos de estudio utilizados en un laboratorio que funcionó años atrás en la institución educativa.
Esa versión forma parte del proceso investigativo y se contrasta con los resultados técnicos que entreguen los peritos especializados.
Qué sigue en la investigación por los restos óseos hallados
Además de los análisis forenses, los investigadores recopilan versiones de autoridades y personal del colegio para determinar cómo llegaron los restos al lugar y bajo qué condiciones permanecieron allí.
Las diligencias continúan mientras Criminalística avanza con los estudios que permitirán aclarar el origen, la antigüedad y el posible uso de los restos óseos encontrados en el colegio del sur de Quito.
- Información extra: Huesos
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