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Daniela Muñoz Solano
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El aumento en la cantidad de casos de acoso, abuso sexual y violaciones en el distrito de Cóbano en Puntarenas, especialmente en Santa Teresa, Malpaís y Playa Hermosa, tiene en alerta a las turistas y a las mujeres locales.
Hace unas semanas, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora se realizó una movilización de mujeres en Santa Teresa, en la que se denunciaron diversos casos sucedidos en los últimos meses.
Según cuentan activistas de la zona, en semanas recientes se han reportado ataques sexuales en las playas, violaciones contra turistas y un caso en que una mujer fue abusada en su casa luego de que sujetos ingresaron por la fuerza con el objetivo de atacarla, a lo que se suman múltiples denuncias de violencia intrafamiliar.
La protesta del 8 de marzo desató críticas e insultos de locales (mayormente hombres, pero también algunas mujeres) y comentarios en redes sociales, lo que evidencia un ambiente hostil en estas comunidades hacia quienes luchan por espacios más seguros para las mujeres.
Las activistas también señalaron a hombres de la comunidad que han sido condenados por abusos sexuales. (Foto: Micaela Calcagno)
UNIVERSIDAD conversó con representantes de organizaciones locales para conocer la situación y, aunque los números que registran las autoridades quizá no reflejan un aumento en la incidencia de la violencia sexista, la cantidad de agresiones que se dan a conocer en las comunidades (aunque no lleguen a la policía o el Ministerio Público) han generado preocupación en las mujeres de la zona, que reclaman un abandono estatal y un mal manejo del tema preventivo en los últimos cuatro años.
Y es que según los datos del Organismo de Investigación Judicial por la cantidad de denuncias de delitos sexuales solo se registraron dos casos en 2025 y solamente se ha reportado un incidente en 2026.
Eso sí, la oficina de prensa de esa entidad detalló que muchos de esos casos ingresan directamente al Ministerio Público y nos recomendó realizar la consulta en esa vía. Dicha solicitud de información fue entregada días atrás, pero al cierre de esta edición no se han brindado respuestas.
Experiencia local contradice datos
Uno de los colectivos que más ha trabajado el tema en la zona es el Movimiento Feminista Santa Teresa (cuyo perfil en redes sociales es @movfeministast).
Una de las activistas que integra la organización —y solicitó a este medio no revelar su identidad para evitar represalias por lo que la llamaremos simplemente “Ana”— comentó que los primeros movimientos en la zona se organizaron en torno al femicidio de María Trinidad Matus, turista que fue atacada y asesinada en 2018 aparentemente en medio de un intento de robo y violencia sexual, y cuyos responsables siguen libres.
Ese sonado caso permitió que se diera a conocer un modus operandi que usaban con frecuencia hombres de la comunidad para abusar de mujeres, especialmente extranjeras.
Así, se empezó a hablar de cómo en distintos bares y discotecas estos criminales esperaban que las jóvenes estuvieran afectadas por el alcohol, o bien, las drogaban, para acercarse a ellas, aislarlas y así cometer actos de abuso. Además, se empezó a hablar de los obstáculos que impedían que las turistas interpusieran las denuncias correspondientes por lo sucedido: el deseo de salir de inmediato del país donde fueron atacadas, la falta de sensibilización en el cuerpo policial, la revictimización por parte de la comunidad, etc.
Años atrás, al menos dos perpetradores de este tipo de delitos fueron detenidos y procesados por el sistema judicial, y se encuentran cumpliendo largas condenas en prisión. Según cuenta “Ana”, esos casos sirvieron como ejemplo y la situación en las comunidades se tranquilizó durante un par de años, pero recientemente se han vuelto a registrar múltiples casos que van desde episodios de acoso callejero hasta allanamientos de morada que terminan en violaciones.
“La gente se va olvidando de lo que pasó, es más un tema de desatención, como que se ha bajado la guardia y otra vez se sale de control la cosa”, dice la activista, que, aunque reconoce que hay un aumento generalizado en la criminalidad en la zona, no cree que haya relación alguna entre el aumento de los casos de violencia sexista y sexual y, por ejemplo, una mayor penetración del crimen organizado.
Las mujeres de la zona aseguran que lo que desean es poder vivir tranquilas y seguras. (Foto: Agustina Croce)
Abandono estatal
Ana considera que la responsabilidad recae en las instituciones del Estado, pues han abandonado las tareas de prevención que se realizaban años atrás.
“Creo que tiene que ver con algo mucho más profundo a nivel nacional, pues se ha dejado de trabajar tanto en políticas de género, con el desastre que hicieron dentro del Inamu (Instituto Nacional de las Mujeres) y el ministerio de la mujer” indicó y agregó que el cierre de los programas educativos sobre afectividad y sexualidad en las escuelas y colegios también ha incidido no sólo en los niveles de violencia, sino en la capacidad de responder y denunciar este flagelo.
Virginia Vargas, de la Asociación Cóbano Pro Derechos de las Mujeres (Acoprom), confirmó que ha habido un incremento en los casos de violencia sexual en la zona. Sobre las causas de esta escalada violenta, Vargas dijo que confluyen el abandono estatal, el cierre de los programas educativos de afectividad y sexualidad, el aumento en la criminalidad común y otros factores.
La activista también responsabilizó al Poder Ejecutivo, pues considera que desde las altas esferas del poder político se ha hecho “muy mal manejo” del abordaje de los derechos de las mujeres y que los programas del Instituto Nacional de las mujeres “han fracasado”.
Florencia Santoni, también de Acoprom, agregó que además la Municipalidad —trabajando en conjunto con los colectivos de mujeres— estaba por abrir una Oficina de la Mujer para realizar actividades de prevención, información y atención, pero que en eso el Inamu propuso hacer un Punto Violeta —que solo brinda información, no atención— y eso congeló el proceso, que sigue estancado.
Vargas señaló las actitudes machistas que se esgrimen desde la Presidencia de la República y la falta de voluntad para trabajar en el tema de prevención de la violencia como responsables directos de que su comunidad esté siendo gravemente afectada por violencia sexista y sexual, aunque destacó el trabajo que han realizado las activistas locales exigiendo sus derechos e incidiendo en distintos espacios.
Consultado por el Semanario sobre los señalamientos de las activistas y las acciones que está realizando, el Inamu enumeró una serie de actividades que ha realizado en la zona como el proceso de formación “Avanzamos mujeres” para el empoderamiento y la prevención de la violencia, la participación en la Red Local de Atención y Prevención de la Violencia en Cóbano (de la que algunas activistas dicen haber sido excluidas), el traslado del Punto Violeta de Puntarenas al distrito de Cóbano y el financiamiento de iniciativas productivas en el territorio a través del programa Fomujeres.
Finalmente la institución destacó que estaban trabajando en “coordinación permanente” con la intendencia de Cóbano y que “esta voluntad política a nivel local ha permitido fortalecer las acciones institucionales, facilitar procesos comunitarios y avanzar hacia una respuesta territorial más integral, sostenible y acorde con las realidades y necesidades específicas del distrito”.
Este medio también consultó al Ministerio de Educación Pública sobre el impacto del cierre de los programas de educación sexual y la ausencia de programas preventivos de violencia, pero al cierre de esta edición no se recibió respuesta.
La entrada Escalada de violencia sexual en Cóbano acecha a turistas y mujeres locales aparece primero en Semanario Universidad.
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