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Maria Nuñez Chacón
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Al 27 de febrero de 2026, el tipo de cambio de referencia para la venta se ubica en ¢474,25 por dólar estadounidense. Desde el 1° de enero de este año, el dólar ha disminuido unos ¢27,15, momento en que se ubicó en ¢501,4, lo que equivale a una apreciación acumulada del colón cercana al 5%.
El tipo de cambio de referencia para la venta que es calculado diariamente por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) con base en la información suministrada por las entidades autorizadas que participan del mercado cambiario.
De acuerdo con Roxana Morales, economista y coordinadora del Observatorio Económico y Social (OES) de la Universidad Nacional (UNA) desde una perspectiva histórica, el nivel actual resulta particularmente relevante. La última vez que el dólar se situó cercano al ¢476 (arriba incluso del promedio para este 27 de febrero) fue en junio de 2005, es decir, hace más de veinte años.
“El máximo reciente se registró el 23 de junio de 2022, cuando el tipo de cambio alcanzó ¢698,4 por dólar. Desde entonces y hasta la fecha, el tipo de cambio ha disminuido aproximadamente ¢224, lo que representa una reducción cercana al 32%. Esto refleja un cambio significativo en las condiciones del mercado cambiario en los últimos años”, detalló la experta.
La apreciación del colón ha sido mucho más intensa en lo que va del año 2026, de hecho, en términos interanuales, al comparar el período del 1° de enero al 25 de febrero de 2025 -cuando se ubicó el tipo de cambio en ¢476,58- con el mismo lapso de 2026, se observa una diferencia importante en la magnitud del ajuste cambiario. En 2025, el tipo de cambio bajó de ¢512,73 a ¢508,42, lo que implicó una reducción de ¢4,3 (alrededor de 0,8%). En cambio, en 2026 descendió de ¢501,42 a ¢476,58, o sea, cayó ¢24,8 (cerca de 5%).
Morales indicó que la evolución reciente del mercado cambiario en Costa Rica obedece a la interacción de factores estructurales y coyunturales que han fortalecido de manera sostenida la oferta neta de divisas, generando presión a la baja sobre el tipo de cambio.
Uno de los factores más determinantes en términos estructurales ha sido el mayor dinamismo de las exportaciones, particularmente las asociadas al régimen especial de zonas francas, así como la expansión del turismo, el ingreso de inversión extranjera directa y el menor déficit comercial.
Adicionalmente, se ha dado una baja en la factura petrolera, debido a menores precios internacionales de los combustibles, lo que ha implicado una moderación en la demanda de dólares para financiar las importaciones. En 2025, las importaciones de combustibles fueron inferiores en aproximadamente $519 millones respecto a 2022 y en $302 millones en comparación con 2024.
“En cuanto a los factores coyunturales, sobresalen los mayores ingresos de divisas asociados a la temporada alta del turismo y la conversión de dólares a colones por parte de empresas para atender obligaciones en moneda nacional, tales como planillas, impuestos y cargas sociales, así como procesos puntuales de liquidación de personal en algunas empresas transnacionales”, añadió la experta.
Con estos niveles de tipo de cambio hay sectores que deben tomar acciones para no verse tan impactados, como son las familias con pagos en dólares e ingresos en colones y pequeñas o medianas empresas (PYMES) con ingresos y gastos mezclados, donde un cambio pequeño se siente grande en el presupuesto.
Juan Pablo Arias, estratega de inversiones de BN Valores destacó que en el caso de las familias con deudas en dólares e ingresos en colones es un buen momento para aprovechar la baja en el pago de cuotas para amortizar o revisar un plan de conversión a colones, porque el riesgo está en comprometerse a largo plazo con una moneda que puede cambiar de dirección.
Por otra parte, si paga servicios en dólares, como suscripciones, alquileres, educación o viajes, ponga un techo mensual en colones (aunque el pago final sea en dólares) y evite que “lo barato” lo lleve a gastar más: la ganancia real es en el presupuesto.
“Si la persona gana en dólares, lo mejor es que no convierta todo en un solo día, sino que lo convierta por partes para promediar el tipo de cambio y proteger su flujo de caja familiar. Para negocios que exportan o cobran en dólares y pagan costos en colones, el impacto es directo: el mismo ingreso en dólares compra menos colones”, explicó Arias.
La acción clave para estas empresas es proteger los márgenes de ganancia, revisar los precios, renegociar plazos y alinear su tesorería; y para compañías importadoras o con gastos en dólares, el tipo de cambio bajo puede mejorar costos, pero el error común es creer que será permanente.
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