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Vinicio Chacón Soto
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El hecho de que las personas divulguen información en redes sociales sobre sus actividades tanto laborales como privadas, sirve a organizaciones criminales para llevar a cabo los llamados secuestros virtuales.
Se trata de una modalidad delincuencial que preocupa en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) pues según se explicó esta semana en conferencia de prensa, en la que se reportó un aumento del 625% en los casos de secuestro virtual en el país, registrando 58 casos entre enero y mayo de 2026 frente a solo 8 en el mismo periodo del año anterior. Las provincias con mayor incidencia son San José, Cartago y Alajuela
Según explicó Pablo Calvo, jefe a.i. del Departamento de Investigaciones Criminales del OIJ, esta modalidad de secuestro ya cuenta entre sus víctimas a “topógrafos, ingenieros, personas emprendedoras de pymes, por ejemplo, Catering Services, hemos tenido bastantes, tenemos personas que dan este servicios de discomóvil o servicios musicales”.
Explicó que a diferencia del conocido secuestro extorsivo, en que la víctima es privada de su libertad de forma física, en estos casos las víctimas son contactadas por supuestos clientes, quienes les citan en un sitio específico y una vez allí, mediante video llamada se les amenaza con que supuestamente son vigiladas por una persona armada y se les indica que no se pueden mover ni contactar a nadie, más allá de la gestión del pago que se exige.
Calvo detalló que en estos casos las organizaciones criminales se valen de la información que las víctimas mismas divulgan en redes sociales para hacer un trabajo de “ingeniería social”, es decir, se informan sobre las actividades realizadas ese día, si por ejemplo llevó niños a la escuela, con lo cual “la persona entra en pánico, entra en un tipo de histeria, por decirlo así, emocional”, por lo cual también se le denomina a este tipo de modalidad delictiva secuestro psicológico o emocional, “porque juegan con la emoción de la víctima”.
El investigador expuso dos ejemplos. Uno en que una persona que tiene un servicio de comidas fue citada en un sector de Orotina. En ese caso, el familiar que acudió a un banco informó al cajero de la situación, de manera que el OIJ pudo llegar a rescatar a la persona quien estuvo esperando cinco horas.
El otro caso fue el primero documentado fue el de una persona decoradora de interiores que supuestamente iba a hacer un trabajo en una vivienda en Goicoechea, “fue citada en una calle donde en apariencia había una casa muy grande, de un estatus social alto, pero no tenía nada que ver con el asunto y estando ahí en el sitio fue cuando la privaron virtualmente” de su libertad.
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Calvo detalló que lo pagado en rescates ha oscilado entre 15 o 20 millones de colones, “pero últimamente también hemos tenido algunos casos de plataformas de transporte en donde obviamente el monto que les piden es muy bajo”.
“Eso va a depender mucho del tipo de ingeniería social que ha realizado el grupo criminal en torno a la actividad que desarrolla la posible víctima. Por ejemplo, hemos tenido casos de catering service, arquitectos, ingenieros. Hemos tenido personas de empresas que se dedican a hacer, por ejemplo, canchas sintéticas, personas también que se dedican a realizar algún tipo de trabajo de iluminación, de fontanería, etcétera”.
Por ello, subrayó que cuando se haga ese tipo trabajos a domicilio “cerciórese de pedirle información a la persona a la cual le está pidiendo sus servicios. Eso es importantísimo”. Dijo que no se trata nada más de pedir un número de teléfono celular, sino preguntar a qué se dedica, si tiene un número de oficina y hacer llamadas previas para verificar si efectivamente “esa persona realmente es quien dice ser”.
También sugirió designar una frase o palabra clave entre las personas más cercanas, de manera que si llega a estar en riesgo o en peligro lo pueda comunicar. Al respecto mencionó el ejemplo de una llamada tripartita, “inicialmente contactan a la víctima y posteriormente al padre”, según un ejemplo que citó.
Además señaló que “si sienten duda de que van a ir a determinado sitio y ve que algo no está como cuadrando muy bien”, que contacten a familiares y les compartan su ubicación en tiempo real.
Insistió finalmente, en que “tratemos de ser un poco más cautos con pasar información eh que publicamos absolutamente todo en torno a nuestras vidas”, “porque eso sirve también para lo que es el fraude informático”.
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