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Conciencia
El poder de una meta
Reducir la tasa de homicidios de 16.3 a 8 por cada cien mil habitantes en diez años podría salvar miles de vidas y transformar el futuro del país.
María del Carmen Aceña
11 de mayo de 2026
|
00:03h
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La vida humana debería estar al centro de cualquier prioridad nacional. En Guatemala, aproximadamente cada tres horas ocurre un homicidio. Desde hace más de una década, en la Coalición por la Seguridad Ciudadana, seguimos el comportamiento de los homicidios. Con el tiempo hemos aprendido que no basta quedarse con los datos, ya que estos generan información y guían para intervenciones efectivas. La violencia tiene territorios, horarios y patrones que se repiten. Entenderlos permite orientar mejor las decisiones y las acciones de prevención.
Guatemala ha logrado avances importantes. En 2009 la tasa llegó a 46.4 homicidios por cada cien mil habitantes. Hoy la cifra ronda los 16.3. La reducción ha sido significativa y demuestra que sí es posible mover indicadores complejos cuando existe coordinación institucional, focalización territorial, continuidad de esfuerzos y ante todo voluntad.
Sin embargo, reducir la tasa hacia niveles cercanos a ocho homicidios por cada cien mil habitantes representa un desafío distinto. Ya no se trata solo de patrullajes, capturas o prevención. El reto obliga a pensar en una visión más amplia de desarrollo, fortalecimiento institucional y seguridad.
Cuando uno revisa experiencias internacionales encuentra que los países que lograron reducciones significativas en homicidios no dependieron únicamente de más policías o de llenar cárceles. Hubo crecimiento económico, más oportunidades de empleo, mejoras educativas y continuidad en las políticas públicas. Pero también existió una decisión sostenida de enfrentar al crimen organizado y recuperar territorios donde el Estado había perdido capacidad de control.
República Dominicana es un caso cercano que vale la pena observar. Entre 2011 y 2025 logró bajar su tasa de homicidios de alrededor de 25 a menos de nueve por cada cien mil habitantes. No ocurrió de un año para otro ni por una sola medida. Hubo crecimiento económico, mejor coordinación institucional, intervenciones focalizadas y continuidad en las políticas de seguridad.
La meta de un dígito en homicidios exige visión, carácter, continuidad y Estado de derecho.
Actualmente, Guatemala debe dimensionar el peso del crimen organizado transnacional. Las extorsiones, el narcotráfico, el tráfico ilícito de personas y armas, así como las estructuras que siguen operando desde las cárceles, cambiaron el tipo de amenaza que enfrenta el país. Por ello, urge fortalecer la inteligencia criminal y estratégica, combatir las economías ilegales, recuperar territorios y evitar la captura de instituciones por redes criminales.
El sistema penitenciario merece especial atención. Las cárceles no pueden seguir funcionando como espacios donde se fortalecen estructuras criminales, se coordinan extorsiones o se amplían redes delictivas. Recuperar el control efectivo del sistema penitenciario es indispensable.
Por ello, alcanzar una meta de ocho homicidios por cada cien mil habitantes requiere pensar en un verdadero proyecto de nación. Significa construir acuerdos que trasciendan gobiernos.
En materia de seguridad implica fortalecer las instituciones de la justicia criminal, recuperar el control del sistema penitenciario y crear más oportunidades para los jóvenes. Reducir la violencia homicida también pasa por cerrar espacios a las economías ilegales y por llegar con más Estado a los territorios más afectados.
El próximo Enade sobre seguridad y desarrollo presenta una oportunidad importante para discutir cómo avanzar hacia esa meta. Funcionarios, técnicos, sociedad civil, comunidades, empresarios, organismos internacionales y ciudadanos pueden aportar experiencias y propuestas para construir una hoja de ruta viable.
Si se logró reducir de manera importante la tasa de homicidios anteriormente, bajar a menos de un dígito es desafiante, pero no imposible. Toca construir y sostener una estrategia que salve miles de vidas y desarrolle el país.
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