Prensa Libre
New member
205 años de independencia
El Acta de la Independencia: ¿dónde y cómo se encuentra el histórico documento?
Además del significado que tiene para los países centroamericanos, esta pieza ha tenido una interesante historia de sobrevivencia.
Ana Lucía Mendizábal Ruiz
15 de septiembre de 2026
|
06:12h
Añadir
en Google
Unirse al
canal
Añadir
en Google
Unirse al
canal
Compartir en Facebook
Compartir en X
Compartir en LinkedIn
Compartir en Whatsapp
Copiar enlace
Guardar artículo
El historiador Miguel Álvarez y el director del Archivo General de Centroamérica Haroldo Zamora observan el Acta de la Independencia original. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
Con mascarillas y guantes quirúrgicos, Haroldo Zamora, director del Archivo General de Centroamérica, y Carolina Ferrer, asistente de dirección de la misma entidad, llegan a uno de los salones del recinto para mostrar a Prensa Libre un verdadero tesoro: el Acta de la Independencia de Centroamérica.
La pieza está encuadernada junto a otros documentos llamados Juramentos de los pueblos, que datan de la época de la firma. El ejemplar está rodeado por cartón libre de ácido, forrado con pellium (un material que lo protege del polvo). Además, está amarrado con cinta de castilla de un grosor específico lo que evita que se dañen las orillas del encuadernado, como lo explica Ferrer.
El ejemplar encuadernado que contiene el Acta de la Independencia requiere de cuidados especiales. (Foto Prensa Libres: Esbin García)
“Tenemos un protocolo autorizado mediante un acuerdo ministerial para el manejo de los documentos. Debemos usar mascarilla que no permite que partículas de saliva le hagan daño al documento”, asegura Zamora. El director comenta que otra de las medidas que deben observarse es la de no tomar fotografías con flash.
“Podemos constatar que está perfectamente conservada y bien cuidada”, señala el historiador Miguel Alfredo Álvarez, director del Museo Nacional de Historia, quien acompaña la visita.
En este tomo se encuentra el Acta de la Independencia original junto a los documentos llamados Juramentos de los pueblos. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
En marzo de este año, el acta fue devuelta a las instalaciones centrales del Archivo General de Centroamérica, junto con otros cuatro documentos históricos manuscritos, luego de que, en 2022, el gobierno anterior, mediante el mediante el Acuerdo Ministerial 768-2022, creó una extensión de este archivo para poder exhibir esas piezas en el Museo Nacional de Arte de Guatemala (Munag). En esos procesos, tanto de salida del archivo como de su retorno, según refiere Zamora, hubo siempre acompañamiento del Departamento de conservación y restauración de bienes muebles (Cerebiem).
LECTURAS RELACIONADAS
[IMG alt="La escritora argentino española Clara Obligado visita Guatemala para impartir cursos en la librería Sophos. La escritora se vio obligada a exiliarse en España tras el golpe militar de 1976, fue de las primeras mujeres en imoartir talleres de escritura creativa de forma independiente y en la Universidad Nacional de Educación a Distancia.Entre sus libros se encuentran Exilio, Tres maneras de decir adiós, Todo lo que crece, El libro de los viajes equivocados, Un árbol de compañía, La hija de Marx La biblioteca del agua, entre otros.
Fotografía Prensa Libre: María Reneé Barrientos Gaytan. 01-09-2026"]https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2026/09/ACE-01092026-MRB-ESCRITORA-CLARA-OBLIGADO-008.jpg?quality=52&w=150&h=150&crop=1[/IMG]
Clara Obligado: “Yo me siento parte de un país en movimiento”

Semana de Guatemala: la propuesta de Sophos para celebrar al país durante septiembre 2026
El hallazgo y la conservación
Luego de 1821, transcurrieron décadas antes de que alguien se preguntara acerca del destino que había tenido el acta. Miguel Álvarez explica que siendo un documento de Estado estuvo resguardado en el que entonces se llamaba Archivo General de la Nación. Incluso, asegura que, con motivo del centenario de la Independencia en 1921, se organizó una exposición con objetos relacionados con la emancipación política en el llamado Palacio de Cartón, pero el acta no apareció a tiempo.
Irónicamente, el no haber sido encontrada pudo haberla salvado. “La historia nunca supone lo que no sucedió, pero podemos platicarlo: si hubiera estado en 1921 posiblemente la hubieran llevado al Palacio de Cartón y ahí hubo un incendio y se quemó todo… podría haberse perdido”, anota el historiador.
En esta página quedaron consignadas las 13 firmas con las que se estableció la declaración de Independencia. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
El acta estaba traspapelada y no fue sino hasta cuando los historiadores José Joaquín Pardo y Pedro Pérez Valenzuela se dieron a la tarea de clasificar documentos del archivo cuando, casualmente, el 15 de enero de 1934 encontraron el acta. “Fue un rescate”, apunta Zamora. A partir de entonces comenzó a llamar la atención y ya se le clasificó dentro del archivo.
En 1971, con el afán de proteger y preservar el acta se tomó la decisión de encuadernarla y laminarla. “En ese momento se consideró que era una de las mejores acciones de conservación que se podían realizar”, refiere el director del archivo, que admite que los criterios de conservación han cambiado a través de los años.
En el ejemplar encuadernado se encuentra una anotación: “El trabajo de laminación de estos valiosos documentos se realizó en el departamento de conservación del Archivo General de Centroamérica el 4 de marzo de 1971 y finalizó el 27 de agosto del mismo año. Las instrucciones para esa labor y sus diferentes procesos fueron dadas por el director historiógrafo Arturo Valdés Oliva y la obra material ejecutiva estuvo a cargo del experto técnico restaurador Leonel Zarazúa Ramírez, quien siguió en la universidad de México un curso de especialización en los distintos aspectos de este trabajo”.
El Acta de la Independencia fue laminada en 1971. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
Un documento fundacional
“Debemos tener claro que el Acta de la Independencia es un documento de Estado, incluso algunos folios están impresos en el papel que pertenece al reinado de Fernando VII de España, correspondiente a los años de 1820 a 1821. Es lo que ahora llamamos papel sellado. Todo el lenguaje del acta sigue el mismo protocolo oficial y quienes intervinieron eran funcionarios”, asegura Miguel Álvarez.
Asegura, el historiador, que la independencia en Guatemala se diferenció de los de otros países porque no se originó por una guerra. “Fue un acto de pacto. Surgió de un plan pacífico, entonces no hubo derramamiento de sangre. La sangre viene después de la independencia y no por los españoles, sino entre los mismos centroamericanos”, expone. Indica que se utilizó la palabra próceres para definir a los personajes involucrados que fueron de varias corrientes. “Dentro de los próceres vamos a ver funcionarios de Estado, algunos españoles, otros criollos y mestizos. De distintas corrientes pero a todos se les acomoda con este nombre”, enfatiza.
Asevera que el Acta de Independencia puede verse como la “Fe de edad de Guatemala”, porque a partir de su firma se iniciaron los procesos que la llevaron a convertirse en una República.
LECTURAS RELACIONADAS

Festival de Independencia de Ciudad Cayalá: cultura, historia y música del 12 al 20 de septiembre

“Latente 3”, un espacio que promueve el arte en favor de la educación
De entre los 18 artículos que la componen, el historiador destacada los siguientes puntos:
- La declaración de la Independencia absoluta, que estaba condicionada a la aprobación de un congreso.
- La creación del congreso, con miembros de todas las diputaciones provinciales que componían el Reino de Guatemala y que estaba integrado por un diputado por cada 15 mil habitantes. Siguiendo el proceso que se había hecho para los constituyentes a Cádiz, el congreso tenía que establecerse en la Ciudad de Guatemala a más tardar el 1 de marzo de 1822.
- El acta también contempla el nombramiento de una Junta Provisional Consultiva, la cual tenía que entregar sus cargos el día que se instalara el congreso.
- A propósito de la celebración, se deja asentado en distintos puntos del documento que debía realizarse una misa, un acto organizado por el Ayuntamiento y acuñarse una moneda.
- También se incluyeron cláusulas referentes a las normas a seguir con base en la declaración, tales como el respeto irrestricto a la Iglesia católica.
- Además, se instruyó que debían hacerse impresiones del acta, junto a un manifiesto que tenía que enviarse a todas las diputaciones provinciales.
Primera página del manifiesto que acompañó las impresiones del Acta de Independencia. (Foto Prensa Libre: Cortesía Museo Nacional de Historia)
Segunda página del manifiesto. ((Foto Prensa Libre: Cortesía Museo Nacional de Historia))
Tercera página del manifiesto. (Foto Prensa Libre: Cortesía Museo Nacional de Historia)
Álvarez refiere que tanto la primera impresión que se hizo del acta como el manifiesto se encuentran en el Museo Nacional de Historia, que él dirige. “No están en exhibición, pero están en resguardo”, enfatiza. Añade que una de las curiosidades que pueden observarse es que en el acta original no se incluyó el inciso 9, mientras que en la primera impresión ya se encuentra. “Lo bueno fue que no tocaron la original para corregirla”, expresa el historiador.
Invitación a la Jura de la Independencia y una misa que se celebraron el 23 y 24 de septiembre, respectivamente. (Foto Prensa Libre: Cortesía Museo Nacional de Historia).
El historiador explica que para difundir la noticia en todo el territorio también se utilizaban los llamados bandos, que se leían en las diversas poblaciones y posteriormente se fijaban en un espacio visible. En el documento también se instruía a los habitantes acerca de las normas que debían seguir, de acuerdo con lo dispuesto. De este documento también hay copia en el Museo Nacional de Historia.
El bando que fue difundido en las diversas poblaciones del que antes fue el Reino de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Museo Nacional de Historia)
Álvarez señala que luego de la firma, se emitió una orden para que todos los españoles que vivían en Guatemala juraran ante el acta. “Podían vivir en Guatemala pero ya no bajo la autoridad del rey, sino la del nuevo gobierno”, explica.
—-
Se puede visitar
El director del Archivo General de Centroamérica señala que aunque el Acta de la Independencia no es una pieza de exhibición, tanto guatemaltecos como extranjeros interesados en conocerla, pueden hacerlo si siguen los protocolos. Ferrer indica que para poder tener acceso a este documento se debe presentar una carta de solicitud dirigida al director de la entidad junto al DPI o pasaporte.
Además, los funcionarios exponen que en el segundo nivel del recinto se encuentra un facsímil del acta que puede apreciarse sin necesidad de realizar la gestión anterior. El Archivo General de Centroamérica está ubicado en la 4ª avenida 7- 41 zona 1 y abre sus puertas de lunes a viernes, de 8 a 16 horas.
Sigue leyendo...