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Fernando Esponda
Guest
Uno sabe que, inexorablemente, en un momento de la vida llegará a ser un viejo de mierda, una persona que no comprende el mundo que lo rodea y, por tanto, todo le parece mal y se queja. Lo que no esperaba es que antes de cumplir 40 años ya empezaran a asomar reacciones de este tipo en mi persona. Pero debo aceptarlo. Luego de atomizar a mi entorno cercano con esta obsesión he decidido como terapia...
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