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Adair Mendez
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En un contexto marcado por la sobreestimulación digital y el consumo acelerado de imágenes, la Galería UCR inauguró dos exposiciones que proponen una experiencia distinta: detenerse, observar y contemplar. Meditaciones, del artista Sergio Guillén Berrocal, y Trascendiendo el umbral: papel, agua y curiol, de Magda Córdoba Suárez, estarán abiertas al público como parte de la nueva temporada expositiva del espacio universitario hasta el 26 de agosto.
Aunque ambos artistas trabajan desde técnicas y procesos diferentes, sus propuestas convergen en una reflexión sobre el tiempo, la atención y la relación del ser humano con su entorno.
Para Sergio Guillén, artista, ilustrador y docente de la Universidad de Costa Rica (UCR), la exposición nació como una respuesta a la velocidad con la que hoy se producen y consumen las imágenes.
“La pintura puede proponer una relación diferente con el tiempo. Una obra permanece frente a nosotros, se puede revisitar y no revela necesariamente todo de inmediato”, afirmó Sergio Guillén.
“La serie nace de la necesidad de volver a una relación más íntima y pausada con la pintura, lejos de las exigencias inmediatas del trabajo comercial y de la velocidad con la que normalmente producimos y consumimos imágenes”, explicó a UNIVERSIDAD.
El artista, formado en pintura en la UCR y en ilustración en el Camberwell College of Arts de Londres, desarrolló las obras sin bocetos previos, permitiendo que cada pintura evolucionara conforme avanzaba el proceso creativo. Según explicó, esa metodología convierte cada pieza en una construcción abierta, donde las formas aparecen de manera intuitiva y no responden a una imagen preconcebida.
Esta lógica también se refleja en el uso de paletas reducidas de color. Más que una decisión estética, Guillén las entiende como una forma de disminuir el ruido visual y concentrar la atención en pequeños matices de luz, temperatura e intensidad.
En esa misma línea, el artista considera que la pintura puede ofrecer una experiencia distinta frente a la inmediatez de las pantallas.
La artista visual Magda Córdoba trabaja en “Espíritu matérico #44” (2026), una obra realizada con pigmentos curiol y acuarela sobre papel que forma parte de su investigación sobre materiales ancestrales y memoria cultural. (Foto: Cortesía)
La memoria de la tierra
La propuesta de Magda Córdoba parte de otra técnica, pero llega a una reflexión similar. La artista visual incorporó desde 2020 los curioles —pigmentos minerales utilizados por las comunidades ceramistas de Guaitil y San Vicente de Guanacaste— como materia prima para sus acuarelas, luego de un proceso de investigación que transformó su manera de entender la pintura.
Córdoba explicó que el interés por estos materiales surgió años después de visitar una exposición del artista coreano Lee Ufan en el Museo Guggenheim, experiencia que marcó un punto de inflexión en su trayectoria artística.
“Los curioles cambiaron completamente mi relación con la pintura. Dejé de pensar únicamente en controlar el resultado para aprender a dialogar con el comportamiento del agua, el papel y el pigmento”, señaló.
Para la artista, trabajar con estos pigmentos también representa un vínculo con la memoria y el patrimonio cultural costarricense. “Son portadores de memoria. Conservan la historia de un territorio y de una comunidad que ha resguardado este conocimiento durante generaciones”, indicó.
Además, explicó que esta investigación le permitió reconectar con parte de su historia familiar, ya que su bisabuela paterna era originaria de Santa Cruz de Guanacaste.
Carolina Parra Thompson, curadora de la temporada expositiva de la Galería UCR, acompañó el proceso de selección y montaje de las muestras de Sergio Guillén y Magda Córdoba. (Foto: Cortesía)
Un espacio para contemplar
La curadora de la muestra, Carolina Parra Thompson, explicó que reunir ambas propuestas respondió al interés de la Galería UCR por activar distintos espacios expositivos y ofrecer al público una experiencia diversa, donde dos lenguajes artísticos dialogan desde sus diferencias.
Según Parra, aunque cada artista desarrolla procesos creativos particulares, el montaje permite generar contrastes entre “la expresión de la mancha” presente en la obra de Córdoba y “la vibración del color” característica de Guillén.
La curadora considera que este diálogo adquiere especial relevancia en la actualidad, cuando las dinámicas cotidianas dificultan detenerse a observar.
“La vida contemporánea y los dispositivos electrónicos nos alejan de experiencias concretas. Las personas artistas nos convocan, a través de sus obras, a tomarnos el tiempo de observar, reflexionar y dialogar con las imágenes propuestas”, manifestó a UNIVERSIDAD.
Desde su perspectiva, la Galería UCR cumple un papel importante al acercar este tipo de propuestas a la comunidad universitaria y promover espacios donde el arte funcione como una experiencia de encuentro y sensibilización. Ese también es el propósito que ambos artistas esperan despertar en quienes recorran las exposiciones.
Guillén afirmó que no busca que el público encuentre una interpretación específica, sino que experimente “la sensación de haber hecho una pausa”. Por su parte, Córdoba espera que las personas “se permitan contemplar” y comprendan que los curioles “no son únicamente un material; son el punto de encuentro entre una herencia ancestral y una práctica artística contemporánea”.
Sergio Guillén Berrocal, artista, ilustrador y docente de la Universidad de Costa Rica, presenta Meditaciones, una exposición que invita al público a hacer una pausa y contemplar la pintura desde otra temporalidad. (Foto: Cortesía)
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