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Betty Jumbo
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Empecemos por María, una chef de 60 años. Vivió toda su vida en La Habana donde se jubiló. En noviembre de 2025 arribó a Quito y llegó para quedarse, al menos por ahora. Ese mismo destino escogió, Sol Álvarez con su esposo y sus dos hijos pequeños. Ellos decidieron irse de La Habana en junio de 2024 y finalmente, pisó suelo ecuatoriano un viernes de febrero de 2026.
Pero desde el miércoles 4 de marzo, ya no será tan fácil llegar a Ecuador, luego de que el presidente Daniel Noboa rompiera relaciones con Cuba. Declaró persona ‘non grata’ al Embajador cubano en Ecuador y pidió a la delegación diplomática abandonar el país en 48 horas.
La grave crisis que atraviesa Cuba empuja a sus ciudadanos a dejar su país para establecerse en Ecuador, Panamá, México y Estados Unidos, su principal destino.
Tras la caída de Nicolás Maduro, la situación es aún más crítica porque ya no llegan el petróleo ni combustible venezolanos, para el transporte público y las termoeléctricas, que abastecen de electricidad a la isla. Alimentarse es casi un privilegio, porque no hay alimentos: no se producen ni se pueden importar, por la falta de divisas.
María y Sol Alvarez no se conocen, pero vivieron la misma desesperanza, carencias y dificultades; y por eso, abandonaron familia y amigos, para empezar de cero en Quito.
La migración de cubanos a Ecuador en la actualidad es baja frente a la que hubo en 2008, cuando Ecuador abrió sus fronteras con la eliminación de los visados para todo el mundo. En el 2007 ingresaron 4 713 ciudadanos, mientras que en el 2008 lo hicieron 10 948. Entre 2008 y 2012, la Dirección Nacional de Migración registró el arribo de 106 371 cubanos y la partida de 97 923.
Esta información le puede interesar: Gobierno de Daniel Noboa declara persona ‘non grata’ al Embajador de Cuba en Ecuador; da 48 horas para su salida
Sin embargo, ese fenómeno se frenó en 2015 cuando se volvió a exigir visa y en 2025 aumentaron más controles con la exigencia de una visa de tránsito no solo para Cuba sino para más de una decena de países. Esta medida se aplica desde el 1 de septiembre de 2025.
En la actualidad, el cubano debe sacar visa y presentar una carta de invitación para ingresar a Ecuador. Ese trámite hicieron María y Sol Álvarez.
Según los datos del Ministerio del Interior, entre 2024 y 2025 arribaron 17 828 cubanos, de los que 5 237 se quedaron en el país.
María escapó de la hambruna, de la falta de luz, de la falta de trabajo, de la escasez de medicinas, del país donde casi ya no hay nada. Escogió Ecuador, porque una amiga le habló muy bien del país. Es una migrante regularizada.
María llegó al país en noviembre de 2025 desde La Habana huyendo de la crisis.
Sus 1 500 pesos de pensión mensual (menos de 63 dólares) no alcanzaban para comprar una libra de arroz 250 pesos) o una botella de aceite, que está en 1 000 pesos. No tienen frutas y lo poco que hay es caro.
Fue en el ‘Periodo Especial’ que empezó la crisis que atraviesa Cuba. ¿Por qué se llama ‘periodo especial’. Ese “nombre muy bonito le pusieron para denominar la hambruna total”, responde con nostalgia. El ‘Periodo Especial’ comenzó tras la caída de la Unión Soviética en 1991 que dejó de abastecer petróleo a la isla. El covid-19 golpeó más a los habitantes, que quedaron enfermos o con secuelas, como ella.
Ella no sabe si tomó una sabia decisión al venir a Ecuador, pero al mismo tiempo se dice así misma que primero no tiene con qué para regresar a Cuba y segundo, solo iría para morirse. No hay medicamentos y aquí en Ecuador los médicos del Pablo Arturo Suárez le salvaron la vida y recibe medicina.
Al llegar a Quito le detectaron un coágulo en un pulmón, un sangrado digestivo, obstrucción respiratoria… y fue hospitalizada de inmediato en el Arturo Suárez, donde estuvo tres semanas. Tuvo un especialista por cada enfermedad. Se sorprendió, porque en su país “socialista el sistema de salud no funciona. Fue una decisión sabia venir, porque aquí en Ecuador me salvaron la vida”.
Vive enchufada a un tanque de oxígeno y la altura de Quito no le sienta bien. Allá vivía a 59 metros sobre el nivel del mar y aquí a 2 850 metros. Usa gorra de lana y ropa abrigada, algo impensable en La Habana. Vive en una pequeña habitación, donde cocina, duerme y pasa sus días, hasta conseguir algo mejor si empieza a trabajar.
Llora y se lamenta. Casi no duerme, busca trabaja o quiere emprender, para lo cual cuenta con un RUC del Rimpe. Sabe hacer manualidades en fomix, pero también dulces cubanos; solo necesita un pequeño fondo para empezar. “En mi mente y en mis manos tengo posibilidades de hacer cosas para no morirme de hambre”.
Más información sobre el tema: Cuba rechaza la expulsión de su cuerpo diplomático de Ecuador y califica la medida de ‘arbitraria’
Sol Álvarez suena optimista, muestra alegría y hasta siento alivio de estar en Quito. En Cuba se vive con miedo a no despertarse, enfermarse, a lo que pueda pasar con los hijos, a no comer… “Vivir con miedo no es vivir”. Por eso prefirió venir a Ecuador de forma regularizada.
Sol Álvarez comezó de cero en Quito, donde piensa en emprender como lo hacía en Cuba.
Recuerda a La Habana con dolor. “No es una ciudad, sino un campo de guerra, pero sin haber recibido un solo disparo. Está llena de basura y gente triste que camina por las calles como si ya estuviera muerta, sin rumbo. Cuba tiene niños prostituyéndose, niños en la basura que buscan comida. El gobierno de Cuba, socialista, siempre hizo dependiente al pueblo y ahora lo dejó a su suerte”.
Se fue de Cuba porque le quitó a dos seres queridos. “Quizá es la razón principal por la que estoy aquí”. También, porque a Ecuador podía venir con toda su familia y permite a personas emprendedoras como ella empezar de cero y crecer.
Perdió a un ser querido en una sala de cirugías, que nunca estuvo equipada para atenderlo. En cuestión de un mes perdió a otro familiar, a su abuelita, quien murió durante los apagones. Su corazón se infartó de la desesperación de vivir más de 12 horas diarias en la penumbra. “Su corazón explotó”. Entonces, “para mí la situación política de Cuba es la culpable” de la crisis.
Aunque, dice que Ecuador no es un destino ideal para los cubanos, ya que tiene un proceso de visado -que si bien no es tan riguroso- con un proceso largo. Los cubanos que no tienen dinero y están asfixiados van a países que tienen libre visado y que no tengan dificultades para viajar. “Entonces Ecuador no es un destino esencial para estos cubanos ahora mismo”.
Sol Álvarez vive en el norte de la ciudad, donde el frío de la tarde congela a cualquiera, menos a ella y sus hijos pequeños que juegan en camiseta, bermuda y sandalias en un columpio o en una cancha de básquet. Aguanta el frío, dice, porque para ella es sinónimo de libertad. “Aquí el frío, cuando te alimentas, es totalmente diferente a un frío con hambre”.
En Ecuador quiere emprender, como lo hacía a escondidas en La Habana. Allá aprendió a elaborar tortas y a hacer arreglos para cumpleaños, matrimonios, ‘baby shower’ y fiestas familiares, para ganarse unos dólares (no cobraba en pesos).
Se hizo emprendedora, porque el sueldo simbólico que recibía de vez en cuando de la empresa del Estado donde trabajaba no le alcanzaba. Ella es especialista de talento humano y como profesional solo se puede trabajar para el Estado.
A Ecuador lo conoció por una ecuatoriana que fue a estudiar la universidad y vivía en su casa. Siempre habló de Ecuador muy bien y “cuando yo decidí irme de Cuba, Ecuador fue el lugar en que pensé”.
Información externa: La crisis migratoria cubana que involucró a Ecuador
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Pero desde el miércoles 4 de marzo, ya no será tan fácil llegar a Ecuador, luego de que el presidente Daniel Noboa rompiera relaciones con Cuba. Declaró persona ‘non grata’ al Embajador cubano en Ecuador y pidió a la delegación diplomática abandonar el país en 48 horas.
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La grave crisis que atraviesa Cuba empuja a sus ciudadanos a dejar su país para establecerse en Ecuador, Panamá, México y Estados Unidos, su principal destino.
Tras la caída de Nicolás Maduro, la situación es aún más crítica porque ya no llegan el petróleo ni combustible venezolanos, para el transporte público y las termoeléctricas, que abastecen de electricidad a la isla. Alimentarse es casi un privilegio, porque no hay alimentos: no se producen ni se pueden importar, por la falta de divisas.
María y Sol Alvarez no se conocen, pero vivieron la misma desesperanza, carencias y dificultades; y por eso, abandonaron familia y amigos, para empezar de cero en Quito.
La migración de cubanos a Ecuador en la actualidad es baja frente a la que hubo en 2008, cuando Ecuador abrió sus fronteras con la eliminación de los visados para todo el mundo. En el 2007 ingresaron 4 713 ciudadanos, mientras que en el 2008 lo hicieron 10 948. Entre 2008 y 2012, la Dirección Nacional de Migración registró el arribo de 106 371 cubanos y la partida de 97 923.
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Sin embargo, ese fenómeno se frenó en 2015 cuando se volvió a exigir visa y en 2025 aumentaron más controles con la exigencia de una visa de tránsito no solo para Cuba sino para más de una decena de países. Esta medida se aplica desde el 1 de septiembre de 2025.
En la actualidad, el cubano debe sacar visa y presentar una carta de invitación para ingresar a Ecuador. Ese trámite hicieron María y Sol Álvarez.
Según los datos del Ministerio del Interior, entre 2024 y 2025 arribaron 17 828 cubanos, de los que 5 237 se quedaron en el país.
María dejó Cuba porque allá no hay nada
María escapó de la hambruna, de la falta de luz, de la falta de trabajo, de la escasez de medicinas, del país donde casi ya no hay nada. Escogió Ecuador, porque una amiga le habló muy bien del país. Es una migrante regularizada.
María llegó al país en noviembre de 2025 desde La Habana huyendo de la crisis.
Sus 1 500 pesos de pensión mensual (menos de 63 dólares) no alcanzaban para comprar una libra de arroz 250 pesos) o una botella de aceite, que está en 1 000 pesos. No tienen frutas y lo poco que hay es caro.
Fue en el ‘Periodo Especial’ que empezó la crisis que atraviesa Cuba. ¿Por qué se llama ‘periodo especial’. Ese “nombre muy bonito le pusieron para denominar la hambruna total”, responde con nostalgia. El ‘Periodo Especial’ comenzó tras la caída de la Unión Soviética en 1991 que dejó de abastecer petróleo a la isla. El covid-19 golpeó más a los habitantes, que quedaron enfermos o con secuelas, como ella.
Ella no sabe si tomó una sabia decisión al venir a Ecuador, pero al mismo tiempo se dice así misma que primero no tiene con qué para regresar a Cuba y segundo, solo iría para morirse. No hay medicamentos y aquí en Ecuador los médicos del Pablo Arturo Suárez le salvaron la vida y recibe medicina.
Al llegar a Quito le detectaron un coágulo en un pulmón, un sangrado digestivo, obstrucción respiratoria… y fue hospitalizada de inmediato en el Arturo Suárez, donde estuvo tres semanas. Tuvo un especialista por cada enfermedad. Se sorprendió, porque en su país “socialista el sistema de salud no funciona. Fue una decisión sabia venir, porque aquí en Ecuador me salvaron la vida”.
Vive enchufada a un tanque de oxígeno y la altura de Quito no le sienta bien. Allá vivía a 59 metros sobre el nivel del mar y aquí a 2 850 metros. Usa gorra de lana y ropa abrigada, algo impensable en La Habana. Vive en una pequeña habitación, donde cocina, duerme y pasa sus días, hasta conseguir algo mejor si empieza a trabajar.
Llora y se lamenta. Casi no duerme, busca trabaja o quiere emprender, para lo cual cuenta con un RUC del Rimpe. Sabe hacer manualidades en fomix, pero también dulces cubanos; solo necesita un pequeño fondo para empezar. “En mi mente y en mis manos tengo posibilidades de hacer cosas para no morirme de hambre”.
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Sol Álvarez, una emprendedora de los cumpleaños
Sol Álvarez suena optimista, muestra alegría y hasta siento alivio de estar en Quito. En Cuba se vive con miedo a no despertarse, enfermarse, a lo que pueda pasar con los hijos, a no comer… “Vivir con miedo no es vivir”. Por eso prefirió venir a Ecuador de forma regularizada.
Sol Álvarez comezó de cero en Quito, donde piensa en emprender como lo hacía en Cuba.
Recuerda a La Habana con dolor. “No es una ciudad, sino un campo de guerra, pero sin haber recibido un solo disparo. Está llena de basura y gente triste que camina por las calles como si ya estuviera muerta, sin rumbo. Cuba tiene niños prostituyéndose, niños en la basura que buscan comida. El gobierno de Cuba, socialista, siempre hizo dependiente al pueblo y ahora lo dejó a su suerte”.
Se fue de Cuba porque le quitó a dos seres queridos. “Quizá es la razón principal por la que estoy aquí”. También, porque a Ecuador podía venir con toda su familia y permite a personas emprendedoras como ella empezar de cero y crecer.
Perdió a un ser querido en una sala de cirugías, que nunca estuvo equipada para atenderlo. En cuestión de un mes perdió a otro familiar, a su abuelita, quien murió durante los apagones. Su corazón se infartó de la desesperación de vivir más de 12 horas diarias en la penumbra. “Su corazón explotó”. Entonces, “para mí la situación política de Cuba es la culpable” de la crisis.
Aunque, dice que Ecuador no es un destino ideal para los cubanos, ya que tiene un proceso de visado -que si bien no es tan riguroso- con un proceso largo. Los cubanos que no tienen dinero y están asfixiados van a países que tienen libre visado y que no tengan dificultades para viajar. “Entonces Ecuador no es un destino esencial para estos cubanos ahora mismo”.
Sol Álvarez vive en el norte de la ciudad, donde el frío de la tarde congela a cualquiera, menos a ella y sus hijos pequeños que juegan en camiseta, bermuda y sandalias en un columpio o en una cancha de básquet. Aguanta el frío, dice, porque para ella es sinónimo de libertad. “Aquí el frío, cuando te alimentas, es totalmente diferente a un frío con hambre”.
En Ecuador quiere emprender, como lo hacía a escondidas en La Habana. Allá aprendió a elaborar tortas y a hacer arreglos para cumpleaños, matrimonios, ‘baby shower’ y fiestas familiares, para ganarse unos dólares (no cobraba en pesos).
Se hizo emprendedora, porque el sueldo simbólico que recibía de vez en cuando de la empresa del Estado donde trabajaba no le alcanzaba. Ella es especialista de talento humano y como profesional solo se puede trabajar para el Estado.
A Ecuador lo conoció por una ecuatoriana que fue a estudiar la universidad y vivía en su casa. Siempre habló de Ecuador muy bien y “cuando yo decidí irme de Cuba, Ecuador fue el lugar en que pensé”.
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