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Ohigginis Arcia
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Panamá vivirá este año una de las conmemoraciones históricas más importantes de las últimas décadas. La celebración de los 200 años del Congreso Anfictiónico no solo recordará el encuentro de las nacientes repúblicas americanas impulsado por Simón Bolívar en 1826, sino que también servirá para reivindicar el papel cultural del istmo como puente entre pueblos, ideas y tradiciones de América Latina.
Para la ministra de Cultura, María Eugenia Herrera, la conmemoración representa una oportunidad para reafirmar la identidad histórica de Panamá como un territorio destinado al diálogo entre naciones. A su juicio, el evento consolida la imagen del país como epicentro de la diplomacia cultural y como un espacio donde convergen ideas, consensos y proyectos de integración regional.
La funcionaria destacó que la celebración permitirá devolver protagonismo a lugares emblemáticos como el Palacio Bolívar y el Salón Bolívar, ubicados en el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá. Fue precisamente en ese recinto donde, en junio de 1826, sesionaron los delegados convocados por Bolívar con la intención de construir una alianza permanente entre las repúblicas americanas recién independizadas.
Hasta la fecha, 68 delegaciones internacionales han confirmado su participación en las actividades del Congreso Anfictiónico, que se celebrará del 20 al 27 de junio de 2026. Entre ellas figuran siete delegaciones encabezadas por jefes de Estado, además de 32 representadas por ministros o viceministros, cuatro por secretarios generales de organismos internacionales y 25 por embajadores en misión especial y otros altos funcionarios.
Más allá de su relevancia histórica, Herrera considera que el Bicentenario constituye una herramienta para fortalecer la identidad nacional y acercar a las nuevas generaciones a un episodio fundamental de la historia latinoamericana.
Según explicó, la conmemoración busca rescatar los ideales de unidad, cooperación y solidaridad regional promovidos por el Libertador, así como reflexionar sobre su vigencia en el contexto actual.
El Ministerio de Cultura desempeñará un papel central en la organización de las actividades conmemorativas. Como integrante de la comisión oficial creada para coordinar el Bicentenario, la institución trabaja junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras entidades estatales en una agenda que combina divulgación histórica, cooperación internacional y promoción cultural.
La conmemoración adquiere una dimensión adicional tras la reciente declaratoria de la Ruta Transístmica Colonial como Patrimonio Mundial de la Unesco. Para la ministra, ambos acontecimientos están estrechamente vinculados porque reflejan la importancia histórica de Panamá como punto de conexión entre pueblos, culturas y continentes.
Según explicó, el Casco Antiguo y el Palacio Bolívar constituyen un punto de encuentro entre ambas historias. Mientras la nueva declaratoria reconoce el papel de las rutas coloniales en el comercio global y en la primera globalización, el Congreso Anfictiónico simboliza la vocación diplomática del Istmo y su papel como escenario de diálogo entre las naciones americanas.
La agenda cultural diseñada para el Bicentenario incluye una amplia programación artística, académica y educativa. Durante las últimas semanas ya se han desarrollado actividades inspiradas en la efeméride, entre ellas el concierto Mil corazones, una misión, en el que participaron más de mil niños y jóvenes de la Red de Coros y Orquestas Juveniles de Panamá.
Las celebraciones continuarán con foros internacionales, conversatorios, presentaciones literarias y espectáculos artísticos organizados en colaboración con distintos países. Entre los eventos destacados figuran presentaciones del Ballet Nacional de Panamá junto a artistas invitados de Inglaterra, conciertos de músicos de Turquía, Costa Rica y Grecia, además de exposiciones y actividades académicas vinculadas al legado bolivariano.
Para Herrera, la programación va más allá de una simple celebración histórica. En ese sentido, considera que Panamá vuelve a ocupar el papel que desempeñó hace dos siglos: el de un puente para el encuentro, el diálogo y la construcción de una visión compartida de América Latina.
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Para la ministra de Cultura, María Eugenia Herrera, la conmemoración representa una oportunidad para reafirmar la identidad histórica de Panamá como un territorio destinado al diálogo entre naciones. A su juicio, el evento consolida la imagen del país como epicentro de la diplomacia cultural y como un espacio donde convergen ideas, consensos y proyectos de integración regional.
La funcionaria destacó que la celebración permitirá devolver protagonismo a lugares emblemáticos como el Palacio Bolívar y el Salón Bolívar, ubicados en el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá. Fue precisamente en ese recinto donde, en junio de 1826, sesionaron los delegados convocados por Bolívar con la intención de construir una alianza permanente entre las repúblicas americanas recién independizadas.
Hasta la fecha, 68 delegaciones internacionales han confirmado su participación en las actividades del Congreso Anfictiónico, que se celebrará del 20 al 27 de junio de 2026. Entre ellas figuran siete delegaciones encabezadas por jefes de Estado, además de 32 representadas por ministros o viceministros, cuatro por secretarios generales de organismos internacionales y 25 por embajadores en misión especial y otros altos funcionarios.
El valor histórico
Más allá de su relevancia histórica, Herrera considera que el Bicentenario constituye una herramienta para fortalecer la identidad nacional y acercar a las nuevas generaciones a un episodio fundamental de la historia latinoamericana.
Según explicó, la conmemoración busca rescatar los ideales de unidad, cooperación y solidaridad regional promovidos por el Libertador, así como reflexionar sobre su vigencia en el contexto actual.
El Ministerio de Cultura desempeñará un papel central en la organización de las actividades conmemorativas. Como integrante de la comisión oficial creada para coordinar el Bicentenario, la institución trabaja junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras entidades estatales en una agenda que combina divulgación histórica, cooperación internacional y promoción cultural.
Ruta histórica
La conmemoración adquiere una dimensión adicional tras la reciente declaratoria de la Ruta Transístmica Colonial como Patrimonio Mundial de la Unesco. Para la ministra, ambos acontecimientos están estrechamente vinculados porque reflejan la importancia histórica de Panamá como punto de conexión entre pueblos, culturas y continentes.
Según explicó, el Casco Antiguo y el Palacio Bolívar constituyen un punto de encuentro entre ambas historias. Mientras la nueva declaratoria reconoce el papel de las rutas coloniales en el comercio global y en la primera globalización, el Congreso Anfictiónico simboliza la vocación diplomática del Istmo y su papel como escenario de diálogo entre las naciones americanas.
La agenda cultural diseñada para el Bicentenario incluye una amplia programación artística, académica y educativa. Durante las últimas semanas ya se han desarrollado actividades inspiradas en la efeméride, entre ellas el concierto Mil corazones, una misión, en el que participaron más de mil niños y jóvenes de la Red de Coros y Orquestas Juveniles de Panamá.
Las celebraciones continuarán con foros internacionales, conversatorios, presentaciones literarias y espectáculos artísticos organizados en colaboración con distintos países. Entre los eventos destacados figuran presentaciones del Ballet Nacional de Panamá junto a artistas invitados de Inglaterra, conciertos de músicos de Turquía, Costa Rica y Grecia, además de exposiciones y actividades académicas vinculadas al legado bolivariano.
Para Herrera, la programación va más allá de una simple celebración histórica. En ese sentido, considera que Panamá vuelve a ocupar el papel que desempeñó hace dos siglos: el de un puente para el encuentro, el diálogo y la construcción de una visión compartida de América Latina.
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