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Giovanna Alvear
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Los gobiernos de Colombia y Ecuador reanudan este miércoles 25 de marzo de 2026 las conversaciones para intentar frenar la guerra comercial que sostienen desde hace dos meses. Las delegaciones se reúnen en Lima, en medio de un escenario marcado por el aumento de tensiones y por operaciones militares ecuatorianas en la zona fronteriza.
El proceso cuenta con la mediación de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que confirmó la reactivación del diálogo en su sede ubicada en el distrito de San Isidro. La cita se extenderá hasta el jueves y congrega a representantes de ambos países, encabezados por sus viceministros de Relaciones Exteriores.
El conflicto comercial comenzó en febrero, cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, cuestionó la falta de control fronterizo por parte de su homólogo colombiano, Gustavo Petro. Noboa sostuvo que esa situación permite el ingreso de grandes cantidades de cocaína a territorio ecuatoriano, en un contexto de creciente violencia interna.
Tras ese señalamiento, ambos países impusieron aranceles del 30 %. En marzo, las tarifas subieron al 50 %, lo que profundizó la disputa. Además, Colombia restringió el ingreso de varios productos ecuatorianos por vía terrestre, entre ellos el arroz y el banano, uno de los principales bienes de exportación del país.
A estas medidas se sumó la decisión colombiana de cortar la interconexión eléctrica con Ecuador. Este suministro había servido para mitigar anteriores crisis energéticas ecuatorianas, relacionadas con sequías que afectan la generación hidroeléctrica. El riesgo de nuevos problemas energéticos vuelve a tomar fuerza por dificultades en varias centrales.
En respuesta, Ecuador incrementó el costo del transporte de petróleo de la estatal Ecopetrol. El precio pasó de 3 a 30 dólares por barril en los oleoductos operados por Petroecuador. Antes de esta medida, el flujo alcanzaba unos 10 000 barriles diarios.
La relación comercial entre ambos países ha sido históricamente sólida. En los últimos años, el intercambio bordeó los 2 800 millones de dólares, con una balanza desfavorable para Ecuador cercana a los 900 millones.
Sin embargo, la crisis comercial se agravó en los últimos días con nuevos episodios en la frontera. La semana pasada apareció una bomba sin explotar en territorio colombiano, en el marco de operaciones militares ejecutadas por Ecuador en zonas limítrofes con apoyo de Estados Unidos.
Según versiones oficiales, los ataques apuntaron a campamentos de los Comandos de la Frontera, un grupo criminal disidente de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. No obstante, reportes de medios locales y del New York Times indicaron que la infraestructura afectada correspondía a una granja sin vínculos con actividades ilícitas.
En este contexto, ambos gobiernos buscan en Lima una salida negociada que permita reducir tensiones y restablecer los canales comerciales.
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- Medidas entre Ecuador y Colombia afectan el comercio en la frontera
El proceso cuenta con la mediación de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que confirmó la reactivación del diálogo en su sede ubicada en el distrito de San Isidro. La cita se extenderá hasta el jueves y congrega a representantes de ambos países, encabezados por sus viceministros de Relaciones Exteriores.
Tensiones comerciales y medidas recíprocas
El conflicto comercial comenzó en febrero, cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, cuestionó la falta de control fronterizo por parte de su homólogo colombiano, Gustavo Petro. Noboa sostuvo que esa situación permite el ingreso de grandes cantidades de cocaína a territorio ecuatoriano, en un contexto de creciente violencia interna.
Tras ese señalamiento, ambos países impusieron aranceles del 30 %. En marzo, las tarifas subieron al 50 %, lo que profundizó la disputa. Además, Colombia restringió el ingreso de varios productos ecuatorianos por vía terrestre, entre ellos el arroz y el banano, uno de los principales bienes de exportación del país.
A estas medidas se sumó la decisión colombiana de cortar la interconexión eléctrica con Ecuador. Este suministro había servido para mitigar anteriores crisis energéticas ecuatorianas, relacionadas con sequías que afectan la generación hidroeléctrica. El riesgo de nuevos problemas energéticos vuelve a tomar fuerza por dificultades en varias centrales.
En respuesta, Ecuador incrementó el costo del transporte de petróleo de la estatal Ecopetrol. El precio pasó de 3 a 30 dólares por barril en los oleoductos operados por Petroecuador. Antes de esta medida, el flujo alcanzaba unos 10 000 barriles diarios.
Escalada en la frontera y contexto regional
La relación comercial entre ambos países ha sido históricamente sólida. En los últimos años, el intercambio bordeó los 2 800 millones de dólares, con una balanza desfavorable para Ecuador cercana a los 900 millones.
Sin embargo, la crisis comercial se agravó en los últimos días con nuevos episodios en la frontera. La semana pasada apareció una bomba sin explotar en territorio colombiano, en el marco de operaciones militares ejecutadas por Ecuador en zonas limítrofes con apoyo de Estados Unidos.
Según versiones oficiales, los ataques apuntaron a campamentos de los Comandos de la Frontera, un grupo criminal disidente de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. No obstante, reportes de medios locales y del New York Times indicaron que la infraestructura afectada correspondía a una granja sin vínculos con actividades ilícitas.
En este contexto, ambos gobiernos buscan en Lima una salida negociada que permita reducir tensiones y restablecer los canales comerciales.
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