G
Gabriela Quiroz
Guest
La mañana de este domingo dejó escenas de caos y desesperación en el sur de España. Sirenas, vagones volcados y pasajeros evacuados marcaron las primeras horas tras un grave siniestro ferroviario en la provincia de Córdoba. Las autoridades, sin embargo, pidieron cautela ante un balance de víctimas que todavía cambia con el paso de las horas.
El accidente ocurrió en el término municipal de Adamuz. Un tren de alta velocidad de la empresa Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló poco después de iniciar su trayecto. Luego, varios de sus vagones invadieron la vía contigua.
En ese momento, por la línea contraria circulaba un tren Alvia de Renfe, que realizaba el recorrido Madrid–Huelva. El choque resultó inevitable. Ambos convoyes descarrilaron tras el impacto.
Las autoridades confirmaron fallecidos y decenas de heridos graves. No obstante, evitaron precisar una cifra definitiva, ya que los equipos de emergencia continúan las labores de rescate y verificación en la zona. En las primeras horas, distintos balances oficiales y preliminares ofrecieron números distintos.
El tren de Iryo transportaba a 317 pasajeros. Aún no se ha determinado en qué convoy viajaban todas las víctimas mortales confirmadas hasta ahora.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el impacto como “terrible”. Explicó que varios vagones del tren de Renfe salieron despedidos tras la colisión. Desde el Centro de Gestión de Red de Adif, en Madrid, aseguró que la prioridad es atender a las víctimas.
Pasajeros relataron momentos de pánico. Uno de ellos describió la sacudida como “un terremoto”. La tripulación solicitó ayuda médica por megafonía y utilizó martillos de emergencia para facilitar la salida de los vagones dañados.
Mientras tanto, los viajeros caminaron hasta el apeadero de Adamuz, bajo la supervisión de los equipos de rescate.
Las investigaciones ya están en marcha para determinar las causas exactas del accidente.
Sigue leyendo...
Más noticias
- Tres siniestros de tránsito complican la movilidad en Quito este domingo 18 de enero
- Bus interprovincial se volcó en el paso lateral de Ambato y obligó al cierre vial
Un impacto entre dos convoyes
El accidente ocurrió en el término municipal de Adamuz. Un tren de alta velocidad de la empresa Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló poco después de iniciar su trayecto. Luego, varios de sus vagones invadieron la vía contigua.
En ese momento, por la línea contraria circulaba un tren Alvia de Renfe, que realizaba el recorrido Madrid–Huelva. El choque resultó inevitable. Ambos convoyes descarrilaron tras el impacto.
Víctimas y heridos
Las autoridades confirmaron fallecidos y decenas de heridos graves. No obstante, evitaron precisar una cifra definitiva, ya que los equipos de emergencia continúan las labores de rescate y verificación en la zona. En las primeras horas, distintos balances oficiales y preliminares ofrecieron números distintos.
El tren de Iryo transportaba a 317 pasajeros. Aún no se ha determinado en qué convoy viajaban todas las víctimas mortales confirmadas hasta ahora.
Autoridades siguen la emergencia
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el impacto como “terrible”. Explicó que varios vagones del tren de Renfe salieron despedidos tras la colisión. Desde el Centro de Gestión de Red de Adif, en Madrid, aseguró que la prioridad es atender a las víctimas.
Testimonios desde el interior
Pasajeros relataron momentos de pánico. Uno de ellos describió la sacudida como “un terremoto”. La tripulación solicitó ayuda médica por megafonía y utilizó martillos de emergencia para facilitar la salida de los vagones dañados.
Mientras tanto, los viajeros caminaron hasta el apeadero de Adamuz, bajo la supervisión de los equipos de rescate.
Las investigaciones ya están en marcha para determinar las causas exactas del accidente.
- Te recomendamos:
Sigue leyendo...