J
Jenny Martínez
Guest
Orellana espera repuesta: La ausencia de un centro forense afecta a miles de familias
Cada vez que ocurre una muerte violenta, un accidente de tránsito con víctimas fatales o un hecho que requiere investigación médico-legal en Orellana, las familias enfrentan una realidad tan dolorosa como indignante: la provincia no cuenta con un Centro de Investigación Forense.
La consecuencia es inmediata. Los cuerpos deben ser trasladados hasta la ciudad de Nueva Loja, en la provincia de Sucumbíos, para la realización de autopsias, reconocimientos e informes periciales. Este procedimiento implica largas horas de espera, mayores costos y un sufrimiento adicional para familiares que ya atraviesan momentos de profundo dolor.
Resulta difícil comprender cómo una provincia estratégica para la economía nacional, por su producción petrolera y su crecimiento poblacional, continúa sin contar con una infraestructura forense propia. Mientras otras necesidades son atendidas mediante inversiones públicas, la medicina legal parece seguir relegada a un segundo plano.
La situación también repercute en el sistema de justicia. Fiscales, policías y jueces dependen de informes periciales oportunos para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. Sin embargo, la limitada capacidad de los centros existentes y la escasez de profesionales especializados generan retrasos que terminan afectando la investigación de los casos.
Médicos legistas, técnicos forenses, especialistas en identificación humana y otros profesionales son insuficientes frente a la demanda que existe en varias regiones del país. Esta realidad no solo afecta a Orellana, sino que se replica en numerosas provincias donde los servicios forenses operan con limitaciones de personal, equipamiento y recursos.
Los recientes acontecimientos registrados en distintos puntos del Ecuador, incluyendo tragedias con múltiples víctimas, han dejado en evidencia la necesidad de revisar la capacidad operativa del sistema forense nacional. Cuando se producen emergencias de gran magnitud, las falencias estructurales quedan expuestas y las demoras se vuelven inevitables.
Las autoridades competentes tienen la responsabilidad de evaluar esta problemática con seriedad. La construcción de un Centro de Investigación Forense en Orellana ya no debe verse como una aspiración futura, sino como una necesidad urgente. Garantizar una respuesta rápida, técnica y humana frente a la muerte también forma parte del deber del Estado hacia la ciudadanía y del fortalecimiento de la administración de justicia.
Elio Roberto Ortega Icaza
Sigue leyendo...