Cartago: En el antes entusiasta bastión liberacionista, apenas se asoma la campaña electoral

  • Empezar tema Empezar tema Daniela Muñoz Solano
  • Fecha de inicio Fecha de inicio
D

Daniela Muñoz Solano

Guest
IMG_20260129_150741672_HDR_AE-1024x571.jpg

En la provincia de Cartago, bastión electoral histórico del Partido Liberación Nacional, faltando 76 horas para que cierren los comicios en las elecciones nacionales, la campaña si acaso comienza a calentar.

La tradicionalmente verdiblanca provincia lucía este jueves 29 de enero como si faltaran meses para las elecciones. Es el territorio donde se protagonizaron marchas contra el Gobierno en demanda por la construcción de un nuevo hospital, un conflicto que escaló hasta el Presidente, Rodrigo Chaves, quien protagonizó encarnizados enfrentamientos desde Casa Presidencial en sus acostumbradas conferencias de prensa contra la propuesta ya avanzada que tenía la Caja Costarricense de Seguro Social y quienes la apoyaban, algunos de ellos diputados de las tres fracciones opositoras a la administración. También la vieja metrópoli es la tierra que riegan paperos, cebolleros y horticultores cada día y que nutre con alimentos al resto del país. Muchos de ellos y ellas han reconocido que apoyaron a Chaves, pero en estos casi cuatro años han desfilado por las calles josefinas y las de su provincia contra las políticas del Poder Ejecutivo, que se abrió a la importación de papas y cebollas en detrimento de la producción nacional. Lleva la voz cantante de la Iglesia Católica que desde las paredes de la Basílica de Los Ángeles ha enviado mensajes, como el del obispo Monseñor Rafael Quirós, en defensa de la Caja y de urgencia para que se tomen decisiones tendientes a combatir el narcotráfico, la delincuencia organizada y la corrupción en la gestión pública. Cartago ha experimentado balaceras callejeras en sus cantones mas marginales e incremento de la violencia como ha sucedido en Turrialba. Esta provincia no es la excepción cuando se trata el tema de la carencia de una carretera eficiente para que puedan entrar y salir los vehículos de forma fluida, como sucede con el tránsito entre Taras y La Lima. Otro reclamo de los cartagineses que sigue sin resolverse.

A pesar de que buscamos con ahínco evidencias de la fiesta electoral en viviendas, vehículos y vestimenta, solo encontramos durante la vista de este semanario ocho banderas y dos personas portando camisetas partidarias, a los que se suman signos externos evidentemente pagados, colocados en algunas casas y negocios.

La propaganda política que llena las vallas en el camino hacia Cartago anuncia los tiempos que corren, pero el entusiasmo con el que candidatos y candidatas sonríen en fotografías a la orilla de la autopista, no parece contagiar a los ciudadanos de la antigua capital.

De camino hacia la provincia oriental, especialmente en los cantones josefinos de Montes de Oca y Curridabat, en las calles se ven banderas de todos colores en casas y carros, incluso algunos que portan distintivos de varios partidos a la vez. Conforme se avanza hacia Cartago, se van haciendo más escasos los vehículos que portan banderas de Liberación Nacional, Frente Amplio, Coalición Agenda Ciudadana, y en menor medida, Pueblo Soberano, Unidos Podemos o Avanza, tan comunes en las comunidades josefinas que conectan con esa provincia.

Ya en el centro de Cartago, es casi imperceptible si es que hay algún entusiasmo electoral.

En un recorrido por la cabecera del cantón central de la provincia, incluyendo el mercado municipal, las ruinas, la Plaza Mayor, las ruinas de la Parroquia de Santiago Apóstol, las inmediaciones del hospital, así como el corredor hasta la Basílica de los Ángeles y los barrios que rodean estos emblemáticos lugares, encontramos decenas de ciudadanos conversando sobre sus preocupaciones: el dinero, la salud, el fútbol…no sobre campaña electoral.

El gran tema ausente y aunque se relaciona con casi todas las inquietudes que nos compartieron fue la política, a pesar de que el país está a las puertas de la que ha sido llamada la elección más importante de su historia.

En el mercado alguna gente conversa sobre los precios de las verduras y lo difícil que está la producción agroalimentaria, mientras otros discuten qué jugadores estarán más tarde en el enfrentamiento entre Saprissa y el Club Sport Cartaginés.

A pesar de que los televisores de varios establecimientos pasan a mediodía las noticias donde se habla de los candidatos y los debates, nadie parece prestar atención y por quién votar, o por quién no votar, no es un tema de conversación.

IMG_20260129_152300426_HDR_AE-1024x491.jpg


La única evidencia de que pronto habrán elecciones es un hombre que transporta cajas de verdura en una carretilla y que lleva una camisa que dice “Laura presidente”, que le regalaron días atrás.

Varias de las mujeres que trabajan en una de las sodas del mercado nos cuentan que el ambiente electoral es casi inexistente y admiten que van a votar por la “única candidata» que conocen, la oficialista Laura Fernández.

Según nos cuentan, es raro que haya tan poco movimiento porque Cartago es tradicionalmente una provincia muy activa políticamente. “Es como que la gente está ahuevada”, dice una de las mujeres.

En la Plaza Mayor, una familia se queja del costo de los útiles escolares de su hija mientras la niña le tira maíz a las palomas cuando el país se encuentra a las puertas de iniciar el curso lectivo; un grupo de hombres discute dónde se consigue el mejor almuerzo en las cercanías y dos mujeres conversan sobre lo difícil que está sacar cita en el hospital.

Cerca hay un vehículo parqueado con banderas de la Coalición Agenda Ciudadana y en el plazo de unas horas pasarán por allí otros tres vehículos con banderas, dos de Pueblo Soberano y una del PLN.

IMG_20260129_152901556_HDR_AE-1024x641.jpg


En el camino hacia el hospital encontramos otra persona que llevaba una camisa del PPSO y que andaba el carro con cuatro banderas celestes, un anómalo nivel de entusiasmo en el frío ambiente electoral de la provincia.

En las cafeterías que rodean el centro médico la gente habla de la salud de sus familiares, de las medicaciones que le mandaron, de la fecha en que le dieron la próxima cita con un especialista.

En las inmediaciones de la Basílica, dónde hay menos movimiento de peatones pero más vehículos, circularon tres o cuatro vehículos con insignias partidarias, del PLN o del PPSO, pero aún cuando topaban con otro carro que portaba banderas de su misma tendencia no había demostración alguna de entusiasmo. Nadie grita, nadie pita, nadie parece estar emocionado por el futuro que nos depara la elección del domingo.

Por aquí y por allá nos encontramos viviendas con vallas en el techo, que evidentemente son propaganda pagada, donde ondean banderas del partido que ha contratado el espacio.

En los barrios ubicados cerca del centro de Cartago, encontramos una sola casa donde, sin que sea un espacio publicitario, ondea una bandera, es de Liberación Nacional y está ubicada sobre el portón de una cochera, una muestra tímida de la afinidad partidaria que en otros tiempos parecía tomarse la provincia.

Ya saliendo de Cartago nuevamente aparecen las vallas propagandísticas. Álvaro Ramos, Juan Carlos Hidalgo y Natalia Díaz, entre otros, sonríen al lado del eslogan sobre seguridad y estabilidad económica, pero las únicas emociones y los pitazos en carretera no los motivan esas promesas, sino la aparentemente sempiterna presa a la altura de La Lima.

La entrada Cartago: En el antes entusiasta bastión liberacionista, apenas se asoma la campaña electoral aparece primero en Semanario Universidad.

Sigue leyendo...
 
Atras
Superior