A
Ashley Quesada
Guest
El rock también puede pensarse desde la pista de baile. Bajo esa premisa, la banda costarricense Caucel regresó con “Look & Feel”, el primer adelanto de una nueva etapa creativa en la que busca combinar guitarras crudas, texturas electrónicas y una lectura crítica del presente digital. La agrupación, integrada por Fabián Escala en voz y guitarra rítmica, David Poveda en guitarra melódica, Juan Camilo Colmenares en bajo y José Ramón Vásquez en batería y secuencias, apostó por un sencillo que, según explicó este último, condensa el rumbo del próximo EP.
En entrevista con el Semanario UNIVERSIDAD, Vásquez señaló que este retorno marca un punto de inflexión para el proyecto, no solo por la publicación de nueva música, sino por la decisión de tomar la banda con mayor seriedad tras una pausa prolongada. Recordó que Caucel nació en 2019 y que, durante este tiempo, el grupo también fue parte del auge que vivió la música nacional en pandemia, cuando aumentó la asistencia a conciertos y la escucha de proyectos locales. “Queremos forjar un sonido con más identidad todavía”, resumió.
Ese giro se refleja en la manera en que construyeron el material, Vásquez explicó que en esta nueva fase los cuatro integrantes pensaron y produjeron las canciones, lo que hizo el proceso “mucho más íntimo” y fortaleció la dinámica interna de la banda.
A diferencia de etapas anteriores, dijo, el trabajo se desarrolló desde una cercanía mayor entre los músicos, algo que también se tradujo en una amistad más consolidada y en una propuesta más cohesionada. “Ha habido mucha más cercanía con estos cuatro miembros. Eso lo ha hecho más íntimo y más real”, afirmó.
La decisión de abrir esta etapa con la canción “Look & Feel” tampoco fue casual. La pieza fue la primera maqueta terminada y, de acuerdo con la banda, es la que mejor reúne los elementos que atraviesan el nuevo proyecto. Caucel define esa búsqueda como un “rock bailable”, una fórmula que evita el esquema tradicional del concierto de rock entendido solo como descarga frontal y abre espacio para el movimiento, la sorpresa y el cruce con otros lenguajes sonoros.
“Lo que queríamos era que no fuera el clásico chivo de rock”, dijo Vásquez, al explicar que la idea era llevar la música también hacia el dancefloor. Para eso, la agrupación incorporó secuencias, grooves y recursos de la electrónica, con la intención de construir un sonido menos orgánico, pero sin renunciar a la crudeza de las guitarras ni a la energía que caracteriza al rock alternativo.
El resultado, según el músico, es una pieza que resume el espíritu del EP (reproducción extendida) ritmos más rasgados, atmósferas más oscuras y una producción más refinada, donde conviven el rock y la electrónica sin que uno anule al otro.
Dicha mezcla, añadió, no apunta solo a un cambio estético, sino también a una forma distinta de entender el lugar de la banda dentro de la escena local.
Más allá del diseño sonoro, “Look & Feel” también plantea una lectura sobre la identidad en tiempos de redes sociales. La canción aborda la dualidad entre lo humano y lo digital, el narcisismo en plataformas virtuales y la deshumanización progresiva de las relaciones, desde una mirada que la banda entiende como crítica del presente.
Vásquez indicó que ese trasfondo nace, sobre todo, de la escritura de Fabián Escala, quien concibió el concepto general del material.
“Queremos que la gente se dé cuenta de lo que está sucediendo y cómo nos lo están haciendo sentir”, expresó.
La producción del EP se desarrolló de forma independiente, entre ensayos, espacios improvisados y sesiones de trabajo extendidas durante cerca de dos años. Para la banda, ese proceso no solo permitió pulir el sonido, sino también asumir una postura sobre cómo sostener un proyecto musical en un contexto adverso.
Vásquez sostuvo que, aunque hoy existen más herramientas para producir música desde casa, eso no garantiza un resultado sólido. Por eso, insistió, el grupo buscó trabajar con personas especializadas en mezcla y masterización dentro del país. “Hay que hacer un buen producto para que la gente lo quiera escuchar”, afirmó.
Esa exigencia técnica y artística convivió con el desafío de mantener viva una banda independiente en un país donde, según el músico, cuesta sostener la atención sobre las propuestas locales.
Para él, el reto principal sigue siendo insistir pese a los trabajos paralelos, los compromisos personales y las dudas que acompañan a cualquier proyecto de largo aliento. “El reto es querer levantarse un fin de semana a seguir haciéndolo”, dijo.
Caucel, además, ya prepara su regreso a los escenarios con un concierto en El Sótano, Amon Solar, en San José, donde presentará parte del nuevo material y repasará canciones de su trayectoria.
Con este lanzamiento, la banda no solo suma un sencillo a su catálogo, sino que persigue lograr abrir un capítulo distinto en el que reafirmar su lugar dentro del rock alternativo costarricense desde la reflexión y el baile.
“Siempre bailen, aunque les digan que no pueden bailar”, cerró Vásquez, en una frase que sintetiza el espíritu de esta nueva etapa.
La entrada Banda de rock bailable vuelve para cuestionar la identidad digital desde una propuesta nueva y alternativa aparece primero en Semanario Universidad.
Sigue leyendo...