O
Orlando Silva
Guest
Este martes 20 de enero de 2026, el presidente Daniel Noboa participó en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza. El Mandatario asistió al acto inaugural del foro, intervino en el panel Rebuilding trust in Latin America y mantuvo reuniones con representantes de organismos multilaterales, banca internacional y empresas privadas.
Durante la jornada, el Presidente sostuvo reuniones bilaterales con actores del sector financiero y empresarial internacional, en paralelo a su participación en los espacios oficiales del foro. La agenda se concentró en diálogos sobre inversión, financiamiento multilateral, desarrollo del sector privado y cooperación económica.
La agenda incluyó encuentros con directivos del Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Financiera Internacional y la multinacional Cargill, en un contexto marcado por la búsqueda de inversión, financiamiento y cooperación.
El Gobierno presentó a Ecuador como un país interesado en mantener vínculos activos con el sistema financiero internacional y con empresas globales, en medio de una coyuntura fiscal y económica compleja. Las reuniones se desarrollaron en un espacio que no define decisiones inmediatas, pero que reúne a líderes políticos, ejecutivos y organismos financieros.
La participación del Mandatario se dio en un escenario que funciona como plataforma de posicionamiento internacional, más que como un espacio de firma de acuerdos. Así lo coinciden los expertos consultados, quienes advierten que el impacto de este tipo de agendas depende, en gran medida, de las condiciones internas del país.
El economista y catedrático de la UIDE, Pablo Hidalgo Romero, explica que la presencia del presidente en Davos tiene un efecto principalmente simbólico sobre la credibilidad económica del país. Según su análisis, el foro no es un espacio donde se decidan inversiones o préstamos, sino un escenario para enviar mensajes y construir ideas sobre el funcionamiento de la economía global.
Hidalgo señala que, para los mercados internacionales, asistir a Davos equivale a mostrar a Ecuador como un país que busca proyectarse como ordenado, predecible y dispuesto a actuar dentro de las reglas del sistema financiero internacional.
Sin embargo, aclara que esa señal no modifica por sí sola el riesgo país ni abarata el financiamiento externo.
Desde la misma línea, Hidalgo sostiene que la credibilidad económica se construye principalmente dentro del país. En su criterio, factores como la estabilidad política, el manejo de las finanzas públicas y la capacidad del Estado para cumplir compromisos pesan más que la presencia en foros internacionales.
El economista añade que Davos aporta visibilidad y sirve para mostrar intenciones, pero no sustituye reformas internas ni resuelve problemas estructurales. En ese sentido, su impacto resulta limitado si no existe coherencia entre el discurso internacional y las políticas internas.
Jeaneth Torres, docente de la Business School de la UIDE, coincide en que la presencia presidencial en Davos tiene un valor reputacional y de señalización, más que un impacto inmediato sobre las condiciones de financiamiento. Explica que el foro funciona como un espacio de coordinación de expectativas entre gobiernos, inversionistas y organismos multilaterales.
Torres señala que el peso real de esta señal depende de la consistencia entre el discurso y los fundamentos macroeconómicos. En su análisis, variables como sostenibilidad fiscal, trayectoria de la deuda pública, estabilidad institucional y seguridad inciden directamente en la credibilidad económica del país.
Sobre los resultados de una agenda de reuniones en Davos, Torres indica que estos no suelen traducirse en desembolsos inmediatos. En su evaluación, el foro acelera procesos de coordinación y maduración de proyectos ya existentes, pero no actúa como instancia final de decisión.
En el ámbito de la banca multilateral, explica que estos encuentros permiten alinear cronogramas, priorizar operaciones y definir instrumentos financieros.
En cuanto al sector privado, señala que las reuniones suelen derivar en acercamientos exploratorios que solo se concretan si existen marcos regulatorios claros y capacidad de ejecución estatal.
Torres advierte que Ecuador enfrenta oportunidades acotadas pero relevantes en espacios como Davos, especialmente por la existencia de un programa con el Fondo Monetario Internacional aprobado en 2024 y ampliado en 2025, que actúa como ancla de credibilidad ante inversionistas y acreedores.
No obstante, subraya que los límites son claros. La atracción de inversión y crédito depende de la sostenibilidad fiscal, la capacidad institucional y el entorno de seguridad. Sin avances sostenidos en esos ámbitos, el impacto de la participación en foros internacionales tiende a diluirse.
Andrés Obando, especialista en comunicación política, sostiene que la presencia de Noboa en Davos en 2026 tiene un peso particular, al tratarse de la primera ocasión en la que puede asistir sin condicionamientos de inicio de mandato o procesos electorales.
Según Obando, Davos funciona como un espacio de posicionamiento estratégico internacional, donde se legitiman agendas alineadas a economías de mercado.
El especialista explica que la agenda del Gobierno tiene un enfoque promercado y que el foro se convierte en un espacio natural para ese posicionamiento. En su análisis, la participación encaja con la estrategia de política exterior del Ejecutivo, orientada principalmente a atraer inversiones.
Obando distingue entre los mensajes externos e internos que deja la agenda en Davos. A nivel internacional, considera que el Gobierno proyecta una imagen de gestión activa y búsqueda de recursos en escenarios globales, además de recibir respaldo frente a la crisis de seguridad que enfrenta el país.
En el plano interno, señala que la lectura resulta más crítica. Explica qué sectores políticos cuestionan la frecuencia de los viajes del Presidente y exigen mayor presencia en el país, especialmente en un contexto de violencia y narcotráfico, lo que tensiona la percepción pública de este tipo de agendas internacionales.
El analista político Maximiliano Donoso-Muller interpreta la participación en Davos como parte de una estrategia para preparar el regreso del país al mercado de bonos, en un momento en el que el Gobierno plantea una recompra de deuda para mejorar las finanzas públicas.
Donoso-Muller sostiene que el foro permite enviar un mensaje a la comunidad financiera internacional sobre la dirección de la política económica y los pasos que el Ejecutivo busca seguir. En su análisis, esto puede despertar interés en potenciales compradores de bonos, siempre que el proceso se sostenga con medidas concretas.
El analista añade que, en el plano internacional, Davos puede resultar relevante para tenedores de bonos y actores financieros que observan el manejo económico del país. En cambio, en el ámbito interno, considera que el mensaje tiende a diluirse por la alta polarización política y el desconocimiento ciudadano sobre el funcionamiento del foro.
Según Donoso-Muller, el impacto real de este tipo de agendas depende de cómo se traduzcan posteriormente en decisiones económicas verificables. Sin resultados concretos, la participación en Davos queda como un gesto de posicionamiento más que como un factor determinante en la política económica del país.
Información extra: Daniel Noboa
Sigue leyendo...
Más noticias
- Daniel Noboa cumplirá esta agenda en Suiza
- Daniel Noboa pide diálogo entre Estados Unidos y Europa ante la tensión por Groenlandia
- Daniel Noboa participa en el Foro Económico Mundial de Davos este martes 20 de enero de 2026
¿Qué hizo Noboa en el Foro de Davos?
Durante la jornada, el Presidente sostuvo reuniones bilaterales con actores del sector financiero y empresarial internacional, en paralelo a su participación en los espacios oficiales del foro. La agenda se concentró en diálogos sobre inversión, financiamiento multilateral, desarrollo del sector privado y cooperación económica.
La agenda incluyó encuentros con directivos del Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Financiera Internacional y la multinacional Cargill, en un contexto marcado por la búsqueda de inversión, financiamiento y cooperación.
El Gobierno presentó a Ecuador como un país interesado en mantener vínculos activos con el sistema financiero internacional y con empresas globales, en medio de una coyuntura fiscal y económica compleja. Las reuniones se desarrollaron en un espacio que no define decisiones inmediatas, pero que reúne a líderes políticos, ejecutivos y organismos financieros.
⟫ https://t.co/kypOiqnE3u |Daniel Noboa cumplió con múltiples reuniones en Davos pic.twitter.com/XW6ExSNTLo
— El Comercio (@elcomerciocom) January 20, 2026
La participación del Mandatario se dio en un escenario que funciona como plataforma de posicionamiento internacional, más que como un espacio de firma de acuerdos. Así lo coinciden los expertos consultados, quienes advierten que el impacto de este tipo de agendas depende, en gran medida, de las condiciones internas del país.
Davos como señal simbólica hacia los mercados
El economista y catedrático de la UIDE, Pablo Hidalgo Romero, explica que la presencia del presidente en Davos tiene un efecto principalmente simbólico sobre la credibilidad económica del país. Según su análisis, el foro no es un espacio donde se decidan inversiones o préstamos, sino un escenario para enviar mensajes y construir ideas sobre el funcionamiento de la economía global.
Hidalgo señala que, para los mercados internacionales, asistir a Davos equivale a mostrar a Ecuador como un país que busca proyectarse como ordenado, predecible y dispuesto a actuar dentro de las reglas del sistema financiero internacional.
Sin embargo, aclara que esa señal no modifica por sí sola el riesgo país ni abarata el financiamiento externo.
El presidente @DanielNoboaOk participó en el Foro "Transforming Latin America’s Investment Frontier", un importante espacio que busca posicionar a América Latina como un destino atractivo para la inversión global. En este encuentro participaron líderes políticos, empresarios e… pic.twitter.com/8jEoZoWOz6
— Presidencia Ecuador(@Presidencia_Ec) January 20, 2026
Credibilidad económica y límites del escenario internacional
Desde la misma línea, Hidalgo sostiene que la credibilidad económica se construye principalmente dentro del país. En su criterio, factores como la estabilidad política, el manejo de las finanzas públicas y la capacidad del Estado para cumplir compromisos pesan más que la presencia en foros internacionales.
El economista añade que Davos aporta visibilidad y sirve para mostrar intenciones, pero no sustituye reformas internas ni resuelve problemas estructurales. En ese sentido, su impacto resulta limitado si no existe coherencia entre el discurso internacional y las políticas internas.
La lectura económica desde la academia
Jeaneth Torres, docente de la Business School de la UIDE, coincide en que la presencia presidencial en Davos tiene un valor reputacional y de señalización, más que un impacto inmediato sobre las condiciones de financiamiento. Explica que el foro funciona como un espacio de coordinación de expectativas entre gobiernos, inversionistas y organismos multilaterales.
Torres señala que el peso real de esta señal depende de la consistencia entre el discurso y los fundamentos macroeconómicos. En su análisis, variables como sostenibilidad fiscal, trayectoria de la deuda pública, estabilidad institucional y seguridad inciden directamente en la credibilidad económica del país.
Reuniones en Davos y resultados concretos
Sobre los resultados de una agenda de reuniones en Davos, Torres indica que estos no suelen traducirse en desembolsos inmediatos. En su evaluación, el foro acelera procesos de coordinación y maduración de proyectos ya existentes, pero no actúa como instancia final de decisión.
En el ámbito de la banca multilateral, explica que estos encuentros permiten alinear cronogramas, priorizar operaciones y definir instrumentos financieros.
En cuanto al sector privado, señala que las reuniones suelen derivar en acercamientos exploratorios que solo se concretan si existen marcos regulatorios claros y capacidad de ejecución estatal.
Oportunidades y límites para Ecuador
Torres advierte que Ecuador enfrenta oportunidades acotadas pero relevantes en espacios como Davos, especialmente por la existencia de un programa con el Fondo Monetario Internacional aprobado en 2024 y ampliado en 2025, que actúa como ancla de credibilidad ante inversionistas y acreedores.
No obstante, subraya que los límites son claros. La atracción de inversión y crédito depende de la sostenibilidad fiscal, la capacidad institucional y el entorno de seguridad. Sin avances sostenidos en esos ámbitos, el impacto de la participación en foros internacionales tiende a diluirse.
Posicionamiento político internacional del Gobierno
Andrés Obando, especialista en comunicación política, sostiene que la presencia de Noboa en Davos en 2026 tiene un peso particular, al tratarse de la primera ocasión en la que puede asistir sin condicionamientos de inicio de mandato o procesos electorales.
Según Obando, Davos funciona como un espacio de posicionamiento estratégico internacional, donde se legitiman agendas alineadas a economías de mercado.
#ACTUALIZACIÓN | Conozca la agenda internacional que mantendrá el presidente @DanielNoboaOk en Suiza, este 21 de enero.#ElNuevoEcuador![]()
pic.twitter.com/NfTJ5imL2Q
— Presidencia Ecuador(@Presidencia_Ec) January 20, 2026
El especialista explica que la agenda del Gobierno tiene un enfoque promercado y que el foro se convierte en un espacio natural para ese posicionamiento. En su análisis, la participación encaja con la estrategia de política exterior del Ejecutivo, orientada principalmente a atraer inversiones.
Mensajes internos y externos
Obando distingue entre los mensajes externos e internos que deja la agenda en Davos. A nivel internacional, considera que el Gobierno proyecta una imagen de gestión activa y búsqueda de recursos en escenarios globales, además de recibir respaldo frente a la crisis de seguridad que enfrenta el país.
En el plano interno, señala que la lectura resulta más crítica. Explica qué sectores políticos cuestionan la frecuencia de los viajes del Presidente y exigen mayor presencia en el país, especialmente en un contexto de violencia y narcotráfico, lo que tensiona la percepción pública de este tipo de agendas internacionales.
Davos y la estrategia económica del Gobierno
El analista político Maximiliano Donoso-Muller interpreta la participación en Davos como parte de una estrategia para preparar el regreso del país al mercado de bonos, en un momento en el que el Gobierno plantea una recompra de deuda para mejorar las finanzas públicas.
Donoso-Muller sostiene que el foro permite enviar un mensaje a la comunidad financiera internacional sobre la dirección de la política económica y los pasos que el Ejecutivo busca seguir. En su análisis, esto puede despertar interés en potenciales compradores de bonos, siempre que el proceso se sostenga con medidas concretas.
Lectura política hacia dentro y hacia fuera
El analista añade que, en el plano internacional, Davos puede resultar relevante para tenedores de bonos y actores financieros que observan el manejo económico del país. En cambio, en el ámbito interno, considera que el mensaje tiende a diluirse por la alta polarización política y el desconocimiento ciudadano sobre el funcionamiento del foro.
Según Donoso-Muller, el impacto real de este tipo de agendas depende de cómo se traduzcan posteriormente en decisiones económicas verificables. Sin resultados concretos, la participación en Davos queda como un gesto de posicionamiento más que como un factor determinante en la política económica del país.
- Te puede interesar: Daniel Noboa se reúne con representantes del FMI y del BID en Davos
Información extra: Daniel Noboa
Te recomendamos
Sigue leyendo...