¿Qué se celebra el 2 de agosto en Ecuador? Relato de la masacre está en archivos eclesiásticos

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Marco Sánchez Enríquez

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La masacre del 2 de agosto de 1810 es uno de los episodios más oscuros en la historia de Quito. Aunque se han escrito estudios basados en documentos oficiales conservados en el Archivo Nacional de Historia, nuevas evidencias siguen emergiendo desde archivos eclesiásticos y privados, lo que revela la profundidad de este histórico suceso.

Tras el Primer Grito de Independencia del 10 de Agosto de 1809, los españoles iniciaron una persecución implacable contra los insurgentes. Para ellos, los criollos eran traidores que desafiaban la “noble sangre” europea que gobernaba estas tierras. Así lo dejó ver Nicholas Bursage en su texto ‘La ingratitud americana’, de 1876.

¿Qué pasó el 2 de agosto de 1810?:

📜 ¿Quiénes escribieron la historia?


Durante años, las narraciones sobre este hecho histórico se basaron en relatos de autoridades militares y civiles. Sin embargo, como advirtió el investigador Juan Riquelme, hay referencias que permanecen ocultas en archivos eclesiásticos, muchas veces por motivos familiares o religiosos.

Uno de estos documentos pertenece al religioso patriota Fray Mariano Ontaneda, quien informó desde Quito al padre Antonio Albán, superior de la Orden Mercedaria, sobre la represión que vivían los independentistas. El archivo fue conservado por el historiador padre Luis Octavio Proaño.

⚔️ La delación que cambió todo


En diciembre de 1808, los mercedarios denunciaron a los patriotas reunidos en la hacienda Chillo Jijón ante el conde Ruiz de Castilla. Esta acción derivó en un juicio sumario y el posterior encarcelamiento de varios independentistas. Este hecho desató tensiones internas dentro del convento, enfrentando a curas patriotas con realistas.

2 de agosto de 1810 resumen corto:

🚨 Detenidos en el campanario


Los patriotas capturados fueron encerrados en un cuarto oscuro dentro del campanario de la Iglesia de La Merced. Allí, un sacristán servía de vigilante. Según los escritos hallados en el archivo del convento, sacerdotes intentaron confesar a los prisioneros antes de su ejecución, pero los soldados limeños pedían 10 pesos de plata por cada acceso. Incluso, se reportaron amenazas violentas contra los religiosos.

🔥 La revuelta que estalló sin armas


En la ciudad crecían los rumores de una insurrección popular. Familias y amigos de los detenidos preparaban un ataque, pese a no tener armas. La indignación era su única fuerza. Hubo saqueos, violencia y desesperación, como quedó registrado en testimonios recogidos por el archivo conventual.

💀 Matanza sin piedad


La mañana del 2 de agosto de 1810, los quiteños intentaron liberar a los patriotas recluidos. Pero la respuesta fue brutal. Los soldados limeños, bajo órdenes del conde Manuel Ruiz de Urriés y Castilla, desataron una matanza dentro y fuera del cuartel. Murieron entre 200 y 300 personas.

Entre las víctimas estaban Francisco Javier Ascázubi, Manuel Cajías, Mariano Villalobos, Anastasio Olea, Vicente Melo, Nicolás Aguilera, Juan Pablo Arenas y Juan Salinas. Sus nombres siguen vivos en la memoria de una ciudad marcada por la sangre y la resistencia.


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