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Orlando Silva
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El toque de queda dispuesto por el presidente Daniel Noboa comenzó a aplicarse la noche del domingo 15 de marzo en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo. La primera jornada dejó más de 250 personas detenidas por incumplir la medida, según reportaron las autoridades. Expertos en seguridad analizan qué significan estos primeros resultados y qué indicadores permitirán medir si la medida tiene impacto en la violencia.
La Policía Nacional informó que 253 personas fueron detenidas durante la primera jornada del toque de queda en las provincias donde rige la restricción de movilidad.
En la zona 8, que comprende Guayaquil, Durán y Samborondón, las autoridades registraron 109 aprehendidos por incumplir la medida hasta las 04:00 del lunes 16 de marzo. Además, tres personas fueron detenidas por portar armas y droga.
En El Oro, la Policía reportó siete detenidos por incumplir la restricción nocturna. Entre los aprehendidos consta una persona menor de edad y dos casos relacionados con porte de armas y droga.
Más de 75 000 policías y militares participaron en los operativos desplegados para controlar el cumplimiento del toque de queda.
El ministro del Interior, John Reimberg, participó en operativos en la zona 8 y pidió a la ciudadanía permanecer en sus hogares durante el horario de restricción.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, informó que las operaciones forman parte de las acciones del Gobierno para enfrentar a los grupos de delincuencia organizada y ejecutar intervenciones contra minería ilegal, narcotráfico y tráfico de armas.
El experto en seguridad, Jean Paul Pinto, afirma que los datos de la primera jornada no permiten determinar si la medida tendrá impacto en la reducción de la violencia.
Pinto explica que el análisis debe realizarse en un periodo más amplio. Señala que los resultados deben observarse al menos durante un trimestre o un semestre para identificar si existe una reducción significativa de muertes violentas.
Añade que el país registra alrededor de 8 000 muertes violentas y señala que la evaluación deberá centrarse en si esa cifra presenta cambios en los próximos meses.
Byron Sanmiguel, experto en seguridad, explica que las detenciones registradas en la primera noche pueden interpretarse como una señal de control del espacio público por parte del Estado.
Sanmiguel señala que la presencia de fuerzas de seguridad en las calles puede generar una percepción de control territorial y capacidad coercitiva.
Añade que las detenciones por incumplimiento del toque de queda no indican por sí solas una reducción del crimen, sino la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la norma.
Byron Sanmiguel señala que el impacto real del toque de queda debe evaluarse con indicadores vinculados a la violencia.
Entre estos menciona la reducción de homicidios durante las horas de restricción, menos ataques armados nocturnos y una menor actividad de bandas criminales.
También incluye menos ingresos hospitalarios por heridas de bala durante la noche y una reducción de delitos violentos en zonas donde se concentra la criminalidad.
Sanmiguel señala que los operativos de seguridad tienen mayor impacto cuando se basan en información de inteligencia sobre bandas criminales y rutas delictivas.
El experto explica que el despliegue debe concentrarse en zonas donde se registran homicidios o tráfico de armas.
También menciona la importancia de operaciones simultáneas que incluyan allanamientos, capturas de objetivos prioritarios e intervenciones en puertos o centros penitenciarios.
Pinto señala que la experiencia internacional muestra que medidas como el toque de queda requieren acciones complementarias para generar resultados duraderos.
Entre estas menciona el control del sistema penitenciario, la captura de líderes criminales y la desarticulación de estructuras financieras del crimen organizado.
Pinto también señala la importancia de fortalecer la coordinación entre policía, fiscales y jueces para sostener las acciones contra las organizaciones criminales.
El experto en seguridad Hernán Moreano señala que el toque de queda responde a una situación coyuntural y no resuelve los problemas estructurales que influyen en la violencia.
Moreano menciona factores como el desempleo, la corrupción en el sistema de justicia y las dificultades en la reactivación económica. También señala problemas en la infraestructura educativa en zonas rurales de la Costa, que mantienen escuelas y colegios cerrados en algunos sectores.
El experto añade que la delincuencia evoluciona constantemente y recluta nuevos miembros que buscan sobrevivir en contextos de precariedad económica. También explica que delitos como la extorsión pueden cometerse mediante redes sociales sin necesidad de salir a las calles.
Moreano afirma que las detenciones registradas durante operativos de seguridad no resuelven los problemas estructurales de la criminalidad.
El experto señala que muchas órdenes para cometer delitos se envían desde el interior de las cárceles hacia sicarios o grupos dedicados a la extorsión. Indica que estas acciones pueden ejecutarse durante horarios diurnos y no necesariamente durante la noche.
Moreano también menciona que la gobernanza criminal se mantiene en barrios o parroquias de ciudades como Guayaquil, Durán, Pueblo Viejo, Babahoyo, Manta o Quevedo. Añade que las organizaciones criminales ejercen control en varios municipios de la Costa y que el país enfrenta desafíos institucionales en ámbitos como justicia, sistema penitenciario y gobiernos locales.
Información extra: Ecuador
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Más de 250 detenidos en la primera noche del toque de queda en Ecuador
La Policía Nacional informó que 253 personas fueron detenidas durante la primera jornada del toque de queda en las provincias donde rige la restricción de movilidad.
En la zona 8, que comprende Guayaquil, Durán y Samborondón, las autoridades registraron 109 aprehendidos por incumplir la medida hasta las 04:00 del lunes 16 de marzo. Además, tres personas fueron detenidas por portar armas y droga.
En El Oro, la Policía reportó siete detenidos por incumplir la restricción nocturna. Entre los aprehendidos consta una persona menor de edad y dos casos relacionados con porte de armas y droga.
Operativos con miles de uniformados en varias provincias
Más de 75 000 policías y militares participaron en los operativos desplegados para controlar el cumplimiento del toque de queda.
El ministro del Interior, John Reimberg, participó en operativos en la zona 8 y pidió a la ciudadanía permanecer en sus hogares durante el horario de restricción.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, informó que las operaciones forman parte de las acciones del Gobierno para enfrentar a los grupos de delincuencia organizada y ejecutar intervenciones contra minería ilegal, narcotráfico y tráfico de armas.
Resultados del primer día no permiten conclusiones
El experto en seguridad, Jean Paul Pinto, afirma que los datos de la primera jornada no permiten determinar si la medida tendrá impacto en la reducción de la violencia.
Pinto explica que el análisis debe realizarse en un periodo más amplio. Señala que los resultados deben observarse al menos durante un trimestre o un semestre para identificar si existe una reducción significativa de muertes violentas.
Añade que el país registra alrededor de 8 000 muertes violentas y señala que la evaluación deberá centrarse en si esa cifra presenta cambios en los próximos meses.
Las detenciones reflejan control de la norma
Byron Sanmiguel, experto en seguridad, explica que las detenciones registradas en la primera noche pueden interpretarse como una señal de control del espacio público por parte del Estado.
Sanmiguel señala que la presencia de fuerzas de seguridad en las calles puede generar una percepción de control territorial y capacidad coercitiva.
Añade que las detenciones por incumplimiento del toque de queda no indican por sí solas una reducción del crimen, sino la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la norma.
Indicadores para medir si baja la violencia
Byron Sanmiguel señala que el impacto real del toque de queda debe evaluarse con indicadores vinculados a la violencia.
Entre estos menciona la reducción de homicidios durante las horas de restricción, menos ataques armados nocturnos y una menor actividad de bandas criminales.
También incluye menos ingresos hospitalarios por heridas de bala durante la noche y una reducción de delitos violentos en zonas donde se concentra la criminalidad.
Inteligencia y operaciones focalizadas
Sanmiguel señala que los operativos de seguridad tienen mayor impacto cuando se basan en información de inteligencia sobre bandas criminales y rutas delictivas.
El experto explica que el despliegue debe concentrarse en zonas donde se registran homicidios o tráfico de armas.
También menciona la importancia de operaciones simultáneas que incluyan allanamientos, capturas de objetivos prioritarios e intervenciones en puertos o centros penitenciarios.
Condiciones para un impacto sostenido
Pinto señala que la experiencia internacional muestra que medidas como el toque de queda requieren acciones complementarias para generar resultados duraderos.
Entre estas menciona el control del sistema penitenciario, la captura de líderes criminales y la desarticulación de estructuras financieras del crimen organizado.
Pinto también señala la importancia de fortalecer la coordinación entre policía, fiscales y jueces para sostener las acciones contra las organizaciones criminales.
La medida responde a una coyuntura y no a causas estructurales
El experto en seguridad Hernán Moreano señala que el toque de queda responde a una situación coyuntural y no resuelve los problemas estructurales que influyen en la violencia.
Moreano menciona factores como el desempleo, la corrupción en el sistema de justicia y las dificultades en la reactivación económica. También señala problemas en la infraestructura educativa en zonas rurales de la Costa, que mantienen escuelas y colegios cerrados en algunos sectores.
El experto añade que la delincuencia evoluciona constantemente y recluta nuevos miembros que buscan sobrevivir en contextos de precariedad económica. También explica que delitos como la extorsión pueden cometerse mediante redes sociales sin necesidad de salir a las calles.
El control del crimen también se relaciona con cárceles y gobernanza criminal
Moreano afirma que las detenciones registradas durante operativos de seguridad no resuelven los problemas estructurales de la criminalidad.
El experto señala que muchas órdenes para cometer delitos se envían desde el interior de las cárceles hacia sicarios o grupos dedicados a la extorsión. Indica que estas acciones pueden ejecutarse durante horarios diurnos y no necesariamente durante la noche.
Moreano también menciona que la gobernanza criminal se mantiene en barrios o parroquias de ciudades como Guayaquil, Durán, Pueblo Viejo, Babahoyo, Manta o Quevedo. Añade que las organizaciones criminales ejercen control en varios municipios de la Costa y que el país enfrenta desafíos institucionales en ámbitos como justicia, sistema penitenciario y gobiernos locales.
Información extra: Ecuador
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