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Lucía Vásconez
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Con el cierre de 2025, las cifras fiscales del Ecuador quedaron sobre la mesa. Una de las más relevantes es el déficit fiscal, un indicador clave que refleja la situación de las finanzas públicas y su impacto en la economía del país. Aunque suena técnico, este concepto ayuda a entender cómo maneja el Estado sus recursos y por qué sus efectos llegan a todos los ecuatorianos.
El déficit fiscal aparece cuando el Estado gasta más de lo que recibe en un período determinado, por lo general un año. Los ingresos provienen principalmente de impuestos, petróleo y de otros cobros, mientras que los gastos se destinan al pago de sueldos, obligaciones de deuda, salud, educación y obra pública.
Cuando se registra un déficit, el Gobierno debe cubrir esa diferencia con deuda externa y externa o retraso de pagos a proveedores y gobierno locales, etc. Esto incrementa el pago de intereses y reduce el espacio fiscal para invertir en salud, educación, seguridad o infraestructura.
Según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas, recogidas por el Observatorio de la Política Fiscal, el déficit fiscal global de Ecuador cerró en 5 312 millones de dólares. El resultado evidencia un deterioro frente a los 3 107 millones registrados al final de 2024. Aunque fue menor a lo proyectado en la Proforma 2025 (5 625 millones de dólares), superó la estimación inicial del Gobierno.
El 3 de junio de 2025, la ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, había señalado que el Gobierno de Daniel Noboa esperaba cerrar el año con un déficit cercano a los 3 000 millones de dólares.
El déficit fiscal de Ecuador no es un problema reciente: se arrastra desde hace más de una década. Esta situación ha obligado al país a endeudarse de forma recurrente, lo que incrementa el peso del pago de intereses y amortizaciones. Como resultado, el presupuesto público destina cada vez más recursos al servicio de la deuda; solo en 2026, el Estado deberá pagar más de 12 000 millones de dólares por este concepto.
Este balance negativo de 2025 se dio pese a que el Gobierno obtuvo mayores ingresos tributarios. El incremento estuvo impulsado, principalmente, por el alza del impuesto al valor agregado (IVA), que pasó del 12 % al 15 %, y por la eliminación del subsidio al diésel desde septiembre pasado, explicó Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal.
De acuerdo con datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), hasta noviembre la recaudación tributaria por IVA creció un 9,8 % y alcanzó los 10 034 millones de dólares, frente a los 9 156 millones recaudados en el mismo período de 2024.
A este resultado también aportaron tributos temporales aplicados durante el año. Entre ellos constan las autorretenciones del impuesto a la renta, que generaron 2 096 millones de dólares, un impuesto temporal a las sociedades y recursos extraordinarios provenientes del Banco Central y de empresas públicas, detalló Carrera.
Además, el Estado dejó de destinar aproximadamente 300 millones de dólares al subsidio al diésel desde septiembre de 2025. No obstante, el Gobierno aclaró que esos recursos no representaron un ahorro, sino que fueron redistribuidos mediante bonos y compensaciones para los sectores del transporte y agrícola.
Sin embargo, estas medidas no fueron suficientes para equilibrar las cuentas públicas. Pese a los ingresos adicionales, los ingresos totales del Estado crecieron apenas 2,8 %, mientras que el gasto público aumentó 11,2 %. Esta diferencia amplió el déficit fiscal y evidenció el desbalance entre lo que el Estado recauda y lo que gasta.
Juan Carlos Salvador, expresidente del Colegio de Economistas de Pichincha, afirmó que las medidas para corregir el déficit fiscal, como los ajustes a los subsidios, mostrarán sus efectos reales en 2026. Sin embargo, cuestionó el gasto realizado durante la campaña electoral de 2025 y calificó como clientelares los bonos entregados, al señalar que no respondieron a un plan económico, lo que agravó la situación fiscal del Ecuador.
Para 2026, advirtió que el déficit seguirá siendo persistente, con poco margen fiscal y fuentes de financiamiento limitadas. Señaló que el país dependerá del apoyo de multilaterales y de un eventual regreso a los mercados de bonos, aunque medidas como el IVA del 15% y la eliminación del subsidio al diésel podrían aliviar parcialmente las cuentas del Estado.
Información externa: Ministerio de Economía y Finanzas
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Déficit fiscal del Ecuador en 2025
El déficit fiscal aparece cuando el Estado gasta más de lo que recibe en un período determinado, por lo general un año. Los ingresos provienen principalmente de impuestos, petróleo y de otros cobros, mientras que los gastos se destinan al pago de sueldos, obligaciones de deuda, salud, educación y obra pública.
Cuando se registra un déficit, el Gobierno debe cubrir esa diferencia con deuda externa y externa o retraso de pagos a proveedores y gobierno locales, etc. Esto incrementa el pago de intereses y reduce el espacio fiscal para invertir en salud, educación, seguridad o infraestructura.
Déficit fiscal de Ecuador superó los 5 300 millones en 2025
Según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas, recogidas por el Observatorio de la Política Fiscal, el déficit fiscal global de Ecuador cerró en 5 312 millones de dólares. El resultado evidencia un deterioro frente a los 3 107 millones registrados al final de 2024. Aunque fue menor a lo proyectado en la Proforma 2025 (5 625 millones de dólares), superó la estimación inicial del Gobierno.
El 3 de junio de 2025, la ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, había señalado que el Gobierno de Daniel Noboa esperaba cerrar el año con un déficit cercano a los 3 000 millones de dólares.
El déficit fiscal de Ecuador no es un problema reciente: se arrastra desde hace más de una década. Esta situación ha obligado al país a endeudarse de forma recurrente, lo que incrementa el peso del pago de intereses y amortizaciones. Como resultado, el presupuesto público destina cada vez más recursos al servicio de la deuda; solo en 2026, el Estado deberá pagar más de 12 000 millones de dólares por este concepto.
Mayores ingresos tributarios y subsidios en 2025
Este balance negativo de 2025 se dio pese a que el Gobierno obtuvo mayores ingresos tributarios. El incremento estuvo impulsado, principalmente, por el alza del impuesto al valor agregado (IVA), que pasó del 12 % al 15 %, y por la eliminación del subsidio al diésel desde septiembre pasado, explicó Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal.
De acuerdo con datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), hasta noviembre la recaudación tributaria por IVA creció un 9,8 % y alcanzó los 10 034 millones de dólares, frente a los 9 156 millones recaudados en el mismo período de 2024.
A este resultado también aportaron tributos temporales aplicados durante el año. Entre ellos constan las autorretenciones del impuesto a la renta, que generaron 2 096 millones de dólares, un impuesto temporal a las sociedades y recursos extraordinarios provenientes del Banco Central y de empresas públicas, detalló Carrera.
- Le puede interesar: Ventas y recaudación tributaria crecen con fuerza en septiembre en Ecuador, según reporte del SRI
300 millones de dólares del subsidio al diésel
Además, el Estado dejó de destinar aproximadamente 300 millones de dólares al subsidio al diésel desde septiembre de 2025. No obstante, el Gobierno aclaró que esos recursos no representaron un ahorro, sino que fueron redistribuidos mediante bonos y compensaciones para los sectores del transporte y agrícola.
Sin embargo, estas medidas no fueron suficientes para equilibrar las cuentas públicas. Pese a los ingresos adicionales, los ingresos totales del Estado crecieron apenas 2,8 %, mientras que el gasto público aumentó 11,2 %. Esta diferencia amplió el déficit fiscal y evidenció el desbalance entre lo que el Estado recauda y lo que gasta.
El déficit fiscal seguirá presionando la economía en 2026
Juan Carlos Salvador, expresidente del Colegio de Economistas de Pichincha, afirmó que las medidas para corregir el déficit fiscal, como los ajustes a los subsidios, mostrarán sus efectos reales en 2026. Sin embargo, cuestionó el gasto realizado durante la campaña electoral de 2025 y calificó como clientelares los bonos entregados, al señalar que no respondieron a un plan económico, lo que agravó la situación fiscal del Ecuador.
Para 2026, advirtió que el déficit seguirá siendo persistente, con poco margen fiscal y fuentes de financiamiento limitadas. Señaló que el país dependerá del apoyo de multilaterales y de un eventual regreso a los mercados de bonos, aunque medidas como el IVA del 15% y la eliminación del subsidio al diésel podrían aliviar parcialmente las cuentas del Estado.
Información externa: Ministerio de Economía y Finanzas
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