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Jorge R. Imbaquingo
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La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, la extracción del presidente Nicolás Maduro y el inicio de su juicio en Nueva York han abierto un escenario político inédito en la región. Mientras Washington descarta elecciones inmediatas y refuerza su control estratégico, analistas alertan que la vida cotidiana de los venezolanos queda relegada en un juego de poder marcado por el petróleo y la dominación geopolítica. Así empieza el nuevo capítulo de D-Bate, en EL COMERCIO.
Durante el programa D-Bate, la analista Tamara López calificó como éticamente cuestionable la operación militar estadounidense, estrenado este 9 de enero de 2026.
Señaló que, aunque no se declaró formalmente una guerra, la extracción del mandatario de una nación soberana deja dudas sobre acuerdos previos y negociaciones internas.
Para López, el episodio proyecta una imagen ambigua de Venezuela ante el mundo: entre la esperanza de un cambio y el riesgo de convertirse en un territorio subordinado a intereses externos.
El analista Luis Alfredo Maldonado sostuvo, en el capítulo estrenado este jueves 8 de enero de 2025, que la crisis venezolana debe leerse como un movimiento estratégico de Estados Unidos para recuperar influencia en el hemisferio.
A su criterio, el discurso del narcotráfico funciona como justificación política, mientras el control de recursos estratégicos, especialmente el petróleo, aparece como un factor central.
Maldonado recordó que Venezuela atraviesa desde 2015 una represión sistemática, con miles de presos políticos y denuncias de torturas, lo que complejiza el relato de una intervención presentada como acto de justicia internacional.
En el análisis se identificaron tres elementos clave: la judicialización del caso en tribunales federales de Nueva York; el despliegue militar estadounidense en el Caribe; y la presión económica sobre la comercialización del petróleo venezolano.
A esto se suma una fractura interna del chavismo, con disputas de poder que condicionan el rol de Delcy Rodríguez, hoy al frente del Ejecutivo.
Los analistas coincidieron en que Estados Unidos optó por un enfoque pragmático: trabajar con quien mantiene el control real de las Fuerzas Armadas para evitar un colapso inmediato.
Más allá de la geopolítica, el programa puso énfasis en el impacto social. López advirtió que los ciudadanos viven un “daño colateral” prolongado: salarios mínimos de apenas tres dólares, colapso de servicios públicos, censura y miedo a expresar opiniones.
Maldonado añadió que, para muchos venezolanos, la sensación es que “todo cambia y nada cambia”, mientras la represión se profundiza y la incertidumbre se instala en la vida diaria.
El debate cerró con una conclusión compartida: la crisis venezolana está siendo gestionada desde un pragmatismo político y militar estadounidense, con el petróleo como eje central.
Sin embargo, advirtieron que, sin un calendario claro de elecciones libres y sin instituciones creíbles, el riesgo es que la transición se prolongue y el costo humano siga recayendo sobre la población.
D-Bate es un programa digital de EL COMERCIO que propone una nueva forma de debatir la política y los temas públicos en Ecuador. Dirigido por el periodista Jorge R. Imbaquingo, el espacio rompe con el formato tradicional de entrevistas rígidas y paneles previsibles, y apuesta por un intercambio directo, ágil y confrontativo de ideas.
Bajo el lema “donde callar no es una opción”, D-Bate aborda asuntos de coyuntura nacional como partidos políticos, financiamiento electoral, gestión municipal, comunicación gubernamental y desinformación. Lo hace con invitados que representan posturas opuestas, lo que convierte cada episodio en un choque argumentativo que prioriza la claridad y el contraste antes que el discurso cómodo.
El programa se distingue por un tono crítico y entretenido, con lenguaje coloquial, humor y referencias de la cultura digital, sin renunciar al rigor periodístico.
Más que convencer, busca ordenar el debate público, ofrecer contexto y permitir que la audiencia forme su propio criterio. D-Bate apunta a un público joven y descomplicado, y tiene como objetivo abrir la conversación política, hacerla comprensible y fomentar una participación ciudadana más informada.
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Una intervención que reabre el debate sobre soberanía
Durante el programa D-Bate, la analista Tamara López calificó como éticamente cuestionable la operación militar estadounidense, estrenado este 9 de enero de 2026.
Señaló que, aunque no se declaró formalmente una guerra, la extracción del mandatario de una nación soberana deja dudas sobre acuerdos previos y negociaciones internas.
Para López, el episodio proyecta una imagen ambigua de Venezuela ante el mundo: entre la esperanza de un cambio y el riesgo de convertirse en un territorio subordinado a intereses externos.
El tablero geopolítico y el petróleo
El analista Luis Alfredo Maldonado sostuvo, en el capítulo estrenado este jueves 8 de enero de 2025, que la crisis venezolana debe leerse como un movimiento estratégico de Estados Unidos para recuperar influencia en el hemisferio.
A su criterio, el discurso del narcotráfico funciona como justificación política, mientras el control de recursos estratégicos, especialmente el petróleo, aparece como un factor central.
Maldonado recordó que Venezuela atraviesa desde 2015 una represión sistemática, con miles de presos políticos y denuncias de torturas, lo que complejiza el relato de una intervención presentada como acto de justicia internacional.
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Presión militar, económica y fracturas internas
En el análisis se identificaron tres elementos clave: la judicialización del caso en tribunales federales de Nueva York; el despliegue militar estadounidense en el Caribe; y la presión económica sobre la comercialización del petróleo venezolano.
A esto se suma una fractura interna del chavismo, con disputas de poder que condicionan el rol de Delcy Rodríguez, hoy al frente del Ejecutivo.
Los analistas coincidieron en que Estados Unidos optó por un enfoque pragmático: trabajar con quien mantiene el control real de las Fuerzas Armadas para evitar un colapso inmediato.
La población, el gran ausente del debate
Más allá de la geopolítica, el programa puso énfasis en el impacto social. López advirtió que los ciudadanos viven un “daño colateral” prolongado: salarios mínimos de apenas tres dólares, colapso de servicios públicos, censura y miedo a expresar opiniones.
Maldonado añadió que, para muchos venezolanos, la sensación es que “todo cambia y nada cambia”, mientras la represión se profundiza y la incertidumbre se instala en la vida diaria.
¿Transición o tutela prolongada?
El debate cerró con una conclusión compartida: la crisis venezolana está siendo gestionada desde un pragmatismo político y militar estadounidense, con el petróleo como eje central.
Sin embargo, advirtieron que, sin un calendario claro de elecciones libres y sin instituciones creíbles, el riesgo es que la transición se prolongue y el costo humano siga recayendo sobre la población.
Qué es D-Bate
D-Bate es un programa digital de EL COMERCIO que propone una nueva forma de debatir la política y los temas públicos en Ecuador. Dirigido por el periodista Jorge R. Imbaquingo, el espacio rompe con el formato tradicional de entrevistas rígidas y paneles previsibles, y apuesta por un intercambio directo, ágil y confrontativo de ideas.
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Bajo el lema “donde callar no es una opción”, D-Bate aborda asuntos de coyuntura nacional como partidos políticos, financiamiento electoral, gestión municipal, comunicación gubernamental y desinformación. Lo hace con invitados que representan posturas opuestas, lo que convierte cada episodio en un choque argumentativo que prioriza la claridad y el contraste antes que el discurso cómodo.
El programa se distingue por un tono crítico y entretenido, con lenguaje coloquial, humor y referencias de la cultura digital, sin renunciar al rigor periodístico.
Más que convencer, busca ordenar el debate público, ofrecer contexto y permitir que la audiencia forme su propio criterio. D-Bate apunta a un público joven y descomplicado, y tiene como objetivo abrir la conversación política, hacerla comprensible y fomentar una participación ciudadana más informada.
- Enlace extra: La crisis 2025 en Venezuela
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