Prensa Libre
New member
Salud y Familia
Vacuna contra el sarampión: a qué edad se aplica, cuántas dosis se necesitan y qué hacer si no se está vacunado
El sarampión es un virus de alta transmisión que puede poner en riesgo la salud. Vacunarse es clave para prevenir el contagio. Esto es lo que debe saber sobre la vacunación.
Esdras Laz
13 de enero de 2026
|
18:00h
Compartir en Facebook
Compartir en X
Compartir en LinkedIn
Compartir en Whatsapp
Copiar enlace
Guardar artículo
Las autoridades sanitarias recordaron que el sarampión es una enfermedad prevenible mediante la vacunación. Los síntomas suelen manifestarse entre 7 y 21 días después de la exposición e incluyen fiebre, erupción cutánea, tos, secreción nasal y conjuntivitis. (Foto Prensa Libre: Freepik)
Al igual que otros virus respiratorios, el sarampión se transmite por medio del aire al toser, estornudar o hablar. Las microgotas expulsadas pueden permanecer hasta dos horas en el ambiente. Por ello, contar con el esquema de vacunación completo es fundamental para prevenir contagios.
Las partículas que se generan al toser pueden quedar suspendidas en el aire durante varias horas, lo que incrementa el riesgo de infección. Médicos expertos destacan que contar con las dosis adecuadas de la vacuna SPR —que previene el sarampión, las paperas y la rubéola— podría ayudar a disminuir riesgos.
Nancy Sandoval Paiz, infectóloga y vicepresidenta de la Asociación Panamericana de Infectología, comparte que en Guatemala la vacuna contra el sarampión se aplica como parte de la vacuna triple viral (SPR), que protege también contra la rubéola y la parotiditis.
El esquema nacional de vacunación establece que la primera dosis se administra a los 12 meses de edad, y la segunda, como refuerzo, a los 18 meses, según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
LECTURAS RELACIONADAS

¿Cómo se contagia el sarampión?

Sarampión: qué es y cuáles son sus síntomas
Contar con las dos dosis es esencial para garantizar una protección individual y colectiva. Una sola dosis, aunque común en algunos casos, no proporciona inmunidad completa, destaca Sandoval.
El refuerzo es obligatorio, explica la infectóloga, ya que la primera dosis genera la llamada seroconversión en un 93% a 95% de los vacunados. La segunda dosis eleva la eficacia hasta un 97% a 99%, cerrando la brecha de falla primaria. Esto proporciona una inmunidad prolongada, potencialmente de por vida, especialmente en personas inmunocompetentes.
Alicia Chang, pediatra e infectóloga y miembro de la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas, señala que, en situaciones de brote, la vacuna debe colocarse de inmediato a partir de los 12 meses, mientras que la segunda dosis puede aplicarse con tan solo cuatro semanas de diferencia respecto de la primera.
Edgar Beltetón, pediatra intensivista, destaca que en comparación con países como Estados Unidos —donde la primera dosis se aplica a los 12 meses y la segunda entre los 4 y 6 años—, en Guatemala, debido a variaciones en la cadena de frío que podrían afectar la eficacia de las vacunas, es necesario que las dosis se administren en períodos más cortos.
¿Existe alternativa a la vacunación?
La pediatra Alicia Chang aclara que no existe ningún tratamiento alternativo ni medida preventiva que sustituya a la vacunación. “No hay antivirales eficaces contra el virus del sarampión. Lo único que protege de verdad es la vacuna”, indicó.
¿Hasta qué edad puede vacunarse una persona?
Según el MSPAS y organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, cualquier persona que no tenga el esquema completo ni antecedentes documentados de vacunación o enfermedad debe vacunarse, sin importar la edad, destaca Sandoval.
Para quienes no están al día con sus dosis, se aplica una estrategia conocida como “catch-up” o vacunación de rescate, recomendada para adolescentes, adultos, personal de salud, viajeros a zonas con transmisión activa y personas sin antecedentes de vacunación completa.
Para estos casos, resalta Sandoval, el esquema sigue siendo de dos dosis, aplicadas con al menos un mes de diferencia.
Las personas nacidas antes de la introducción de la SPR probablemente adquirieron inmunidad natural. Sin embargo, si no padecieron la enfermedad, también deben vacunarse, agrega la infectóloga.
Por su parte, Chang señala que se recomienda que cualquier persona nacida después de 1960 que no tenga constancia de haber padecido sarampión o no cuente con un esquema documentado reciba las dos dosis, sin importar la edad. “Es preferible completar el esquema aunque hayan pasado años, siempre que no existan contraindicaciones médicas”, indicó.
Vacunarse es una de las formas más efectivas de cuidar la salud.![]()
Mantener al día el esquema de vacunación, especialmente en niñas y niños, ayuda a prevenir enfermedades y protege a toda la comunidad.![]()
Acude a tu servicio de salud más cercano y solicita la vacuna. Ingresa… pic.twitter.com/Sy1VhGgz1a
— Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (@MinSaludGuate) January 13, 2026
Vacunar a tiempo protege a todos
La vacuna SPR es segura y eficaz en adolescentes y adultos, destaca Chang, por lo que aplicársela en edad adulta no presenta riesgos. Asimismo, indica que, en caso de viajes a países con contagio, las personas deben aplicarse la vacuna al menos 14 días antes del viaje.
Los infantes que viajan a países en riesgo pueden vacunarse desde los 6 meses, con una primera dosis previa al viaje y la segunda entre los 12 y 15 meses. También puede aplicarse el esquema de dos dosis separadas por un mes, destaca Beltetón.
Para eliminar el sarampión, es necesario que más del 95% de la población esté vacunada con dos dosis, lo cual aún no se cumple en Guatemala, señala Sandoval.
La vacunación tardía también es útil: reduce la transmisión comunitaria y protege a lactantes, embarazadas e inmunosuprimidos. Dos dosis documentadas de SPR confieren inmunidad duradera, explica la doctora.
Contraindicaciones de la vacuna
La vacuna SPR no debe aplicarse en mujeres embarazadas ni en personas que estén bajo tratamiento activo con quimioterapia. En otros casos, debe evaluarse individualmente si la persona puede o no recibir la inmunización, comparte Alicia Chang.
En escenarios de emergencia sanitaria
En situaciones de brote o crisis —como las que podrían estar iniciando en el país—, destaca Beltetón, se recomienda adelantar la vacunación a los 8 meses, con una segunda dosis a los 12 meses o dos meses después. El objetivo es asegurar dos dosis completas en el menor tiempo posible.
Asimismo, si un niño fue vacunado hace más de 6 u 8 años —por ejemplo, si solo recibió la primera dosis en la infancia—, es recomendable aplicar un refuerzo, dada la situación epidemiológica actual, comparte el pediatra.
Para evitar el contagio del sarampión es muy importante estar atentos para prevenir y asegurarnos de contar con las dosis necesarias de la vacuna que nos protege. Aquí te cuento un poco más sobre el esquema y disponibilidad. Si tienes alguna duda, ¡puedes escribirle a ALMA! pic.twitter.com/Xd8ilmrr8q
— ALMA Responde (@alma_responde) January 10, 2026
Sigue leyendo...