Prensa Libre
New member
ESTADOS UNIDOS
Trump insiste en obtener Groenlandia y desata rechazo unánime: “No queremos ser estadounidenses”
Groenlandia rechaza las amenazas de Donald Trump de anexar la isla y reitera que su futuro debe decidirlo su población, no Washington ni Dinamarca.
Glenda Burrión
10 de enero de 2026
|
12:55h
Compartir en Facebook
Compartir en X
Compartir en LinkedIn
Compartir en WhatsApp
Copiar enlace
Guardar artículo
Vista de Nuuk, capital de Groenlandia, donde líderes políticos y ciudadanos reiteran que el futuro del territorio debe decidirlo su propia población. (Foto, Prensa Libre: EFE)
Desde su regreso a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump volvió a manifestar su interés por Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, al asegurar que su control es “crucial” para la seguridad nacional estadounidense en el contexto de la rivalidad con Rusia y China en el Ártico.
| ÚLTIMA HORA: Políticos daneses piden tropas de Alemania y Francia: "Para defender Groenlandia". – Die Welt. pic.twitter.com/wXAC0H7bSj![]()
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 8, 2026
Las declaraciones más recientes del mandatario republicano incluyeron advertencias de que su objetivo se concretaría “por las buenas o por las malas”, lo que provocó un rechazo inmediato y unificado en Groenlandia.
Los cinco partidos representados en el Parlamento groenlandés, incluidos los que integran el gobierno y la oposición independentista, emitieron un comunicado conjunto: “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”.
LECTURAS RELACIONADAS

“Lo haremos por las buenas o por las malas”: la advertencia de Trump sobre Groenlandia
Los ciudadanos no quieren ser estadounidenses
El rechazo también se refleja en la opinión pública. En Nuuk, capital del territorio, ciudadanos consultados expresaron temor a un nuevo escenario colonial y defendieron la actual relación con Dinamarca, así lo recogieron algunos testimonios que recogió AFP.
Julius Nielsen, pescador de 48 años, en las calles de Nuuk, capital de este territorio ártico que fue colonia danesa hasta 1953 y obtuvo su autonomía 26 años después. y no
“¿Estadounidenses? ¡No! Ya hemos sido una colonia durante muchos años. No queremos convertirnos de nuevo en colonia”
Julius Nielsen, ciudadano
Una percepción similar comparte Inaluk Pedersen, vendedora de 21 años, quien considera que “funciona bien” la relación entre Dinamarca y Groenlandia, pero advierte que “la injerencia de Estados Unidos perturba las relaciones y la confianza”.
Los líderes políticos subrayaron que “el futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses”, marcando distancia tanto de Washington como de Copenhague.
La tensión ha generado preocupación en Europa, especialmente en Dinamarca, que junto con Groenlandia forma parte de la OTAN.
LECTURAS RELACIONADAS

Por qué Donald Trump quiere Groenlandia y qué se lo impide
Autoridades danesas advirtieron que una eventual toma estadounidense de la isla pondría en riesgo la Alianza Atlántica y la arquitectura de seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial.
De acuerdo con un sondeo divulgado por la agencia danesa Ritzau, 38.3% de los daneses considera posible una invasión estadounidense durante la presidencia de Trump. En contraste, una encuesta publicada en enero de 2025 en la prensa local reveló que 85% de los groenlandeses se opone a formar parte de Estados Unidos, frente a solo un 6% a favor.
¿Por qué Groenlandia es clave para Trump?
Groenlandia es atractiva por su ubicación estratégica en el Ártico, su baja densidad poblacional y su riqueza en recursos naturales aún sin explotar, como litio, cobre, níquel, grafito, tierras raras y petróleo. Además, la isla se sitúa en la Brecha GIUK (Groenlandia–Islandia–Reino Unido), un punto clave para el monitoreo naval de la OTAN.
Estados Unidos ya mantiene presencia militar en la isla a través de la Base Espacial Pituffik, utilizada para defensa antimisiles y vigilancia espacial.
La Casa Blanca ha reiterado que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional, sin descartar el uso de la fuerza, postura que analistas europeos califican de preocupante.
En este contexto, el secretario de Estado estadounidense sostendrá reuniones con autoridades danesas y representantes groenlandeses para abordar la creciente tensión diplomática.
Sigue leyendo...