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guatemala no se detiene
Preparan unos 50 ajustes viales en la capital en los próximos ocho meses para aliviar el tránsito
Siete puntos de la ciudad capital fueron modificados para agilizar el flujo vehícular. Los trabajos contemplaron instalación de semáforos, cambio de virajes y señalización. Expertos advierten que los 47 ajustes restantes deben ejecutarse en un plazo máximo de seis meses para que no pierdan vigencia.
Mauricio Álvarez
22 de enero de 2026
|
06:00h
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En la Diagonal 6 y 17 calle se eliminaron dos virajes a la izquierda y en U sobre la diagonal 6, con el objetivo de aprovechar la pista en ambos sentidos.(Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
Nuevos semáforos, pasos peatonales, cambios de viraje y eliminación de bordillos son algunas de las intervenciones menores que la Municipalidad de Guatemala ha implementado desde finales de 2025 en las zonas 1, 5, 6 y 10 de la capital, con el fin de mejorar la circulación vehicular. En esta primera fase del proyecto se identificaron alrededor de 100 puntos candidatos para ser modificados; se seleccionaron 50, de los cuales siete ya fueron intervenidos y 47 permanecen pendientes de ejecución.
Las intervenciones menores consisten en la optimización de vías existentes para permitir una mayor circulación vehicular dentro del espacio disponible. Así lo explicó Cecilia Pivaral, de la mesa de infraestructura de Guatemala No Se Detiene, quien señaló que la red vial capitalina está saturada y requiere soluciones urgentes. “Se busca que con la eliminación de bordillos, mejor señalización y colocación de semáforos se generen condiciones para un mejor flujo vehicular”, explicó.
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Según Andrés Villaseca, especialista en transporte y rediseños viales, antes de realizar inversiones en infraestructura mayor es necesario evaluar si los problemas pueden resolverse mediante ajustes menores. “Imagínese usted que por un semáforo que funcione mal, que esté mal programado y que produzca una congestión grande, usted decide hacer un paso a desnivel, cuando cambiar la programación del semáforo era prácticamente de valor cero”, comentó.
Villaseca añadió que muchos problemas de tránsito responden a fallas básicas de diseño y operación. “Muchos de los conflictos en las ciudades se deben a cosas muy simples, diseños geométricos incorrectos, semáforos que no funcionan bien y patrones de uso incorrectos”, explicó. A su juicio, la gestión del tránsito en una ciudad es una batalla que no tiene fin, no existen soluciones, solo mejoras.
Lugares priorizados
De acuerdo con Pivaral, la selección de los puntos intervenidos respondió a un análisis técnico. En total se identificaron cerca de 400 intersecciones con problemas, de las cuales se priorizaron 50 en la primera etapa, tras evaluar los flujos vehiculares. “Es importante que antes de hacer estas intervenciones se tenga un levantamiento de datos reciente en donde que se analicen las horas pico y cómo funciona el tema del tránsito en en los sectores”, señaló.
Zona 10
En la Diagonal 6 y 17 calle se eliminaron dos virajes a la izquierda y en U sobre la diagonal 6, con el objetivo de aprovechar la pista en ambos sentidos. Además, se ajustaron las fases y tiempos de los semáforos durante las horas pico. Según Iván Mac Donald, encargado de la Unidad de Semáforos y Señalización de Emetra, estas modificaciones permitieron mitigar la detención del 50% de las detenciones generadas por la acumulación de vehículos que realizaban giros a la izquierda en ambos sentidos.
“Hemos tenido una mejor fluidez de vehículos circulando por la vía, ha mejorado en un 15% lo cual se traduce en una mejor movilidad.”, afirmó Mac Donald. Además, indicó que la eliminación de estos virajes contribuyó a reducir la accidentalidad.
Otros cambios se realizaron en la 10 calle, desde la Diagonal 6 hasta la avenida Reforma, donde se implementó un sistema de tres puntos, se eliminaron bordillos que generaban entrecruzamientos y se instalaron semáforos en dos intersecciones. Asimismo, se incorporaron pasos peatonales y señalización. Con estos ajustes se mejoró la fluidez vehicular continua. “Ha sido bastante positivo, tanto en los conductores como en los peatones que se cruzan de un lugar a otro, debido a que esto ayudó en el ordenamiento de este sector”, explicó Jordani Castillo, intendente de la PMT. Añadió que en horas conflictivas la capacidad vehicular pasó de 1,500 a 3,000 vehículos por hora.
Zona 5
En la Diagonal 14 y 27 calle, zona 5, se señalizó el carril derecho como exclusivo para viraje a la derecha, evitando que los vehículos continuaran sobre la 29 avenida y reduciendo los embudos en la intersección. También se alargó el bordillo de la isleta central y se instaló señalización vertical. El tiempo semafórico se redujo de hasta cinco minutos a aproximadamente de dos.
“Son cambios menores en cuanto a infraestructura, pero es un cambio significativo para el beneficio de la intersección, que es muy concurrida. Se logró reducir entre el 15 y 20% el tiempo de espera”, comentó Mac Donald.
Zona 6
En la Calzada Martí y 15 avenida, zona 6, se instaló una intersección semaforizada para ordenar los flujos vehiculares. Además, se restringieron los movimientos transversales en la 16 avenida “A” y se habilitó un viraje libre a la derecha.
“Obtuvimos una mejora primero en el orden de la intersección, le brindamos un paso peatonal seguro a los vecinos que quieren atravesarse sobre la 15 avenida y se evitó el movimiento transversal para que no exista el desorden”, explicó Macdonald.
Zona 1
En la 11 avenida y 1a calle, zona 1, se eliminó el viraje a la izquierda desde la 1a calle hacia la 11 avenida de la zona 2 y se implementó un viraje indirecto por la 10a avenida. Además, se suprimió una fase del semáforo.
El cambio respondió a que el número de vehículos que realizaban el viraje era reducido y generaba una obstrucción del 50% de la vialidad. “Se tomó la decisión de hacer un viraje indirecto para que los vehículos que venían sobre la 1a calle entren por la 10 avenida y puedan ingresar a la 11 avenida de la zona 2”, explicó Macdonald, quien añadió que la eficiencia de la intersección mejoró alrededor de un 10%.
En la zona 5 de la ciudad capitalina se señalizó el carril exclusivo para virar a la derecha, se eliminaron bordillos y se configuró el tiempo del sema´foro para mejorar el flujo vehicular. (Foto Prensa Libre: Juan Diego Gónzalez).
¿Se beneficia al peatón?
Pivaral aseguró que las intervenciones no fueron pensadas únicamente para agilizar el tránsito vehicular, sino también para mejorar la movilidad peatonal. “Estamos buscando que la ciudad sea una ciudad en la que se pueda caminar más. Donde hay un semáforo se piensa en unas aceras para que puedan pasar de manera segura los peatones”, afirmó.
Sin embargo, Ronald Peláez, investigador del Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Usac, consideró que estos ajustes suelen tener un sesgo hacia la movilidad vehicular. “No se hacen en todo el municipio de Guatemala, solo en ciertos sectores y lamentablemente no favorecen al peatón, sigue favoreciendo la movilidad vehicular”, aseguró.
“Si se pone o se quita un semáforo es para el vehículo, no para el peatón. Si se funde un bordillo se quita parte de la acera y se desfavorece al peatón en beneficio de los vehículos particulares. Casi que las calles se vuelven hostiles para los peatones”, añadió. Peláez también señaló que estas intervenciones suelen concentrarse en áreas con alto desarrollo inmobiliario, mientras que zonas como la 8, 19, 21 y 25 reciben menos atención.
Dónde se puede replicar y cómo dar seguimiento
Para Cecilia Pivaral, este tipo de ajustes puede replicarse en otros municipios con problemas de congestión. “Se puede replicar no solo en el área urbana de la ciudad de Guatemala, sino también en otros puntos donde ya se tienen problemas de tránsito, como Quetzaltenango y Escuintla”, enfatizó.
Andrés Villaseca considera que el proyecto debe continuar y ampliarse. “Si son 50 intersecciones con problemas en la ciudad, deben haber 300. Hay que seguir, hay que diseñar, construir y después nos podemos ir a los distritos que rodean la ciudad capital. Allí deben haber muchas más”, confirmó.
También coincidió en que estos trabajos pueden realizarse en otros municipios como Quetzaltenango, Mixco y Antigua Guatemala. “Esta idea es replicable en todas las ciudades de más de 100 mil habitantes. No sabría decir en cuáles no, yo creo que en todas sí”, afirmó.
Pivaral señaló que este tipo de intervenciones debe coordinarse entre municipalidades, aunque la Municipalidad de Guatemala debe asumir un rol de liderazgo. “Tiene un mayor liderazgo tomando en cuenta que es aquí donde se genera la mayor cantidad de viajes que existen en el país. Es la urbe más grande que tenemos, por eso es importante que lidere y a su vez coordine con los municipios conurbados”, narró.
En cuanto al seguimiento del proyecto, Pivaral explicó que la continuidad dependerá de las capacidades de los equipos técnicos de las municipalidades, así como de los equipos operativos y tecnológicos. “Esto requiere mucho análisis, levantamiento de información y análisis de datos, porque no se quieren hacer las cosas a prueba y error o también se hacen las cosas a prueba de error, pero los costos también son más significativos para la población”, indicó.
Villaseca, por su parte, subrayó que la gestión del tránsito debe evaluarse de forma periódica. “La gestión del tránsito es algo del día a día. Uno no hace algo y ya queda listo. No hay nada que sea eterno. El tema de los semáforos, la programación hay que actualizarla una vez al año”, dijo.
Además, reiteró que para que los estudios no pierdan vigencia, los 47 ajustes viales pendientes deberán ejecutarse en los próximos seis meses. “Si en seis meses no se han hecho, yo recomendaría revisarlo de nuevo”, añadió.
Otros problemas viales que superar
De acuerdo con Andrés Villaseca, la Ciudad de Guatemala cuenta actualmente con alrededor de 550 semáforos, cuando para funcionar de manera adecuada necesitaría al menos 2,500. “Es la primera cosa grave que tenemos. Estamos a años luz de tener esa cantidad y mientras no los tengamos vamos a tener problemas de accidentes, de congestión innecesaria”, explicó.
Villaseca señaló que Guatemala es una de las ciudades con mayor cantidad de automóviles y, recientemente, de motocicletas, lo que agrava el problema. A su criterio, los ajustes viales actuales ayudan a aliviar la situación, pero no resuelven el problema de fondo. “Todo lo que estamos haciendo ahora es para aliviar el problema, pero el problema más potente se va a aliviar con transporte público y más adelante con obras de infraestructura mayor”, afirmó.
Por su parte, Cecilia Pivaral recordó que las intervenciones menores no deben verse como una solución definitiva. Señaló que este tipo de proyectos son apenas un primer paso para enfrentar las dificultades estructurales del tránsito diario y que deben complementarse con políticas de transporte público, gestión de la capacidad vial e inversión en infraestructura que permita generar nuevas vías.
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