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Katiuska Hernández
Guest
La llegada del año 2026 se celebró como una auténtica fiesta planetaria, con millones de personas reunidas en plazas, avenidas, playas y monumentos emblemáticos para despedir el 2025.
Desde Europa hasta Asia, pasando por América y Oceanía, el mundo compartió una misma cuenta regresiva marcada por música, luces, tradiciones ancestrales y espectáculos tecnológicos.
En Europa, Madrid volvió a ser epicentro de la Nochevieja con miles de personas concentradas en la Puerta del Sol para seguir las tradicionales campanadas.
París deslumbró con un espectáculo de luces y fuegos artificiales en el Arco del Triunfo y los Campos Elíseos.
Roma también iluminó el cielo con pirotecnia sobre el Coliseo.
En Berlín, los fuegos artificiales iluminaron la estatua de la Cuadriga de la Puerta de Brandeburgo, símbolo de unidad y renovación, durante las celebraciones del 1 de enero de 2026.
Londres también destacó entre las grandes capitales europeas. La ciudad se iluminó a orillas del río Támesis con un espectáculo que tuvo como protagonistas la Torre de Londres y la noria London Eye, que marcaron la medianoche ante miles de asistentes.
El despliegue de luces y fuegos artificiales volvió a posicionar a la capital británica como uno de los escenarios más icónicos para recibir el Año Nuevo.
En Asia oriental, la celebración tuvo un fuerte componente simbólico y cultural.
En Corea del Sur, miles de personas se reunieron en el pabellón Bosingak, en Seúl, donde los participantes tocaron una enorme campana durante la cuenta regresiva para dar la bienvenida al Año Nuevo 2026.
En Busán, las celebraciones combinaron espectáculos de luces con coreografías de drones que dibujaron figuras en el cielo nocturno.
Según el zodíaco chino, 2026 corresponde al Año del Caballo Rojo, un símbolo de energía, movimiento y nuevos comienzos.
China celebró la llegada del nuevo año con actos cargados de tradición.
En la Gran Muralla, en el sector de Juyongguan, en Pekín, artistas tocaron tambores en el escenario durante la cuenta regresiva del Año Nuevo 2026, en una ceremonia que combinó patrimonio histórico y expresión cultural contemporánea, reforzando el carácter solemne y festivo de la fecha.
En el resto del mundo, la celebración no fue menos intensa.
Sídney inauguró el año con su tradicional espectáculo sobre el puerto.
En Filipinas los fuegos artificiales iluminaron el cielo en distintas ciudades.
En Nueva York, la caída de la bola en Times Square volvió a reunir a miles de personas.
En América Latina, Río de Janeiro celebró con multitudes en Copacabana.
Al igual que la playa de Acapulco, donde turistas y locales recibieron el 2026 entre música, fuegos artificiales y un ambiente de optimismo compartido.
[IMG alt="AME1408. VALPARAÍSO (CHILE), 31/12/2025.- Fotografía que muestra fuegos artificiales durante la celebración de Año Nuevo este jueves, en Valparaíso (Chile). EFE/ Cristóbal Basaure
"]https://www.prensa.com/resizer/v2/R...68d39&smart=true&width=1920&height=1280[/IMG]
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Desde Europa hasta Asia, pasando por América y Oceanía, el mundo compartió una misma cuenta regresiva marcada por música, luces, tradiciones ancestrales y espectáculos tecnológicos.
En Europa, Madrid volvió a ser epicentro de la Nochevieja con miles de personas concentradas en la Puerta del Sol para seguir las tradicionales campanadas.
París deslumbró con un espectáculo de luces y fuegos artificiales en el Arco del Triunfo y los Campos Elíseos.
Roma también iluminó el cielo con pirotecnia sobre el Coliseo.
En Berlín, los fuegos artificiales iluminaron la estatua de la Cuadriga de la Puerta de Brandeburgo, símbolo de unidad y renovación, durante las celebraciones del 1 de enero de 2026.
Londres también destacó entre las grandes capitales europeas. La ciudad se iluminó a orillas del río Támesis con un espectáculo que tuvo como protagonistas la Torre de Londres y la noria London Eye, que marcaron la medianoche ante miles de asistentes.
El despliegue de luces y fuegos artificiales volvió a posicionar a la capital británica como uno de los escenarios más icónicos para recibir el Año Nuevo.
En Asia oriental, la celebración tuvo un fuerte componente simbólico y cultural.
En Corea del Sur, miles de personas se reunieron en el pabellón Bosingak, en Seúl, donde los participantes tocaron una enorme campana durante la cuenta regresiva para dar la bienvenida al Año Nuevo 2026.
En Busán, las celebraciones combinaron espectáculos de luces con coreografías de drones que dibujaron figuras en el cielo nocturno.
Según el zodíaco chino, 2026 corresponde al Año del Caballo Rojo, un símbolo de energía, movimiento y nuevos comienzos.
China celebró la llegada del nuevo año con actos cargados de tradición.
En la Gran Muralla, en el sector de Juyongguan, en Pekín, artistas tocaron tambores en el escenario durante la cuenta regresiva del Año Nuevo 2026, en una ceremonia que combinó patrimonio histórico y expresión cultural contemporánea, reforzando el carácter solemne y festivo de la fecha.
En el resto del mundo, la celebración no fue menos intensa.
Sídney inauguró el año con su tradicional espectáculo sobre el puerto.
En Filipinas los fuegos artificiales iluminaron el cielo en distintas ciudades.
En Nueva York, la caída de la bola en Times Square volvió a reunir a miles de personas.
En América Latina, Río de Janeiro celebró con multitudes en Copacabana.
Al igual que la playa de Acapulco, donde turistas y locales recibieron el 2026 entre música, fuegos artificiales y un ambiente de optimismo compartido.
"]https://www.prensa.com/resizer/v2/R...68d39&smart=true&width=1920&height=1280[/IMG]
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