J
Jayati Ghosh
Guest
Tras una agresiva presión de la administración Trump, más de 145 países acordaron dar vía libre a las grandes multinacionales estadounidenses bajo las normas globales de impuesto mínimo corporativo acordadas en 2021. Pero, para que la democracia prevalezca sobre el cesarismo, hay que gravar la riqueza extrema, y hay que hacerlo pronto.
Los intentos de torpedear la cooperación tributaria multilateral son el núcleo de un programa global que busca sustituir la gobernanza democrática por un régimen coercitivo dominado por los ultrarricos, o lo que llamamos “cesarismo del siglo XXI”. De modo que cualquier estrategia para contrarrestarlo debe partir de la comprensión de que gravar la riqueza extrema es esencial para salvar la democrac...
Continuar leyendo...
Sigue leyendo...