F
François Graña
Guest
Días atrás, disfrutamos de un precioso fin de semana en el campo: monte nativo surcado por un arroyito, noches estrelladas, un sol madrugador asomando entre cerros y festejado por ruidosos pajaritos multicolores. En aquel rincón de paraíso quisieron los dioses que me clavara una espina diminuta en la planta del pie. Apenas un pinchacito, no le di importancia. Pero con el paso de los días, la moles...
Continuar leyendo...
Sigue leyendo...
Continuar leyendo...
Sigue leyendo...