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Joel Porras Hernández
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El Programa Estado de la Nación (PEN) presentó a Isabel Román Vega como la nueva directora de la institución. El cargo lo ocupaba Jorge Vargas Cullell, quien tuvo el liderazgo del centro de investigación durante 13 años.
Román ingresó al PEN en 1996 y era la coordinadora general de investigación del Informe Estado de la Educación. Es máster en Sociología por la Universidad de Costa Rica y tiene una especialización en políticas públicas para el desarrollo social del Instituto Nacional de Administración Pública de España. Además, es profesora catedrática de la Universidad Nacional.
La socióloga señaló que este cambio hacia un liderazgo de las mujeres “abre paso para que más mujeres en el país estén al frente de programas estratégicos para el desarrollo nacional”. También resaltó que el país enfrenta amenazas que, si no se atienden con enfoques innovadores y propositivos, pueden afectar su futuro.
UNIVERSIDAD conversó con la nueva directora del PEN sobre las implicaciones de este cambio para el centro de investigación y los desafíos futuros que puede enfrentar el programa. A continuación, se presenta un extracto de la entrevista.
¿Cuáles son sus sentimientos y su reacción al asumir la dirección del PEN?
– Asumo este nuevo reto con compromiso y responsabilidad. El PEN es un “Bien Público” del país generado por las universidades, que ocupa un lugar importante en la vida nacional. La información y los análisis que ofrece de la realidad nacional tienen como propósito fundamental fortalecer una ciudadanía democrática activa, informada, critica y propositiva, que a partir evidencia robusta pueda acometer procesos de diálogos, debates y acciones informadas sobre los principales desafíos actuales y futuros que el país tiene en desarrollo humano sostenible.
¿Qué implica este cambio para el PEN?
-Lo primero es un cambio hacia un liderazgo de las mujeres que abre paso para que más mujeres en el país estén al frente de programas estratégicos para el desarrollo nacional. Yo creo en el trabajo colegiado y colaborativo. Quienes me conocen saben que me gusta el trabajo en equipo, la escucha activa, tejer redes con diversos actores sociales y centros de investigación públicos y privados nacionales o internacionales, así como potenciar el desarrollo de las personas investigadoras jóvenes que tenemos en el país, que son de alta calidad y gran capacidad de innovación en diversos campos.
Segundo, creo que esta es una nueva etapa del PEN que le demanda estar a la altura de los nuevos tiempos. A lo largo de su historia el EN se ha adaptado a los cambios del entorno y eso se refleja en sus contenidos y proyección. En un contexto como el actual denominado como el “mundo de la posverdad”, la misión del PEN cobra mayor relevancia que nunca para impulsar al conocimiento y la evidencia científica como insumo principal del debate nacional y la toma de decisiones estratégicas que el país requiere para diseñar soluciones concretas e innovadoras a los problemas que tenemos y atender las necesidades de las generaciones actuales y la Costa Rica de los próximos 50 años.
Estoy convencida que hoy el país enfrenta un ineludible doble problema estratégico. Por lado atender, problemas actuales que tenemos como la crisis en educación, la inseguridad ciudadana o la creciente desigualdad social (producto de los rezagos históricos y malas decisiones pasadas y recientes). Por otra parte, tiene que responder los nuevos desafíos del futuro como el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial, el Big Data y los avances científicos para innovar y avanzar hacia una sociedad menos excluyente, con mayor competitividad y oportunidades para las nuevas generaciones. Ambos componentes (presente y futuro) están indisolublemente unidos, por lo que tan equivocado es pensar que el país puede seguir desarrollándose, arrastrando el lastre de no resolverlos, como de pensar que se puede atender uno sin considerar al otro.
Como lo señaló el último Informe del Estado de la Nación 2025, el país enfrenta viejas y nuevas amenazas estratégicas que potencian riesgos que mal enfrentados, pueden afectar su futuro. Por eso pensar con luces largas, con enfoque propositivo e innovador en todos los campos es hoy más urgente que nunca.
¿Qué proyectos se tienen contemplados impulsar y continuar dentro del PEN con este cambio de dirección?
-Bueno, proyectos e ideas muchas: ampliar líneas de investigación; mejorar la capacidad de análisis del PEN utilizando el Big Data y nuevas fuentes de información para innovar en el diseño de indicadores y metodologías que integren distintas capas y dimensiones de la realidad nacional. Llegar a más sectores sociales mediante la difusión de información robusta y creíble mediante plataformas digitales y redes sociales, pero también creando nuevas formas de consulta que sean más cercanas a las poblaciones más vulnerables y excluidas en los distintos territorios, especialmente los más alejados de la GAM.
¿Qué acciones se deben realizar para que el PEN siga consolidándose como un programa que le ofrece a la ciudadanía costarricense información para fortalecer sus procesos democráticos?
-Continuar fortaleciendo los pilares del trabajo del PEN desde su creación. Me refiero a la rigurosidad académica; la legitimidad social y la amplitud en la difusión de su trabajo. Estos tres principios rigen el trabajo de todas nuestras mesas de trabajo y sus productos. Al tiempo que marca un estilo de gestión que coloca en el centro el trabajo en redes para articular capacidades de investigación de las universidades y diversos actores públicos y privados; la consulta ciudadana y el diálogo social.
¿Cuáles son los principales retos y desafíos, en materia de análisis sociopolítico, que se avecinan para el PEN de cara al 2026?
-Entre los principales retos destacan dos: generar información nos permita hacer frente a una época de retrocesos en desarrollo humano que experimenta el país y revertir los cambios regresivos que hemos venido teniendo en la deliberación democrática y en otras fortalezas históricas del país en materia de crecimiento económico, inversión social y conservación ambiental. En el pasado fuimos capaces de innovar en todos estos campos diseñando políticas públicas, gestión social y empresarial y diálogo democrático, hoy necesitamos volverlo hacer.
Nos adentramos en el siglo XXI y necesitamos volver a creer en un país que, aunque es pequeño tiene la gente y las capacidades necesarias para generar un futuro esperanzador. No podemos permitirnos que nos gane el miedo o nos quiten el derecho a soñar la sociedad que queremos. Nos urge hacer corridas hacia adelante y se lo debemos a las generaciones actuales y futuras.
La entrada Nueva directora del Programa Estado de la Nación: “en tiempos de posverdad la misión del PEN cobra relevancia para impulsar el conocimiento y la evidencia científica” aparece primero en Semanario Universidad.
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