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Richard Jiménez
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El calendario marca una fecha que muchos temen sin saber exactamente por qué. Se siente en el ambiente, en el tráfico de Quito o en la pesadez al apagar la alarma.
Es el tercer lunes de enero, mundialmente conocido como Blue Monday.
Esta fecha no nació por azar ni por un descubrimiento clínico. Según explica Milenio, la idea se originó en 2005 cuando un psicólogo británico llamado Cliff Arnall presentó una fórmula matemática. Él buscaba descifrar cuál era el día más triste del año.
Arnall combinó variables como el clima gris, las deudas acumuladas por las fiestas y la baja motivación.
Sin embargo, lo que hoy inunda las redes sociales tiene un trasfondo que pocos imaginan.
Detrás de la ciencia aparente, se escondía una estrategia de marketing de una agencia de viajes.
La realidad es que el concepto surgió como una campaña publicitaria para la desaparecida empresa Sky Travel.
Así lo detalla la BBC, al mencionar que la intención original era motivar a las personas a comprar paquetes vacacionales para escapar de la tristeza.
A pesar de su origen comercial, el fenómeno caló hondo en la cultura popular.
No te pierdas de leer: El tipo de magnesio recomendado para combatir el agotamiento: cuál elegir y cómo consumirlo
En países del hemisferio norte, la falta de luz solar es un factor determinante. La cadena DW señala que en esas regiones los días cortos y el frío extremo influyen directamente en el ánimo de la población.
Pero, ¿qué ocurre en lugares con climas distintos? Gabriela de la Cruz, magíster y docente de la Escuela de Psicología de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), aclara que en Ecuador el impacto es diferente.
Aquí no nos afecta tanto la falta de sol, sino el estrés laboral y el retorno a las obligaciones académicas y laborales de enero.
Aunque la fórmula de Arnall es cuestionada, el malestar que muchos sienten en estas fechas no es producto de la imaginación.
Gabriela de la Cruz indica que un 40 % de las personas reporta desmotivación tras las festividades de Navidad y Fin de Año.
Este bajón emocional coincide con el momento en que las deudas de diciembre empiezan a pasar factura.
Las expectativas de año nuevo que no se han cumplido también generan una sensación de fracaso.
Es una mezcla de presiones económicas y emocionales que se agudiza este lunes.
La BBC reporta que científicos y expertos en salud mental han sido muy críticos con esta efeméride.
El neurocientífico Dean Burnett calificó la fórmula como una pseudociencia que no tiene sentido matemático.
Aun así, el término sigue siendo tendencia cada año en las plataformas digitales.
El éxito del Blue Monday radica en que muchas agencias de marketing aprovechan la fama del día para vender productos.
Desde chocolates hasta promociones en gimnasios, todo se ofrece como la “cura” para la supuesta depresión estacional.
La cadena DW advierte que los profesionales de la salud critican que este concepto banalice enfermedades serias.
Comparar una estrategia comercial con la depresión clínica puede ser peligroso para quienes realmente necesitan ayuda.
Para Gabriela de la Cruz, lo importante es normalizar que existen altibajos. No hay que esperar a un lunes específico para cuidar la salud mental o buscar apoyo si la tristeza persiste por más de dos semanas.
Te puede interesar: Mujer baja 14 kilos y supera adicción a las gaseosas usando la inteligencia artificial ChatGPT
¿Sientes que la rutina te abruma hoy más que nunca? No dejes que una fórmula publicitaria dicte tu estado de ánimo.
Pequeñas acciones como caminar al aire libre o mantener el contacto social pueden marcar la diferencia.
Recuerda que el bienestar emocional requiere atención constante, no solo cuando un ‘hashtag’ se vuelve viral.
El Blue Monday es, al final del día, un recordatorio de que somos humanos y que enero es apenas un proceso de ajuste.
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Es el tercer lunes de enero, mundialmente conocido como Blue Monday.
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- Blue Monday: Origen, mitos y una guía para enfrentarlo
- Blue Monday , ¿por qué el tercer lunes de enero es el día más triste del año?
Esta fecha no nació por azar ni por un descubrimiento clínico. Según explica Milenio, la idea se originó en 2005 cuando un psicólogo británico llamado Cliff Arnall presentó una fórmula matemática. Él buscaba descifrar cuál era el día más triste del año.
Arnall combinó variables como el clima gris, las deudas acumuladas por las fiestas y la baja motivación.
Sin embargo, lo que hoy inunda las redes sociales tiene un trasfondo que pocos imaginan.
Detrás de la ciencia aparente, se escondía una estrategia de marketing de una agencia de viajes.
El misterio tras el Blue Monday
La realidad es que el concepto surgió como una campaña publicitaria para la desaparecida empresa Sky Travel.
Así lo detalla la BBC, al mencionar que la intención original era motivar a las personas a comprar paquetes vacacionales para escapar de la tristeza.
A pesar de su origen comercial, el fenómeno caló hondo en la cultura popular.
No te pierdas de leer: El tipo de magnesio recomendado para combatir el agotamiento: cuál elegir y cómo consumirlo
En países del hemisferio norte, la falta de luz solar es un factor determinante. La cadena DW señala que en esas regiones los días cortos y el frío extremo influyen directamente en el ánimo de la población.
Pero, ¿qué ocurre en lugares con climas distintos? Gabriela de la Cruz, magíster y docente de la Escuela de Psicología de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), aclara que en Ecuador el impacto es diferente.
Aquí no nos afecta tanto la falta de sol, sino el estrés laboral y el retorno a las obligaciones académicas y laborales de enero.
¿Es verdad que estamos más tristes?
Aunque la fórmula de Arnall es cuestionada, el malestar que muchos sienten en estas fechas no es producto de la imaginación.
Gabriela de la Cruz indica que un 40 % de las personas reporta desmotivación tras las festividades de Navidad y Fin de Año.
Este bajón emocional coincide con el momento en que las deudas de diciembre empiezan a pasar factura.
Las expectativas de año nuevo que no se han cumplido también generan una sensación de fracaso.
Es una mezcla de presiones económicas y emocionales que se agudiza este lunes.
La BBC reporta que científicos y expertos en salud mental han sido muy críticos con esta efeméride.
El neurocientífico Dean Burnett calificó la fórmula como una pseudociencia que no tiene sentido matemático.
Aun así, el término sigue siendo tendencia cada año en las plataformas digitales.
Una trampa publicitaria muy efectiva
El éxito del Blue Monday radica en que muchas agencias de marketing aprovechan la fama del día para vender productos.
Desde chocolates hasta promociones en gimnasios, todo se ofrece como la “cura” para la supuesta depresión estacional.
La cadena DW advierte que los profesionales de la salud critican que este concepto banalice enfermedades serias.
Comparar una estrategia comercial con la depresión clínica puede ser peligroso para quienes realmente necesitan ayuda.
Para Gabriela de la Cruz, lo importante es normalizar que existen altibajos. No hay que esperar a un lunes específico para cuidar la salud mental o buscar apoyo si la tristeza persiste por más de dos semanas.
Te puede interesar: Mujer baja 14 kilos y supera adicción a las gaseosas usando la inteligencia artificial ChatGPT
¿Cómo vencer este bajón emocional?
¿Sientes que la rutina te abruma hoy más que nunca? No dejes que una fórmula publicitaria dicte tu estado de ánimo.
Pequeñas acciones como caminar al aire libre o mantener el contacto social pueden marcar la diferencia.
Recuerda que el bienestar emocional requiere atención constante, no solo cuando un ‘hashtag’ se vuelve viral.
El Blue Monday es, al final del día, un recordatorio de que somos humanos y que enero es apenas un proceso de ajuste.
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