Y
Yaritza Mojica
Guest
La ministra de Educación, Lucy Molinar, informó sobre dos hechos graves ocurridos recientemente en centros educativos del sistema oficial, los cuales calificó como conductas intolerables que ponen en riesgo la seguridad de estudiantes y funcionarios.
El primer caso se registró este martes, 6 de enero, en la Regional de Educación de Panamá Centro, cuando una exfuncionaria administrativa de un centro escolar ingresó a las instalaciones exigiendo atención inmediata y, en medio de una alteración del orden, arrojó una sustancia presuntamente corrosiva contra una colaboradora.
Ante este hecho violento, de forma inmediata se activaron los protocolos de seguridad correspondientes e intervinieron unidades de la Policía Nacional, que asumieron el control de la situación. La funcionaria afectada fue trasladada a un centro médico, donde recibe la atención especializada requerida.
Según explicó la ministra de Educación, en la conferencia del Consejo de Gabinete, este 6 de enero de 2026, el incidente ocurrió en las oficinas de Recursos Humanos de Panamá Centro, donde una persona que ya había sido separada del cargo llegó con un producto presuntamente corrosivo y lo arrojó contra una funcionaria, quien resultó herida y permanece hospitalizada. Ante la situación, se dio aviso inmediato a la Policía Nacional, que procedió a la detención de la agresora.
Posteriormente, se conoció que la persona detenida había amenazado de muerte a la directora de un centro educativo. Además, Molinar indicó que, tras la llegada de las autoridades, la agresora alegó ser paciente psiquiátrica, argumento que la ministra rechazó de forma categórica. “Eso no es una excusa para justificar lo que hizo. No fue un acto impulsivo; estamos hablando de una persona peligrosa que no puede estar en una escuela”, subrayó.
Se conoció que el segundo caso violento corresponde a un docente del Instituto Nacional y miembro activo de un gremio de profesores, fue detenido por orden de un juez de garantías presuntamente por un caso de agresión sexual a una estudiante del plantel.
Molinar indicó que el docente fue detenido por orden de un juez de garantías, luego de que se presentara una denuncia formal ante la institución. Aunque evitó brindar mayores especificaciones por razones legales, la ministra aseguró que se trata de conductas que el Ministerio de Educación (Meduca) no permitirá bajo ninguna circunstancia. “Nuestros niños se respetan. No hay gremio, fuero ni condición que justifique convivir con este tipo de comportamientos”, afirmó.
Molinar también reveló que, en el caso del docente detenido, hubo un intento administrativo de anular la separación del cargo, lo que obligó al Meduca a intervenir nuevamente. El proceso fue elevado a una segunda instancia, donde finalmente se ratificó la medida. Asimismo, se abrió un expediente contra el personal administrativo que intentó invalidar la sanción.
La ministra reiteró que el Meduca actuará con todo el rigor que permite la ley para proteger la integridad de los estudiantes y funcionarios. “Esto es un mensaje claro: nadie debe quedarse callado ante hechos como estos. La seguridad de nuestros estudiantes no es negociable y no vamos a excusar ni negociar frente a situaciones tan graves”, concluyó.
Sigue leyendo...
El primer caso se registró este martes, 6 de enero, en la Regional de Educación de Panamá Centro, cuando una exfuncionaria administrativa de un centro escolar ingresó a las instalaciones exigiendo atención inmediata y, en medio de una alteración del orden, arrojó una sustancia presuntamente corrosiva contra una colaboradora.
Ante este hecho violento, de forma inmediata se activaron los protocolos de seguridad correspondientes e intervinieron unidades de la Policía Nacional, que asumieron el control de la situación. La funcionaria afectada fue trasladada a un centro médico, donde recibe la atención especializada requerida.
Según explicó la ministra de Educación, en la conferencia del Consejo de Gabinete, este 6 de enero de 2026, el incidente ocurrió en las oficinas de Recursos Humanos de Panamá Centro, donde una persona que ya había sido separada del cargo llegó con un producto presuntamente corrosivo y lo arrojó contra una funcionaria, quien resultó herida y permanece hospitalizada. Ante la situación, se dio aviso inmediato a la Policía Nacional, que procedió a la detención de la agresora.
Posteriormente, se conoció que la persona detenida había amenazado de muerte a la directora de un centro educativo. Además, Molinar indicó que, tras la llegada de las autoridades, la agresora alegó ser paciente psiquiátrica, argumento que la ministra rechazó de forma categórica. “Eso no es una excusa para justificar lo que hizo. No fue un acto impulsivo; estamos hablando de una persona peligrosa que no puede estar en una escuela”, subrayó.
Comunicado#ConPasoFirme
#SomosMeduca pic.twitter.com/hSlpcMZVi0
— Ministerio de Educación de Panamá (@MeducaPma) January 6, 2026
Se conoció que el segundo caso violento corresponde a un docente del Instituto Nacional y miembro activo de un gremio de profesores, fue detenido por orden de un juez de garantías presuntamente por un caso de agresión sexual a una estudiante del plantel.
Molinar indicó que el docente fue detenido por orden de un juez de garantías, luego de que se presentara una denuncia formal ante la institución. Aunque evitó brindar mayores especificaciones por razones legales, la ministra aseguró que se trata de conductas que el Ministerio de Educación (Meduca) no permitirá bajo ninguna circunstancia. “Nuestros niños se respetan. No hay gremio, fuero ni condición que justifique convivir con este tipo de comportamientos”, afirmó.
Molinar también reveló que, en el caso del docente detenido, hubo un intento administrativo de anular la separación del cargo, lo que obligó al Meduca a intervenir nuevamente. El proceso fue elevado a una segunda instancia, donde finalmente se ratificó la medida. Asimismo, se abrió un expediente contra el personal administrativo que intentó invalidar la sanción.
La ministra reiteró que el Meduca actuará con todo el rigor que permite la ley para proteger la integridad de los estudiantes y funcionarios. “Esto es un mensaje claro: nadie debe quedarse callado ante hechos como estos. La seguridad de nuestros estudiantes no es negociable y no vamos a excusar ni negociar frente a situaciones tan graves”, concluyó.
Sigue leyendo...